Hace apenas unas semanas Juanita Cataño asumió la Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana, una de las dependencias encargadas de articular el diálogo entre la Alcaldía de Cali y las comunidades.
Tras dos años y medio como asesora de despacho del alcalde Alejandro Eder, ahora, reconoce, tendrá uno de los presupuestos más bajos del Distrito, pero una amplia responsabilidad en el trabajo con los territorios.
En entrevista con El País, la funcionaria habló de los retos de la participación ciudadana, de la necesidad de fortalecer la comunicación institucional y de las principales apuestas del Gobierno Distrital para el último año y medio de mandato.
También defendió la inversión en infraestructura social, reconoció que no toda la malla vial podrá recuperarse y aseguró que la Administración debe ser clara con los ciudadanos sobre aquello que sí puede cumplir.
Durante la conversación también se refirió a la seguridad, a la polémica alrededor del Monumento de Puerto Resistencia, a la relación con todos los sectores políticos y, por primera vez desde que asumió el cargo, admitió que uno de sus sueños es convertirse en alcaldesa de Cali.
¿Cómo se da su llegada a la Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana?
Durante los últimos dos años y medio acompañé al alcalde Alejandro Eder como una de sus asesoras. Estuve muy cerca del territorio, escuchando a las comunidades y trabajando con ellas.
Hace unas semanas el Alcalde me llamó y me preguntó si estaba preparada para asumir este reto. Le respondí que sí.
Soy comunicadora social, especialista en Gestión Pública y tengo una maestría en Desarrollo Territorial, Participación Ciudadana y Gobierno. Creo que mi formación y el trabajo que venía desarrollando me permiten asumir esta responsabilidad.
¿Qué fue lo primero que le pidió el Alcalde al asumir el cargo?
Que estuviera muy cerca de la ciudadanía y que siempre les dijera la verdad a los caleños.
Nosotros no podemos salir a prometer cosas que sabemos que no vamos a cumplir. No podemos decirles que vamos a recuperar completamente la malla vial porque eso no va a pasar. La ciudad tiene un atraso histórico de muchos años y sería irresponsable generar falsas expectativas. Lo que sí podemos hacer es explicar cuáles son las prioridades de esta Administración y por qué se tomaron esas decisiones.
El Alcalde decidió priorizar la infraestructura social porque encontramos colegios deteriorados, hospitales con enormes necesidades, barrios sin inversión y comunidades que llevaban décadas esperando respuestas. Eso no significa que la malla vial no sea importante. Claro que lo es. Pero también había que intervenir instituciones educativas, fortalecer la red pública de salud y atender sectores históricamente olvidados. Nuestra obligación es decirles la verdad a los ciudadanos.
¿Cómo encontró la Secretaría?
Es una Secretaría con enormes retos. Uno de los primeros temas que encontramos fue la decisión del Tribunal relacionada con los organismos de participación ciudadana. Eso nos obliga a revisar muchos procedimientos y a fortalecer el sistema de participación para que funcione de manera adecuada.
También tenemos el acompañamiento permanente de la Personería y de los organismos de control, y eso hace parte del trabajo institucional.
Queremos fortalecer la relación con las Juntas de Acción Comunal, con las Juntas Administradoras Locales y con todas las organizaciones sociales, para que la participación ciudadana realmente funcione y no sea solamente un requisito legal.
¿Con cuánto presupuesto cuenta la Secretaría?
Estamos hablando de un presupuesto cercano a los $ 35.000 millones. La mayor parte de esos recursos corresponde al funcionamiento de la Secretaría y al talento humano que está en territorio.
Nuestra función principal es articular las comunidades con el resto de la Administración Distrital y lograr que las demás secretarías lleguen al territorio y dialogar con los caleños.
¿No es un presupuesto muy pequeño para una Secretaría que tiene tanto contacto con la ciudadanía?
Sí. De hecho una de las misiones que tenemos desde la subsecretaría de Territorios de Inclusión y Oportunidades es formular, junto al subsecretario Mateo Cardona y la subsecretaria de Promoción, un robusto proyecto que pueda impactar de forma directa en tener, hacer y crecer a toda esta población vulnerable que necesitamos movilizar.
También debemos evitar duplicar esfuerzos. Muchas veces diferentes dependencias llegan al mismo territorio haciendo prácticamente lo mismo, mientras otros sectores siguen esperando atención.
Lo importante es coordinar mejorar la oferta institucional y concentrar los recursos donde realmente se necesitan.
Usted ha dicho que a esta Administración le ha faltado comunicar. Revisé las redes sociales de esta Secretaría y, salvo una publicación por el 20 de julio, la última en X era del 31 de mayo. Si hace falta comunicar, ¿por qué se dio ese vacío?
