A El País llegó el caso de los residentes del barrio Granada, quienes denuncian el estado de un predio ubicado sobre la Avenida 8 Norte, entre calles 10 N y 12 N, que permanece parcialmente demolido y abandonado.

Según los vecinos, la estructura representa un riesgo por la caída de escombros y muros, además de convertirse en un punto de acumulación de basura, presencia de habitantes de calle y situaciones que afectan la seguridad del sector.

Esta situación genera gran preocupación entre la comunidad, pues aseguran que ese punto está en una de las zonas de mayor tránsito y actividad turística del barrio Granada, por lo que temen una tragedia.

¿Predio sin aparentes dueños?

Las versiones expuestas por los residentes a El País Denuncia aseguran que el predio permanecía abandonado desde hace varios años, luego del fallecimiento de la propietaria de la vivienda.

Un ciudadano explicó que, tras ese hecho, la casa quedó desocupada y con el paso del tiempo fue desvalijada por habitantes de calle. “Luego de que la señora falleció, la casa quedó abandonada; esa casa la desvalijaron por completo los habitantes de calle y ya luego, entre la comunidad, se mandó a cerrar”, comentó.

Además, mencionan que hace aproximadamente tres meses comenzaron trabajos de demolición que, según afirman, se realizaron sin las medidas técnicas correspondientes. “Unos habitantes de calle empezaron a tumbar la casa, sin ninguna precaución, sin ningún ingeniero, sin ningún arquitecto, sin supervisión”, manifestó el ciudadano consultado.

Frente a quién habría ordenado esos trabajos, otro de los denunciantes indicó que existen versiones conocidas entre habitantes de calle y personas del sector, aunque aclaró que no cuenta con documentos ni pruebas que permitan confirmar esa información.

“Según los habitantes de calle, eso fue por órdenes del lavadero de carros de al lado (...) pero obviamente no tengo un documento para probarlo”, afirmó.

Incluso, en supuestas conversaciones de vecinos con personas relacionadas con el establecimiento, le habrían mencionado la intención de ampliar el negocio utilizando ese terreno.

El predio permanece parcialmente demolido y, según vecinos del sector, su estado genera preocupación por el riesgo de desprendimiento de escombros y el ingreso constante de personas al lugar. | Foto: Suministrada a El País

Sin embargo, cabe mencionar que esas afirmaciones corresponden únicamente a lo que le fue manifestado y que no dispone de soportes escritos que permitan verificar esa versión.

No obstante, la principal preocupación de los residentes radica en que la demolición quedó inconclusa y, según aseguran, habría comenzado sin los permisos requeridos, situación que, afirman, quedó en evidencia durante las obras adelantadas en un predio vecino.

“Le pidieron a los encargados de la demolición del lote de al frente que también tumbaran esta casa. Cuando fueron a ingresar con la retroexcavadora, solicitaron los permisos correspondientes y, como no había autorización para la demolición, decidieron no continuar con los trabajos”, relató el ciudadano.

Demolición a medias y sus efectos

Por otro lado, los habitantes del sector aseguran que el deterioro aumentó desde que el predio quedó parcialmente demolido. Afirman que con frecuencia caen ladrillos y otros elementos de la estructura, mientras que la apertura del lugar ha facilitado el ingreso constante de habitantes de calle.

También se presentarían situaciones de acumulación de residuos y presencia de roedores que se desplazan hacia establecimientos cercanos. “Ahora la casa quedó parcialmente demolida; de eso constantemente caen ladrillos. Como quedó con huecos, hay mucha invasión de habitantes de calle; todo el tiempo se pasan ratas”, expresó.

La comunidad reportó la situación ante la Subsecretaría de Inspección, Vigilancia y Control, mientras continúa la preocupación por las condiciones en las que permanece el predio. | Foto: Suministrada a El País

Uno de los ciudadanos dijo que la ubicación del predio incrementa la preocupación debido al flujo permanente de peatones, turistas y clientes de hoteles y restaurantes que transitan por esa zona del norte de Cali.

Asimismo, indicó que los vecinos consideran que existe la posibilidad de que la estructura continúe deteriorándose si no recibe una pronta intervención.

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