Desde hace casi un año, los residentes de la Carrera 18 entre calles 17 y 18, frente a la Estación del MÍO Cien Palos, enfrentan constantes episodios de inseguridad. Según manifestaron a El País, las fallas en algunas luminarias estarían siendo aprovechadas por habitantes de calle, quienes presuntamente incurren en actos vandálicos.
La comunidad señala que esta situación se vuelve más crítica en horas de la noche, especialmente cuando la estación del sistema de transporte masivo deja de operar.
“Los habitantes que parquean sus vehículos en todo el pasaje viven con la zozobra de que se roben los espejos, porque este sector en la noche es tiniebla total”, explicaron.
El complejo panorama en Cien Palos
Lo anterior coincide con la aparición de distintos hechos que inquietan a la comunidad. Entre ellos, se reportan robos a contadores, aumento en el consumo de sustancias psicoactivas y el aumento de accidentes de tránsito.
A esto se suma el impacto económico sobre los comerciantes del sector, quienes, según los testimonios recogidos, se ven obligados a cerrar sus negocios antes de lo habitual debido a las condiciones de la zona.
Frente a la situación del alumbrado, El País reportó el caso a Emcali. Tras una visita de este medio al lugar, los habitantes informaron que algunas luminarias fueron reparadas por la empresa el lunes pasado; sin embargo, aseguran que aún quedan puntos por intervenir.
Por otro lado, uno de los residentes, Hildardo Beltrán, contó un hecho reciente que afecta la seguridad. “Hace unos días, un señor salió de la estación del MÍO y le robaron el teléfono en un descuido (…) eso sucede casi a diario, ya es normal para uno”.
La problemática no se limita a la seguridad. En la Carrera 18, entre calles 17 y 18, los residentes mencionan fallas en la señalización y el funcionamiento del semáforo, factores que contribuyen al aumento de accidentes.
Gustavo Zapata, habitante del sector, explicó que “se registra mucho accidente e invasión al carril del MÍO, no respetan la ciclorruta y regularmente cuando llueve (…) cada que las motos frenan a menudo hay accidentes”. De acuerdo con su testimonio, ya se han presentado incidentes de gravedad en este punto.
Adicionalmente, se señala que la ciclorruta es frecuentemente invadida por motociclistas, lo que incrementa el riesgo para peatones y ciclistas. “Esto pasa como si fuera una autopista (…) ahí tumbaron a una señora y el tipo de la moto salió como si fuera nada”, agregó otro residente.
Comunidad pide mayor atención
Al respecto, el principal llamado de los habitantes se centra en el fortalecimiento de la seguridad y la presencia institucional en la zona.
“Le pedimos al señor Alcalde que nos haga el favor y nos ponga un poco más de vigilancia por aquí porque esto es demasiado solo”, expresó Hildardo Beltrán, quien también mencionó la presencia de personas que pernoctan en la estación y la ocurrencia de robos en sus alrededores.
Por ello, la comunidad insiste en la necesidad de acciones coordinadas en materia de seguridad, control del espacio público y mejora de la señalización vial. “El fin es controlar los riesgos que enfrentamos como residentes y transeúntes del sector”.
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