El alcalde de Cali, Alejandro Eder, recorrió en la mañana de este sábado las obras del barrio Obrero y anunció el inicio de su fase cultural, un componente que busca consolidar este sector como un circuito patrimonial y turístico centrado en la identidad salsera de la ciudad.
Durante su visita al sector, el mandatario verificó los avances de la intervención urbana que ahora entra en su etapa cultural. Incluso, en distintos puntos se han pintado más de 72 murales dedicados a figuras representativas de la salsa.
“El Obrero es un barrio emblemático cultural de Cali, porque aquí se arraigó primero la cultura de la salsa, porque está la cultura empresarial, están los micro y pequeños empresarios del zapato, del cuero, también de pequeñas industrias, y este es un barrio muy representativo de nuestra ciudad”, dijo a El País.
Aparte del componente cultural, la seguridad fue uno de los ejes prioritarios, con la implementación de nuevos dispositivos tecnológicos en el sector.
“Hay cámaras en cada una de las esquinas; además, tenemos cámaras de inteligencia artificial que ayudan a reconocer a las personas o ayudan a identificar situaciones complejas aquí en el barrio”, dijo el alcalde.
Transformación, arte y salsa
La iniciativa busca posicionar al barrio como un espacio abierto al turismo, al encuentro ciudadano y a la preservación de una historia estrechamente vinculada con el surgimiento y la expansión del género salsero en la ciudad.
Esta apuesta cultural se complementa con acciones de embellecimiento que incluyen la pintura de fachadas y nuevas intervenciones artísticas. “Con la Fundación Pintuco vamos a retocar la pintura de las fachadas de las otras viviendas. Vienen además 12 esculturas de los grandes de la salsa o de vecinos emblemáticos del Obrero, también para embellecer este nuevo distrito cultural”, reveló Eder.
Al respecto, Mauricio Mazo, director ejecutivo de la Fundación Pintuco, señaló que el proyecto contempla cerca de 150 intervenciones, entre murales y pintura de fachadas.
“Más allá de lo que vamos a hacer aquí, arranca un proceso de transformación desde la identidad, desde la identidad del barrio, desde lo que representa la salsa, la historia y desde la memoria”, indicó Mazo.
Desde la Fundación Santo Domingo, su director de Hábitat y Desarrollo Urbano, Juan Diego Céspedes, explicó que el componente cultural hace parte del programa ‘Más Vida’, una metodología aplicada en diferentes regiones del país.
El enfoque del programa, según detalló, combina intervenciones de arte urbano con procesos de transformación social. “Lo que busca es hacer intervenciones de acupuntura urbana y arte en los barrios para mejorar entornos y apropiación de las personas (...)”, explicó.
Además, al mismo tiempo, busca dinamizar la economía local mediante nuevas oportunidades vinculadas al turismo y la cultura.
Finalmente, con el inicio de esta fase cultural, el barrio Obrero se acerca a la culminación de las obras, abriendo paso a que ciudadanos y turistas se integren a una de las raíces más representativas de Cali.