Videos que circulan en redes sociales, en los que se ven a pacientes siendo tratados en la sala de urgencias del Hospital Universitario del Valle (HUV) dan cuenta de la difícil situación que se vive hoy en día en uno de los entes de salud pública más complejos con los que cuenta el Valle del Cauca y municipios cercanos.

De acuerdo con Jhon Sandoval, médico cirujano y coordinador del servicio de urgencias del Hospital, la situación, pese a que desde principios del 2025 se ha agravado, responde a una problemática que viene de mucho más atrás, y tiene una raíz clara: el desembolso de recursos económicos por parte de las EPS a las entidades encargadas de prestar el servicio de salud a pacientes.

Sin más opción que acudir directamente al servicio de urgencias, son cientos las personas que a diario se ven represadas en esta zona del hospital. | Foto: El País

“Cuando no llegan los recursos a las IPS (clínicas y hospitales) estas dejan de hacer contratos con las mismas EPS, y esos pacientes entran en un círculo vicioso”, dice Sandoval, y lo explica de la siguiente forma: un paciente requiere atención en consulta externa, bien sea para un diagnóstico o para el control de su enfermedad, pero dichas consultas, debido a la crisis del sistema, se extienden a periodos superiores a los 6 meses.

Esto ocasiona que, cuando el médico vuelve a ver al paciente o le ha recetado algún medicamente, este ya no va a tener el mismo efecto, y la enfermedad podrá estar en una estado más avanzado.

Para él, esta situación se ha visto agravada por la crisis en la entrega de medicamentos que se vivió el año pasado, lo que ha afectado especialmente a quienes tienen enfermedades huérfanas o sufren de cáncer.

Estas circunstancias llevan a que muchos pacientes acudan directamente al servicio de urgencias, ocasionando las congestiones que se viven a diario en el Hospital. “Nosotros recibimos, más o menos, de 200 a 250 personas a diario por el servicio de urgencia. Aquí se hace un ejercicio de clasificación, que es el ”triage", pero cuando el volumen y la carga de la enfermedad es tan alta, muchos quedan pendientes por ver, y ahí es donde se da ese hacinamiento en la sala de espera", explica el médico.

A esto se suma las mujeres en estado de embarazo, una población cuyas necesidades que, asegura Sandoval, escapan de la complejidad para la que está diseñado el Hospital, pero que sin embargo deben acoger: “Recibimos entre 1.200 y 1.500 embarazadas mensuales. A todas las tenemos que atender. Esto genera una presión sobre el sistema, los recursos del hospital y las unidades de cuidado neonatal. En algunas ocasiones toca casi que sacarlos como una urgencia vital a que otro centro los acepte porque no tenemos dónde más ponerlos”.

Frente a las imágenes de hacinamiento en el hospital, Jhon Sandoval cuenta que “siempre nuestra sala de espera tiene entre 10 y 20 pacientes hospitalizados. Siempre. Todos los días. Ayer teníamos a una persona que llevaba tres días en una silla metálica, y ahí empezamos a ver el riesgo de que se descompensen. Hoy estamos al 120% de ocupación”.

La crisis en el pago por parte de las EPS y la entrega de los medicamentos agrava el panorama para los pacientes de enfermedades que requieren de una atención continua. | Foto: El País

Según él, los días de mayor aglomeración de pacientes son los lunes, martes y miércoles.

Consultado acerca del trabajo conjunto que se ha venido realizando con entes locales y municipales como la Alcaldía y la Gobernación, Sandoval mencionó que a finales de año se realizó una reunión con el fin de buscar estrategias para mejorar la situación. Sin embargo, la situación amenaza con ser más difícil. En dichos encuentros, entidades de salud privadas como la Fundación Valle del Lili, la Clínica de Occidente y la Imbanaco aseguran que, debido a que el monto adeudado con las EPS es tan grande, prefieren dejar de pactar con ellas.

Uno de los problemas de esta situación, a juzgar por lo dicho por el coordinador del servicio de urgencias, es que las políticas que se han intentado implementar por parte del gobierno nacional le apuntan a asegurar la salud de los que no tienen dolencias, mientras que se ha dejado atrás la situación de aquellos que requieren servicios de manera inmediata.

“La gente va a seguir estando más enferma. Por ejemplo, el cáncer es una enfermedad que necesita tratamientos costosos, que si no lo das en tiempos adecuados las personas van a morar lentamente, con el avance de la enfermedad. Los resultados de esto que está pasando hoy lo vamos a ver en 6 meses o un año”, vaticina el médico.