Cali necesitaría cerca de $24 billones para atender los daños ocasionados por el terremoto del pasado 10 de agosto y financiar proyectos estratégicos para su desarrollo. Así lo planteó el alcalde Alejandro Eder durante el Encuentro Regional del Pacífico, en el que expuso ante el Gobierno Nacional las prioridades de inversión para la ciudad.
El mandatario advirtió que la reconstrucción será un proceso de largo aliento. “La reconstrucción de Cali tardará, yéndonos bien, 4 años”, manifestó.
Del presupuesto solicitado, $10 billones corresponderían a la recuperación de la ciudad, $12 billones al tren de cercanías y otros $2 billones a iniciativas de seguridad, educación, cultura, deporte y servicios públicos.
Uno de los principales desafíos está en materia de vivienda. Eder informó que aproximadamente 20.000 familias permanecen por fuera de sus hogares y que 700 perdieron definitivamente sus viviendas por el colapso de las edificaciones o las demoliciones. De estas últimas, cerca de 400 ya recibieron propuestas de solución habitacional por parte de la Administración Distrital.
“Nosotros tenemos que aprovechar este momento para sentar las bases de lo que será la Cali de los próximos 10 o 20 años, la Cali del futuro”, expresó el alcalde.
Entre las intervenciones solicitadas también está la recuperación del Teatro Municipal, cuya reparación costaría $120.000 millones. Sobre su estado, Eder advirtió: “El teatro municipal está a cinco aguaceros de perder el techo”.
En educación y deporte, se requieren $1,7 billones para recuperar colegios, la Universidad del Oriente y escenarios como el velódromo, la pista de patinaje y el Coliseo del Pueblo.
Valle pide recursos para la reconstrucción y la infraestructura
La gobernadora Dilian Francisca Toro también presentó las necesidades departamentales y solicitó un capítulo especial para la reconstrucción del Valle del Cauca.
La mandataria cuestionó la inversión nacional: “Aporta cerca del 10% pero recibió solamente el 3% de la inversión nacional en infraestructura”.
Sin incluir Cali, el departamento reporta 105.872 viviendas afectadas, 7.768 completamente colapsadas y 26.500 inhabitables. También se registraron daños en cerca de 600 sedes educativas y 91 instituciones de salud.
Toro propuso un plan maestro de seguridad para el suroccidente, financiación del sistema de salud y proyectos para Buenaventura, entre ellos el dragado del puerto y las obras de acueducto y alcantarillado.
“La seguridad del Valle depende también de los departamentos contiguos nuestros”, señaló.
La agenda busca que estas solicitudes sean incorporadas en las prioridades de inversión del próximo Plan Nacional de Desarrollo.