Yo creo que lo que viene hacia adelante es realmente en lo que nos debemos concentrar y lo que debe convocarnos en esta nueva etapa de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana.
Vamos a comunicar no solamente lo que hacemos desde la Secretaría, sino que queremos convertirnos en una plataforma para acercar a la ciudadanía toda la oferta institucional del Distrito. Por ejemplo, si están abiertas las convocatorias de Mi Cali Beca, queremos que la gente las conozca; si hay convocatorias para artesanos y maestros del Litoral Pacífico, también; si hay jornadas de adopción de animales o programas dirigidos a diferentes comunidades, nuestra tarea es que esa información llegue a quienes la necesitan.
También entendemos que hoy muchas personas consumen más Facebook e Instagram que X, una red que tiene un componente mucho más político. Pero comunicar no puede reducirse a publicar contenidos. Comunicar también significa interactuar con la ciudadanía: responder cuando alguien hace una observación o una crítica, facilitar que pueda solicitar una cita con la Secretaría o con un enlace territorial y demostrar que hay una administración que escucha. Además, tenemos que estar en el territorio.
Hemos acompañado socializaciones en la Comuna 20, sobre inversiones para la mitigación del riesgo; actividades relacionadas con el Plan de Ordenamiento Territorial y jornadas en distintas comunas de la ciudad. Humanamente yo no voy a poder atender personalmente a todos los integrantes de las Juntas de Acción Comunal, pero sí tenemos un equipo para hacerlo.
La instrucción del alcalde Alejandro Eder ha sido muy clara: atender a la gente. Aquí nadie es más importante que los ciudadanos; nosotros somos servidores públicos y trabajamos para más de dos millones y medio de caleños.
Cuando una administración deja vacíos en la comunicación, otras personas terminan construyendo el relato. Eso pasó con algunos programas dirigidos a comunidades del Pacífico. Se instaló una narrativa que no correspondía a la realidad, cuando lo que hemos hecho es beneficiar a más de 600 artesanos, fortalecer sus talleres y entregar herramientas e insumos para dignificar su trabajo. Esas historias también tenemos la obligación de contarlas.
¿Cree que a algunos secretarios les faltó comunicar mejor lo que estaban haciendo? ¿Esa pudo ser una de las razones de los cambios que se dieron en el gabinete a inicios de julio?
Creo que el Alcalde hizo una reflexión sobre el ejercicio de gobierno y escuchó también lo que le estaban diciendo los ciudadanos. No se trata de señalar a una persona en particular. Este ha sido un gabinete que ha trabajado. Las inversiones existen. Los resultados existen. Lo que ocurrió es que muchas veces el relato terminó construyéndolo otra gente, diciendo que no se había hecho nada.
En gobiernos anteriores hubo grandes obras emblemáticas, como Cristo Rey o el Bulevar del Oriente, son obras que transformaron espacios importantes de la ciudad. Nosotros decidimos priorizar otra clase de inversiones porque encontramos enormes necesidades sociales.
Hoy hemos intervenido más de 60 instituciones educativas que estaban deterioradas, estamos construyendo tres hospitales públicos y hemos fortalecido la red de salud.
También estamos recuperando 380 kilómetros de malla vial, de 1700 que están en perverso estado, y vamos a recuperar 800 kilómetros al final.
Hace aproximadamente un mes recorrimos la Avenida Ciudad de Cali. En enero el alcalde Eder anunció que esa vía se recuperaría en seis meses, pero el avance sigue siendo lento. ¿Qué les dice hoy a las comunidades sobre esa obra?
Hemos recibido reclamos y, por supuesto, demandas de la ciudadanía, porque los plazos que se establecieron inicialmente no se han cumplido. Pero tampoco podemos desconocer que la obra no se ha detenido; seguimos trabajando en el sitio.
Las licitaciones de los tramos que faltan ya fueron adjudicadas y durante este segundo semestre la recuperación de la Avenida Ciudad de Cali tiene que avanzar con otro ritmo.
Uno no puede negar lo que a simple vista ha venido pasando. Obviamente el ritmo no ha sido el que quisiéramos. Nos gustaría contar con más cuadrillas propias y una mayor capacidad operativa, pero también tenemos una demanda muy amplia en diferentes sectores de la ciudad. La maquinaria amarilla ya está trabajando y lo importante es decirles a los caleños que vamos a terminar esa obra. Nos vamos a ir con la recuperación completa de la Avenida Ciudad de Cali.
Seguramente la alcancemos a entregar o no, como ocurre con otras obras que dejaremos adjudicadas, esto no se trata de cortar la cinta y que se lleve el protagonismo el alcalde de turno. El Alcalde no está trabajando para cortar cintas o para abrir obras que no se han terminado y que corren riesgo de que no lleguen a buen término.
