La capital del Valle del Cauca atraviesa una de las peores emergencias estructurales de su historia reciente tras el catastrófico terremoto de magnitud 7,4 y las más de 47 réplicas que continúan sacudiendo a la región.

Edificaciones afectadas con la carrera 56 después de la calle 5, hacia la avenida Los Cerros. | Foto: Cortesía
El desprendimiento de la mampostería superior en este parqueadero dejó bloques de ladrillo a punto de caer hacia la vía pública. | Foto: Cortesía
Fisuras atravesaron la fachada de esta edificación residencial, comprometiendo gravemente su estabilidad. | Foto: Cortesía
La fuerza del sismo destruyó las paredes exteriores de varios apartamentos, dejando expuesto el interior de las viviendas. | Foto: Cortesía
Cintas de seguridad protegen a los peatones ante el constante riesgo de caída de escombros desde los pisos altos. | Foto: Cortesía
Fachadas totalmente agrietadas evidencian el nivel de deterioro estructural que sufrieron decenas de construcciones en la ciudad. | Foto: Cortesía

El reporte oficial de Gestión del Riesgo distrital confirma una cifra devastadora: 108 personas fallecidas, cerca de 300 atrapadas bajo los escombros y 105 edificaciones declaradas en alto riesgo de colapso, situación que obligó a evacuaciones de emergencia para salvaguardar vidas.

Edificio en la Roosevelt con 42 totalmente evacuado. | Foto: Raúl Palacios / El País
El edificio del centro comercial Cosmocentro se vio comprometido en su fachada. | Foto: Raúl Palacios / El País
Edificio en la Roosevelt con 42 totalmente evacuado. | Foto: Raúl Palacios / El País

En medio de la tragedia, la respuesta institucional se despliega en múltiples frentes para brindar asistencia. En la Comuna 1, sector de Terrón Colorado, la Secretaría de Bienestar Social adelanta un censo técnico casa a casa para evaluar daños en las viviendas y activar la ruta de albergue hacia hogares de paso.

Interior de una vivienda afectada en el barrio La Flora. | Foto: Bernardo Peña / El País
Fachadas totalmente agrietadas evidencian el nivel de deterioro estructural que sufrieron decenas de construcciones en la ciudad. | Foto: Bernardo Peña / El País
Interior de una vivienda afectada en el barrio La Flora. | Foto: Bernardo Peña / El País
Interior de una vivienda afectada en el barrio La Flora. | Foto: Bernardo Peña / El País
Interior de una vivienda afectada en el barrio La Flora. | Foto: Bernardo Peña / El País

Paralelamente, las labores de remoción de concreto y limpieza se han convertido en una maniobra crucial de salvamento. En puntos críticos como la Carrera 66D con Calle 3D, cuadrillas de la Secretaría de Infraestructura operan con volquetas y minicargadores para despejar la vía.

El ingeniero José Luis Muñoz destacó que este esfuerzo coordinado entre funcionarios y comunidad dio sus primeros frutos al rescatar a tres personas con vida entre los escombros.

El impacto visual en la ciudad refleja la gravedad de la crisis. Edificios residenciales y comerciales muestran un deterioro alarmante: en estructuras de parqueaderos, los aleros superiores colapsaron sobre las vías.

Edificio en la Roosevelt con 42 totalmente evacuado | Foto: Raúl Palacios / El País
Decenas de familias evacuadas permanecieron en los separadores viales a la espera de un reporte técnico sobre el estado de sus hogares. | Foto: Raúl Palacios / El País

Inmuebles presentan desprendimiento masivo de revoque y grietas profundas a lo largo de sus fachadas, mientras que en edificaciones icónicas como el Edificio Amalfi, comerciantes y residentes apresuraron desalojos de emergencia para rescatar enseres antes de un cierre definitivo.

En los pasillos internos de los locales comerciales, el panorama es de ruinas, con muros derrumbados y techos caídos.

Propietarios de locales comerciales lograron retirar maquinaria y equipos especializados antes de la restricción total del predio. | Foto: Jorge Orozco / El País
Personal de seguridad privada vigila los accesos a los inmuebles desalojados para evitar el ingreso no autorizado durante la emergencia. | Foto: Jorge Orozco / El País
Edifico Amalfi, en el barrio Capri, sur de Cali. | Foto: Jorge Orozco / El País

Ante el latente peligro de nuevos derrumbes y la saturación de los centros médicos, como el Hospital Universitario del Valle, declarado en alerta roja, la Secretaría de Movilidad mantiene cierres en arterias clave como la Calle 5 y la Avenida Roosevelt.

Las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía para acatar los aislamientos, evitar el uso de pitos en zonas de rescate y permanecer en casa para facilitar la movilidad de organismos de socorro y maquinaria pesada.

Por su parte, el gerente de Acueducto y Alcantarillado de EMCALI, Diego Carabalí, aclaró que no habrá racionamiento de agua en la ciudad.

“Hay daños puntuales en varios sectores de la ciudad que desde ayer están siendo atendidos por las cuadrillas operativas de EMCALI. Por favor, evitar replicar desinformación que circula con una posible suspensión del servicio de acueducto”, indicaron desde EMCALI.