En el barrio la Sultana, en la parte alta de la Comuna 20, Luz Amparo López había vivido muchos años, con sus cuatro hijas, en su casa de esterilla cubierta en su mayoría por cobijas, en vez de paredes, y por su oficio de recicladora era conocida por su comunidad. Un día sufrió un accidente y se fracturó una pierna, por lo que no pudo volver a trabajar debido a su dificultad para movilizarse. Pero lo que pasó después del terremoto del pasado 10 de agosto, la dejó completamente vulnerable. Su casa sufrió graves afectaciones y debió resguardarse con otra familia que la albergó en su hogar, porque el suyo amenazaba con venirse abajo en cualquier momento.
“El día del terremoto me encontraba sola, mis hijas se habían ido a trabajar, yo vi que todo comenzó a moverse, mi casita quedó toda ladeada”, cuenta hoy en día doña Luz Amparo, quien recibió el apoyo solidario de su comunidad que fue empática con su dolor, el de perder su techo y el único lugar que parecía seguro para ella y sus hijas.
Líderes de corporaciones turísticas de la Comuna 20, como Redecas, Yeloka, Vivencias Ecobarrio (@ redecascolombia @yelokac20oficial@ecobarrios_c20) y la comunidad indígena Wounnan que habita el territorio, con la ayuda de la gente se unieron con el único fin de lograr una bendición para su querida vecina, la de una nueva casa.
De un acto sencillo, como grabar un video con el periodista Juan Basto, exponiendo su situación y publicarlo en redes sociales, se pasó a un milagro.
Como una valiente cruzada, los vecinos se dieron a la tarea de desarmar la anterior casa de guadua y madera que amenazaba con colapsar, aplanaron el piso para lograr la posterior instalación del nuevo hogar de doña Luz Amparo. Y hasta la comunidad indígena Wuaunan bajó a ayudar a completar la obra, al igual que ‘El Profe’, Mario Suárez.
Aquel primer video tocó las fibras del alma del lider social Samuel Merchan conocido como ‘El Tapahuecos’, que se dedica a tapar las grietas de las calles de esta ciudad, pero esta vez quiso cubrir las grietas del alma de esta mujer que lo conmovió hasta el llanto. Y con otro video que grabó recibió la atencion de sus seguidores y consiguió la donación de la casa prefabricada, gracias a la solidaridad de la exreina vallecaucana. Julie Pauline Saenz.
A la nueva casa, que fue un secreto para doña Luz Amparo hasta el pasado jueves 1 de octubre, personas de la Comuna trabajaron durante más de 22 días, “le colocaron piso, le pintaron las paredes, le pusieron baño, le instalaron un lavaplatos y le hicieron los acabados por dentro”, relata emotivo Mauricio Castrillón García, líder de la Corporación Redecas: “Doña Luz Amparo estaba sana, no sabía lo que iba a pasar”.
Fue hasta este 1 de octubre, días después de su cumpleaños, que una de las líderes la llevó cargada por la ladera y con los ojos vendados, a recibir la sorpresa de su nueva casa, en medio de los aplausos de los vecinos, los lideres, sus hijas y la prensa que registró el acontecimiento, con torta incluida.
“Para mí esto es un milagro de Dios y de las buenas personas que pusieron sus ojos en mí”, dijo doña Luz Amparo cuando se sentó en la sala de su nuevo hogar, mirando con una gratitud inmensa y una sonrisa las paredes, el techo y el mobiliario que ahora la rodean, y por supuesto, a sus vecinos y benefactores: “Dios los bendiga y los guarde de todo mal y peligro, tienen un gran corazón, sigan adelante con las buenas obras”.
Mauricio también sonríe al ver la cara de felicidad de doña Luz Amparo y sus hijas y nos confiesa que todo no para ahí. Su causa y la de los demás líderes es generar una verdadera transformación social. Por eso, él y sus compañeros se han propuesto seguirle brindando un acompañamiento a esta madre y a sus hijas, para que puedan mejorar sus condiciones de vida. A su hija Camila le donaron el mobiliario para su emprendimiento de arreglo de uñas, para el que se está preparando con un curso, y a su nieta se le donarán los útiles escolares y uniformes para su ingreso al colegio.