Al menos el 50 % de los trabajadores informales de Cali tienen un miembro de su familia, incluyéndose, que ha perdido su empleo en los últimos seis meses. Esta es una de las cifras más preocupantes de la encuesta ‘Empleo e ingresos de una ciudad informal en la post-pandemia’, realizada por el Observatorio de Políticas Públicas, Polis, de la Universidad Icesi a más de 1000 personas entre noviembre del 2020 y enero del 2021.

Si bien esto no es una encuesta representativa, los resultados muestran una clara tendencia del golpe económico sufrido por los caleños, con el 67% de los informales y 39% de los formales afirmando que sus ganancias se han reducido producto de la pandemia.

El estudio también pone en evidencia las condiciones laborales previas a la epidemia para entender qué tan preparados estaban los caleños: mientras el 30 % de los informales percibían menos de un salario mínimo mensual legal vigente, esto ocurría apenas con el 8 % de los formales.

A esto se suma que apenas el 31 % de los informales consideran que sus ingresos son buenos (alcanzan para cubrir necesidades básicas y ahorrar) frente al 59 % de los trabajadores formales consultados.

“Además, el 29% y el 46% de los trabajadores informales y formales, respectivamente, afirmó tener ahorros suficientes para vivir al menos tres meses en caso de desempleo”, advierte Polis.

Le puede interesar: Colombia debe hacer reformas pensional y laboral: Consejo Privado de Competitividad

El Observatorio señala que el sector informal no solo es aquel en el que están vinculados los vendedores ambulantes, sino que es una actividad que está presente en los microempresarios, la clase media, algunos jóvenes con dificultades para formalizarse, etc.

Según Polis, “lo mejor es ver lo informal como una fuerza que promueve la dinámica económica de la ciudad, no como un sector que paraliza y deba pagar impuestos. Por eso sería ideal tener una Cámara de Comercio para ellos en aras de contar con una entidad que los agrupe, que sepa qué hacen, dónde están, etcétera”.

Por otro lado, el grupo de investigación anotó que si bien hay esfuerzos de la Administración para reactivar la economía en este año, señala que el Plan de Desarrollo de Cali 2020-2023 “carece de una línea de acción para la población informal”, orientándose más que todo en fortalecer la economía naranja durante la post-pandemia.

“En Cali hay alrededor de 265.000 personas desempleadas, lo que lleva a preguntarse hasta qué punto esta línea estratégica se adapta a la estructura productiva de la ciudad para lograr una recuperación económica sostenida en el largo plazo”, afirma el documento.

Y si se revisa el balance que la Asociación Nacional de Instituciones Financieras hizo entre marzo y noviembre del 2020, el panorama tampoco es alentador al ver que las familias caleñas dejaron de percibir ingresos laborales por alrededor de $2.36 billones.

Para Edwin Maldonado, director ejecutivo del Comité Intergremial y Empresarial del Valle del Cauca, Ciev, esta situación debió de haberse agravado a finales de diciembre e inicios de enero “tras los toques de queda continuos que afectaron tanto la actividad de empresas como el empleo de muchas personas, pues no hubo el consumo necesario para tener una actividad sostenida”.

Es por eso que en días pasados el Ciev envió unas propuestas a la Alcaldía para trabajar en pos de la reactivación con una mayor coordinación con el gremio empresarial a la hora de tomar medidas restrictivas como la más urgente “en el entendido que la mejor forma de reactivarnos es dejar que las empresas trabajen”.

Y debido a las afectaciones en el flujo de caja, el gremio ha afirmado que no cuenta con recursos suficientes para cancelar las obligaciones tributarias, dado que ha decidido enfocar los esfuerzos en el pago de los salarios del recurso humano.

“Lo que pedimos es un aplazamiento del calendario tributario de impuestos, generar un sistema de pago por cuotas, descuentos en el pago de los servicios y disminuciones en el Impuesto Predial y de Industria y Comercio según la afectación de cada empresa”, afirmó Maldonado.

A estas propuestas se añaden las de los vendedores informales. De acuerdo con Jimmy Núñez, presidente del Sindicato de esta agremiación en Cali, “pese a que ya se ha dado la posibilidad de aperturar algunos espacios como la Loma de la Cruz, los alrededores del Zoológico y las vías principales del centro, la mayoría de vendedores dependen enteramente de lo que ganan al día, por lo que muchos están sumidos en la pobreza, y es por eso que hemos solicitado a nivel municipal, departamental y nacional una renta básica. Los mercados y bonos les llegaron a unos cuantos miles, pero lo que pasa es que en Cali nosotros somos más de 30.000”.

Frente a este panorama, María Fernanda Santa, secretaria de Desarrollo Económico de Cali, aseguró que ya se está estructurando el fondo de reactivación por $30.000 millones, “un proceso que estamos adelantando con nuestra jurídica interna y un comité para darle todos los detalles necesarios con el fin de presentarlo al Concejo en el mes de marzo como un proyecto de acuerdo”.

Le puede interesar: ¿Qué tantos impuestos se pagan en Colombia?

La funcionaria señaló que la ayuda busca llegar a los más afectados económicamente por la pandemia, como los jóvenes, pero también será necesario ayudar a los emprendimientos y microempresarios que necesiten de forma urgente “ese piso de liquidez”.

Santa además comentó que se han realizado talleres de reactivación, en donde, con diferentes representantes de gremios empresariales, se hace la estructuración del fondo.

“¿Cuál es nuestra meta? Que en tres semanas esté consolidado el plan de reactivación de la ciudad y que para este año recuperemos los 197.000 empleos que se perdieron producto de la pandemia y que además esto se sostenga en el tiempo, pero que también fomentemos ese mismo crecimiento”, destacó.

Es por eso que el pasado viernes 13 de febrero se instaló la Mesa de Reactivación, dentro de la cual se han realizado talleres como los de la construcción de vivienda, uno de los sectores que más le aporta a la economía caleña, pero también se planea realizar uno con la Secretaría de Salud para evitar el tercer pico y, por ende, la afectación económica que trae consigo.

“Los informales también hacen parte de nuestro objetivo para recuperar empleos, por eso vamos a reunirnos con sectores como el de los tenderos, y vamos a formalizar a todas las empresas que no se alcanzaron a registrar en la Cámara de Comercio”, afirmó la Secretaria.

Aprobado el Conpes de reactivación

A través del Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes), el Gobierno Nacional ya tiene aprobado el documento con el que buscan reactivar la economía colombiana.

De acuerdo con el Departamento Nacional de Planeación, con una inversión superior a los $135 billones se ejecutarán políticas estratégicas de la mano del sector privado.

“Con su puesta ejecución se busca generar dos millones de empleos en todo el territorio nacional, afianzar el apoyo a los hogares y las empresas, rescatar el crecimiento de la economía de manera sostenible e incluyente, y garantizar la vacunación de 35 millones de colombianos”, señaló el comunicado publicado por el despacho.