Por Victoria Eugenia Perea y José Luis Carrillo / El País

Es seguidor de la música de Pink Floyd, calza 44, mide casi dos metros y actualmente lee un libro que se titula ‘La benévolas’ del autor francés Johnatan Littell, que aborda el fin de la Segunda Guerra Mundial a través de un oficial nazi. Se trata del sacerdote Vicente Durán Casas, nuevo rector de la Universidad Javeriana de Cali.

El filósofo con amplía experiencia administrativa en la educación superior no se va por las ramas, es directo y responde sin desvíos sobre su visión de la actual reforma a la educación, la situación de Cali y la inequidad social de la región.

Cali: Rector Universidad Javeriana Cali, padre Vicente Durán Casas. foto José L Guzmán. El País | Foto: El País

El País: Rector, ¿quién es Vicente Durán?

Vicente Durán (VD): Soy un jesuita que trabajó en el sector universitario desde hace 30 años, desde que terminé mis estudios de doctorado en Alemania. Profesor es lo que más me gusta hacer y de filosofía, que fue lo que estudié. He dedicado mucho tiempo a leer, estudiar, enseñar y participar en eventos académicos de filosofía. También tengo experiencia administrativa porque fui decano de la Facultad de Filosofía y vicerrector Académico de la Universidad Javeriana en Bogotá. Para mí trabajar en la universidad es un privilegio porque es estar en una institución en cambio, porque estamos formando estudiantes para el futuro y no para el pasado.

El País: Háblenos de sus vínculos con Cali.

VD: Yo viví de niño en Cali 5 años, casi recién nacido, aquí nacieron dos hermanos míos, mi papá era gerente de Colseguros en Cali. Mis primeros recuerdos son de mi niñez en el barrio Santa Teresita. Me acuerdo jugando, aún, muy pequeño, frente al río Cali.

El País: ¿Cómo lo recibe la ciudad?

VD: Me recibe muy bien. Cali es una ciudad con muchos problemas, se percibe en el ambiente, la forma en cómo la gente conduce me sorprende mucho, un taxista me explicó que esa situación se agudizó mucho con el llamado estallido social. Pero al mismo tiempo veo que la ciudad cambió desde ese estallido social, hay mucha gente preocupada por Cali y por el Valle, porque Cali sin su región no puede ser comprendida, por eso se debe hablar de Jamundí, Buenaventura, Palmira, el Norte del Cauca. Cali es un centro que recoge una cantidad de situaciones históricamente problemáticas pero a la vez siento que hay más personas e instituciones en querer ayudar y dar más y eso me da mucha ilusión, hay una toma de conciencia, lo percibo especialmente en los empresarios que después del estallido social me han dicho que cambiaron su percepción de la ciudad, los veo más desinhibidos en hacer cambios de fondo.

El País: Usted, en su discurso de posesión, sostuvo que en esta primera etapa de su llegada lo haría para conocer la institución, ¿con qué se encontró?

Cali: Rector Universidad Javeriana Cali, padre Vicente Durán Casas. foto José L Guzmán. El País | Foto: El País

El País: En sus primeras intervenciones en público habló de la inequidad social. ¿Cuál será la contribución de la universidad frente a este tema?

VD:Tenemos que darle mucho énfasis a la sensibilización social de los estudiantes por los problemas sociales. No es lo mismo leer datos sobre injusticia social, inequidades en accesos a la educación o la salud que conocer las comunidades donde realmente se vive esa situación. Hace poco estuvimos con unas comunidades de Buenaventura, por eso se debe ir allá a tocar, oler, vivir la realidad, esa es la manera de sembrar una semilla para que los estudiantes no se olviden de la realidad de otros. Segundo, hay que investigar las realidades sociales. Por ejemplo, ¿por qué Buenaventura, una de las regiones donde más llueve en Colombia, no hay acueducto óptimo? Allá estuve en la casa del Obispo que tiene que sacar agua de un tanque, con una totuma, para lavarse las manos. Se requiere investigar muy bien las causas de los problema para corregirlos y que no se vuelvan a cometer.

El País: Otro de los conceptos de los que usted ha hablado es del márketing universitario, y es claro que eso se debe a la crisis económica de muchas familias en Cali que no tienen los recursos para brindar educación superior a sus miembros más jóvenes, explíquenos ese concepto…

VD:En las universidades estamos sujetos a muchas presiones, una de ellas el mercado de lo estudiantes; suena feo decirlo así pero es verdad, hay un mercado, una oferta y una demanda de bienes educativos, eso está conduciendo a que las universidades privadas busquen sus propios recursos, que estemos pendientes cómo se da esa relación de mercadeo y oferta educativa. Eso lleva a que la universidad esté muy consciente en la austeridad del gasto. La educación es cada vez más costosa, se requiere infraestructura, laboratorios, bases de datos, biblioteca, profesores con títulos de doctorado. Esa es una fuerte inversión para las universidades y esos recursos salen de las matrículas y como usted dice las familias cada día se ven más urgidas económicamente. Ahí el Estado tiene una responsabilidad muy grande para que los jóvenes puedan tener acceso a la educación superior de calidad, por eso la importancia de los créditos educativos, de las becas, del apoyo a las universidades para que puedan realizar su misión.

