El Instituto para Niños Ciegos y Sordos ya dio los primeros pasos para su proceso de restauración tras las profundas cicatrices que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto, el cual afectó gravemente sus instalaciones y obligó a suspender la prestación de sus servicios en el lugar.

La recuperación comenzó con una visita técnica de la Fundación Solidaridad por Colombia, el arquitecto Ricardo Henao y un equipo de especialistas, quienes evalúan los daños registrados en las dos edificaciones para establecer el presupuesto necesario y definir el cronograma de intervención de la primera etapa de las obras.

Pedro Pablo Perea Mafla, director general del Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca, destacó el respaldo recibido por parte de las fundaciones que se vincularon al proceso y explicó que los recursos entregados permitirán avanzar en la recuperación de la institución, aunque el inicio de los trabajos depende de los pasos administrativos pendientes.

“Primero, un agradecimiento a toda la comunidad por la solidaridad que ha tenido con nuestra organización, especialmente por el apoyo de tres fundaciones del país”, manifestó Perea Mafla en diálogo con El País.

Las acciones cuentan con el respaldo de la Fundación Vida Raquel Gilinski, la Fundación Colombia Luz y Sonrisa y la Fundación Solidaridad por Colombia, entidades que participan en el proceso de restauración, mientras el equipo técnico revisa las condiciones de las instalaciones y valida los costos de las intervenciones requeridas.

Así quedó el Instituto para Niños Ciegos y Sordos tras el terremoto. | Foto: El País.

“Nos han entregado los recursos de restauración. Hoy tenemos una visita técnica donde esperamos que el cronograma de trabajo se desarrolle a la mayor brevedad, con un criterio de urgencia”, detalló el director del instituto.

La prontitud con la que se adelanten las obras es una de las principales preocupaciones de la institución, pues la suspensión de sus actividades ha afectado los ingresos destinados a sostener los servicios de rehabilitación para niños y niñas, cuyo funcionamiento representa un costo anual cercano a los $4000 millones.

Aunque las edificaciones no presentaron daños estructurales en la clínica y el centro de rehabilitación, el equipo especializado debe completar la evaluación y entregar la información que permita consolidar el presupuesto, el cual deberá ser avalado por la Fundación Solidaridad por Colombia y posteriormente pasar a la licitación a cargo de la Alcaldía.

Mientras avanzan estos trámites, los menores continúan recibiendo acompañamiento de manera virtual y se prevé que dentro de dos semanas retomen las actividades presenciales en un centro que facilitó sus instalaciones para dar continuidad al trabajo con los niños.

El Instituto para Niños Ciegos y Sordos inicia proceso de restauración tras daños por el terremoto en Cali. | Foto: El País.

“De la Alcaldía dependemos en estos momentos para que ese proceso licitatorio salga a la mayor brevedad, porque nuestra organización depende de la premura con que empecemos de nuevo la prestación de nuestros servicios”, concluyó el director del Instituto para Niños Ciegos y Sordos del Valle del Cauca.