La asamblea de la Universidad del Valle anunció en redes sociales la declaratoria de un paro que, por ahora, se extendería hasta el viernes 24 de abril. La decisión fue presentada como una medida de presión ante lo que califican como falta de garantías y respuestas insuficientes por parte de la administración universitaria frente a problemas presupuestales y de infraestructura.

En el mensaje difundido, se eñala que la asamblea permanente no logró generar soluciones concretas, ante lo que consideran negligencia administrativa, y por eso optaron por escalar la protesta hacia un cese de actividades. También hicieron un llamado a estudiantes, docentes y trabajadores a sumarse a la jornada.

En el pronunciamiento, los convocantes cuestionan directamente a la rectoría encabezada por Guillermo Murillo y sostienen que la medida busca presionar respuestas frente a la crisis que, aseguran, atraviesa la institución.

“No podemos seguir permitiendo que la burocracia y el desinterés de la Rectoría sigan desmantelando nuestra alma máter”, señalaron en el mensaje difundido a través de redes.

Por su parte, el Consejo Académico de la universidad había emitido el pasado 9 de abril un comunicado en el que abordó la situación interna y reiteró su invitación al diálogo como mecanismo para tramitar los conflictos.

El Consejo señaló que, pese a que en marzo la asamblea estudiantil planteó la continuidad de las clases con esquemas de flexibilidad evaluativa, en la práctica se han presentado bloqueos de salones que han impedido el desarrollo regular de las actividades académicas. Según el comunicado, la interrupción de clases afecta directamente el derecho a la formación de la mayoría de estudiantes y el cumplimiento de las labores docentes.

Universidad del Valle | Foto: Cortesía Gobernación del Valle

Además, señalaron que el cierre de aulas no solo impacta el presente académico, sino también las trayectorias formativas y los planes de los estudiantes, así como los recursos financieros ya limitados para el sostenimiento de la universidad pública.

El Consejo Académico reconoció como legítimas varias de las demandas estudiantiles, pero consideró que su trámite mediante bloqueos resulta incompatible con la continuidad de las clases.

Frente al calendario académico, el Consejo Académico propuso una extensión de tres semanas, que consisten en una de repaso y dos de recuperación, como alternativa viable ante las afectaciones ya registradas.

Por último, la institución rechazó los actos de vandalismo contra estaciones del sistema Masivo Integrado de Occidente (MIO) ocurridos en movilizaciones recientes, y llamó a retomar las actividades académicas mientras se fortalecen los espacios de diálogo.