En la mañana de este martes 26 de mayo amanecieron pintados con grafitis y murales dos puentes en la ciudad.
El primer caso ocurrió en el puente de la Carrera 1 entre calles 25 y 26, en donde, luego de que las autoridades borraran un mural hecho el fin de semana pasado, amaneció un nuevo grafiti que dice: “Ni un voto para la derecha”.
Además, el representante a la Cámara, Alfredo Mondragón, publicó un video en su cuenta de X en donde se ve a un grupo de personas realizando un mural de gran tamaño en el puente vehicular que conecta la Calle 5 con Carrera 10 en el centro de la capital del Valle.
En la mañana de este martes, la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp) de la Alcaldía de Cali llegó al lugar y volvió a pintar el puente de gris.
“Nuevamente la juventud libertaria, artistas callejeros, se niegan a aceptar la mordaza que les quiere imponer el alcalde Alejandro Eder. Han decidido que defenderán la memoria del silencio y el olvido que quiere imponer el alcalde para favorecer la impunidad de Uribe. Seguramente algunos medios de comunicación utilizarán sus páginas para justificar el poder del oligarca. No importa, la memoria la defiende el pueblo con creatividad, valentía y pintura", fue el mensaje del legislador en sus redes sociales.
Para comprender el trasfondo de esta situación, El País consultó a Alejandro Sánchez, analista político y director del programa de Ciencia Política de la Javeriana Cali, quien desglosó el impacto de estas intervenciones de cara a los próximos procesos electorales.
Sánchez explica que la intervención de muros no es un fenómeno nuevo, pero su lectura actual está condicionada por la hostilidad del debate.
“El uso de pintadas en el espacio público es una de las formas más viejas, digamos, del ejercicio de la publicidad electoral”. Sin embargo, advierte que la Misión de Observación Electoral (MOE) ha manifestado una honda preocupación debido a que “ese uso de espacios públicos se ha vuelto sumamente contencioso y eso tiene que ver un poco con la situación de polarización”, sostuvo Sánchez.
Según las cifras expuestas por el analista, este panorama ya registra afectaciones directas en el país.
“Se han reportado 24 casos de violencia contra publicidad electoral, ya no solo estamos hablando de paredes, así como de 17 afectaciones a sedes de campaña en el marco de esta elección, 11 casos de hostigamiento a activistas”. Por ello, enfatiza la urgencia de evitar “que esos conflictos y que esa contención animada por las pasiones políticas derive en violencia”.
Sobre la instrumentalización de este tipo de murales para reivindicar el ejercicio de la memoria histórica, el experto asegura que son normales en las democracias.
“La memoria, digamos, ha estado siempre muy ligada al uso político electoral del pasado”. Recuerda que los monumentos y los museos existen para dar un sentido narrativo al devenir social, por lo que “esas luchas que ocurren en el mundo de la memoria son normales en las democracias, porque son esfuerzos por construir relatos”.