Hay que ser responsables y trabajar no pensando en que el 31 de diciembre de 2027 Alejandro Eder se va, y se acabó Cali, no. Tenemos que seguir trabajando y construyendo. Hay que pensar en la ciudad más allá del 31 de diciembre de 2027.
Alejandro Eder terminará su mandato, llegará otro alcalde elegido democráticamente y los caleños tendrán que seguir exigiendo que continúe la recuperación de la malla vial, del alumbrado público y de toda la infraestructura que necesita la ciudad.
Usted acaba de decir que algunas obras podrían quedar para la siguiente Administración. ¿Existe el riesgo de que la Avenida Ciudad de Cali no alcance a terminarse durante este Gobierno?
Toda obra tiene riesgos. Durante la ejecución pueden aparecer situaciones que no estaban previstas, como redes de servicios públicos o problemas en el subsuelo que obligan a modificar los cronogramas. Nosotros hemos sido muy claros con la ciudadanía, no podemos decirles mentiras. Tenemos proyectado entregar la Avenida Ciudad de Cali, pero también debemos ser responsables.
Si una obra requiere más tiempo para quedar bien hecha, no la vamos a acelerar únicamente para inaugurarla antes de terminar el Gobierno. La vanidad y el ego no pueden satisfacerse con los recursos públicos. Las obras pertenecen a los caleños, no a un Alcalde o a una Administración. Lo importante es que queden bien ejecutadas y que realmente mejoren la calidad de vida de la ciudad.
Usted se ha identificado públicamente con sectores de derecha. ¿Cómo piensa trabajar con organizaciones sociales de izquierda que también hacen parte de la participación ciudadana?
Llegué a la administración de Alejandro Eder a asumir un compromiso, no con un partido político, sino con los caleños. Y los caleños somos todos. No importa el partido ni la ideología; todos debemos tener el mismo propósito, que es sacar adelante la ciudad, garantizar el ejercicio de los derechos, pero también el cumplimiento de los deberes.
A mí no me importa de qué partido sea un ciudadano, siempre y cuando también cumpla con sus deberes. Por eso me he desplegado por todos los territorios y he trabajado incluso con personas que son opositoras a mis ideologías políticas.
Soy una mujer que se reconoce de derecha, pero reconocerse de derecha no quiere decir que no pueda construir con quienes se reconocen de izquierda, cuando hay propósitos comunes. Eso sí, no me pidan que aplauda, que incite o que justifique que tumben una fotomulta, un semáforo o una estación del MÍO: al vandalismo no le voy. He apoyado y acompañado manifestaciones pacíficas, marchas, concentraciones e incluso cierres viales con los que muchas veces no he estado de acuerdo. Aun así, me he quedado escuchando, dialogando y atendiendo a la gente en esos momentos de tensión.
El Presidente electo en campaña dijo que la mano ubicada en Puerto Resistencia sería retirada. ¿Cuál es su posición frente a esa decisión?
El Alcalde ha sido muy claro en defender la ciudad, y eso implica no generar un estado de agitación que confronte a dos bandos o dos ideologías. También ha sido explícito en decir que no va a permitir que vengan a tumbar la mano de Puerto Resistencia.
El hecho de que el alcalde le haya dicho al presidente electo, Abelardo de la Espriella, que no tumbe la mano no significa que estemos defendiendo o atacando a alguien. Lo único que queremos es que la ciudad tenga calma, que todos los caleños, sin importar su estrato socioeconómico, la comuna donde vivan o su ideología, no se agiten por las acciones de otros.
¿Qué espera del gobierno de Abelardo de la Espriella?
Espero que cumpla las promesas que hizo durante la campaña, especialmente en materia de seguridad. Cali necesita fortalecer las capacidades de inteligencia, mejorar el sistema de videovigilancia vigilancia y trabajar mucho más en prevención. Es mejor evitar que los delitos ocurran, que llegar después a capturar a los responsables.
La tecnología también juega un papel muy importante. Las cámaras de seguridad y los sistemas de monitoreo ayudan a prevenir el delito y a proteger a los ciudadanos.
Finalmente, usted ha dicho que sueña con ser alcaldesa de Cali. ¿Ese sigue siendo un proyecto?
Me gustaría ser alcaldesa de Cali algún día. No estoy en campaña, no voy a ser candidata y no voy a renunciar en un mes, ni en dos meses, ni en seis meses. Asumí esta Secretaría con una sola visión: acompañar al alcalde Alejandro Eder hasta el 31 de diciembre de 2027. Si Dios quiere y el alcalde así lo determina, estaré aquí hasta esa fecha.
Soy una persona que termina los periodos y los compromisos que asume. También soy una persona que no teme decir cuáles son sus sueños y a trabajar por ellos. Y uno de esos sueños es ser alcaldesa de Cali.