El País:Usted no se va por las ramas...

VD:Yo no me voy por las ramas. Actualmente un poco menos del 50 % de los estudiantes universitarios del país se educan en instituciones privadas y uno ve que las reformas que propone el Gobierno no tienen muy en cuenta esa realidad. Parece que en el Gobierno solo les preocupa el futuro de las universidades públicas, igual tiene razón en ello, hay que darles recursos en infraestructura, profesores e investigación, pero… ¿y las universidades privadas qué? No pueden quedar sometidas a una guerra, un mercado por los estudiantes, cuando lo que se requiere es fortalecerse, aliarse, unas a otras y recibir también el apoyo del Estado para ofrecer educación de calidad.

El País:Rector, cómo les afecta a ustedes ese recorte en programas del Gobierno que le permitían a los estudiantes de menos recursos acceder a la universidad privada

VD:Las universidades tenemos que buscar los recursos y eso se puede hacer, pero necesitamos también el apoyo porque se requiere hacer la inversión para brindar una educación muy completa. Desgraciadamente parece que los apoyos a los estudiantes no tienen el suficiente músculo financiero que permita desarrollar eso, porque uno ve el proyecto de reforma de educación donde hay una preocupación sana y valiosa por las universidades públicas pero las universidades privadas se quedan un poco por fuera, cuando el gobierno tiene la responsabilidad de apoyar la formación de todos y las universidades privadas también prestamos un servicio público. Las universidades no somos empresas lucrativas, sino empresas educativas donde necesitamos hacer inversiones importantes y buscar recursos.

Cali: Rector Universidad Javeriana Cali, padre Vicente Durán Casas. foto José L Guzmán. El País | Foto: El País

El País:¿Hoy el sector empresarial del Valle les ha brindado apoyo ?

VD: Sí, hemos recibido el apoyo de empresas muy importantes en el Valle del Cauca, hace poco recibimos una donación muy significativa de Tecnoquímicas y eso lo agradecemos mucho porque ven que la universidad está avanzando en investigaciones que a ellos también les interesa y así hay otros empresarios, benefactores, exalumnos que apoyan con becas a estudiantes que no tienen los recursos para que se formen en una universidad de alta calidad, acreditada y que está formando personas con sentido de responsabilidad social, pero es una lucha cotidiana por la búsqueda de fondos.

El País:¿Qué le gusta y qué no le gusta de la reforma a la educación superior propuesta por el Gobierno Nacional?

VD: Me gusta que se declare que la educación superior es un derecho fundamental, porque una sociedad que no les garantiza a las próximas generaciones una posibilidad de formarse con calidad, es una sociedad que está sembrando inequidades sociales. Lo que no me gusta es lo que algunos pretenden derivar de eso y es que el Estado solo apoya a las universidades públicas, la educación es como la salud, tiene que ser garantizada por el Estado pero también a través de los privados.

El País: Cambiemos de tema, padre, usted es filósofo, ¿por qué cree que el estoicismo está tan de moda?

VD: El estoicismo plantea un estilo de vida en el cual uno puede tener un horizonte de felicidad a corto plazo, es decir, una sabiduría para la vida cotidiana y que le permite relacionarse con los demás, con uno mismo y la naturaleza de manera armónica. ¿Por qué esa línea filosófica tiene tanta acogida? Porque vivimos en un mundo desajustado donde las personas sienten la necesidad de tener una visión del mundo y de su ser en paz, porque el mundo nos está haciendo la vida cada vez más difícil. El filósofo coreano Chul - Han dice que nosotros nos explotamos a nosotros mismos y creemos que eso es la felicidad y eso es terrible, estamos en función del trabajo, de la productividad y lo que es medible en función del dinero, y el ser humano no es solo eso… En ese mundo el estoicismo le dice a las personas: tranquilo piense que usted está en unidad con la naturaleza, hay cosas que usted no puede controlar y por ende no debe sufrir por ellas. Yo le veo a ese auge del estoicismo un peligro y es que las personas acaban interiorizando y entregando a un sistema que les hace daño y que uno no alcanza a cuestionar. Es una forma de cierta manera de resignación cuando el mundo puede ser mejorado en muchos aspectos.

Perfil

  • Vicente Durán Casas es filósofo y teólogo javeriano y doctor en Filosofía de la Hochschule für Philosophie, de Múnich. Ha dedicado gran parte de su vida a estudiar la obra de Immanuel Kant, a quien leyó por primera vez cuando estudiaba en el Colegio San Bartolomé La Merced de Bogotá.
  • Nació en Neiva, pero parte de su infancia la vivió en Cali junto con sus padres y sus siete hermanos. Le gusta la ópera, la salsa, el rock y una gran variedad de deportes y se declara hincha del Millonarios. Es un usuario asiduo de Twitter donde comparte comentarios sobre cine, arte, música y fútbol.