El rescate de Sofía, una niña de tres años que sobrevivió durante más de seis horas bajo los escombros de un edificio que colapsó en la ciudad de Cali, tuvo un emotivo capítulo días después de la emergencia. La menor volvió a encontrarse con el bombero que logró ubicarla y sacarla con vida de la estructura.

La emergencia ocurrió luego del terremoto de magnitud 7,4 registrado en San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El movimiento provocó el desplome de un edificio residencial de siete pisos situado en el sector El Refugio, donde Sofía se encontraba junto a su madre, Estefanía Echavarría.

Durante las labores de búsqueda, el bombero Duque llegó al lugar para reforzar al equipo que trabajaba entre los restos de la edificación. Al ingresar a una de las zonas de intervención encontró primero a Estefanía, quien tenía dificultades para respirar, y posteriormente consiguió localizar a la pequeña en otro punto de la estructura.

El espacio donde estaba Sofía era reducido y dificultaba las maniobras de rescate. El bombero logró acercar una de sus manos hasta tocar el rostro de la niña. Al sentirlo, la menor comenzó a llorar y se aferró a la mano del rescatista.

Sofía tenía parte de la cara cubierta por un elemento de la estructura, pero permanecía consciente. Duque comenzó entonces a retirar cuidadosamente los materiales que la rodeaban hasta conseguir despejarle el rostro. Después pudo sujetarla por el torso y extraerla poco a poco.

Durante esos instantes, la niña permaneció agarrada de una mano al bombero mientras sostenía con la otra un pequeño fragmento de los escombros. Finalmente, fue entregada al personal médico y trasladada en una ambulancia para recibir atención.

La pequeña permaneció junto a su madre entre los restos del edificio que colapsó tras el terremoto. | Foto: Redes sociales

La operación continuó con el rescate de su madre. Estefanía necesitó oxígeno mientras los organismos de emergencia retiraban de manera gradual los materiales que la aprisionaban. Tras ser liberada, fue llevada a una clínica de Cali, donde posteriormente continuó su recuperación en una unidad de cuidados intensivos.

Días más tarde, el bombero regresó para conocer nuevamente a Sofía y a su familia. El encuentro le permitió comprobar que la niña avanzaba favorablemente.

Para Duque, volver a verla tuvo un valor especial, pues los rescatistas muchas veces no conocen el destino de las personas que logran salvar. Esta vez pudo cerrar el ciclo de aquella emergencia con la certeza de que Sofía estaba viva y recuperándose junto a los suyos.