La tranquilidad del tradicional sector de San Fernando, en la Calle 5 de Cali, se vio abruptamente interrumpida por una serie de ataques violentos dirigidos contra el gremio de insumos médicos. En lo que las autoridades califican como una peligrosa escalada de criminalidad, varios establecimientos fueron blanco de intentos de incendio y mensajes extorsivos que han dejado a los propietarios en un estado de vulnerabilidad absoluta.
El primer incidente se registró cerca de las nueve de la noche de este lunes 25 de mayo, cuando un sujeto fue captado por cámaras de seguridad y testigos mientras rociaba gasolina en la fachada de uno de los locales comerciales. Según los reportes preliminares, el atacante intentó encender la mecha, pero las llamas se apagaron inicialmente, permitiendo que la comunidad alertara sobre la situación y obligando al sospechoso a huir en una motocicleta que lo esperaba a pocos metros.
Sin embargo, el asedio no terminó allí. Alrededor de la medianoche, los propietarios de Casa Médica Supermercado de la Salud comenzaron a recibir mensajes a través de la aplicación WhatsApp. En las comunicaciones, un individuo bajo el alias de “Anónimo” afirmaba con frialdad que le habían pagado la suma de 5 millones de pesos por reducir a cenizas dos de los locales del sector.
En un intento de chantaje directo, el delincuente ofreció “frenar eso de raíz” si los comerciantes accedían a pagarle 2 millones de pesos de manera inmediata. Los mensajes, cargados de faltas de ortografía pero con una intención clara de generar zozobra, advertían que, si no se cumplían sus exigencias, “buscarían a otras personas” para completar el atentado contra la infraestructura de los negocios.
La pesadilla se materializó a las dos de la mañana, cuando el mismo sujeto, aparentemente tras haber cambiado su vestimenta, regresó a la zona para atacar la Casa Médica Alkamy. En esta ocasión, el delincuente logró propagar el fuego por las persianas metálicas, provocando una conflagración que alcanzó el interior del local y consumió gran parte de la mercancía especializada que allí se almacenaba.
Camila Caicedo, gerente de la empresa afectada, relató con angustia que las pérdidas materiales son devastadoras. El fuego no solo destruyó equipos médicos de alto costo, sino que también comprometió la estructura del techo, que terminó colapsando debido a las altas temperaturas registradas durante el siniestro, el cual tuvo que ser atendido de urgencia.
La directiva expresó que la violencia del ataque ha generado un clima de miedo generalizado entre los colaboradores y vecinos de la Calle Quinta. “Nos da miedo hasta salir porque si eso le están haciendo a la empresa, ¿qué nos espera a nosotros?”, manifestó la gerente, quien además confirmó que locales como Global Medical también se encuentran bajo una amenaza latente.
La Policía Metropolitana de Cali y unidades especializadas del GAULA y la SIJIN ya se encuentran al frente de la investigación. Tras analizar las evidencias y los testimonios, los investigadores señalan que este modus operandi representaría una nueva modalidad de extorsión contra los microempresarios de la ciudad, donde el daño físico al inmueble se utiliza como método de presión inmediata.
Hasta el momento, los comerciantes están a la espera de las denuncias formales ante la Fiscalía y de la respuesta de las compañías aseguradoras para determinar si podrán cubrir los daños. Mientras tanto, el gremio de insumos médicos de San Fernando ha solicitado un refuerzo urgente de la seguridad en la zona, temiendo que estos ataques terroristas se repitan contra otros locales de la cuadra.
La situación sigue siendo crítica, ya que los delincuentes parecen tener plenamente identificados los números comerciales de sus víctimas. Las autoridades instan a los ciudadanos a no realizar pagos y a reportar cualquier comunicación sospechosa que provenga de números desconocidos para evitar que esta estructura criminal continúe expandiendo su terror en la capital del Valle.