Nueve personas capturadas y la incautación de más de 172.000 unidades de medicamentos fue el resultado de un operativo en el sur de Cali, en medio de acciones contra el tráfico ilegal de productos farmacéuticos.
El procedimiento fue adelantado por la Policía Nacional de Colombia, a través de la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), en coordinación con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, la Fiscalía General de la Nación y la Secretaría de Salud de Cali.
Durante los operativos, las autoridades también incautaron un arma de fuego y detectaron medicamentos que, según las primeras verificaciones, no contaban con registro sanitario o eran de uso institucional, por lo que no podían ser comercializados de manera legal.
Según informó el coronel Mauricio Andrés Carrillo Álvarez, director de Gestión de Policía Fiscal y Aduanera, los operativos permitieron golpear directamente a una estructura criminal que se dedicaba al almacenamiento y comercialización ilegal de estos productos en la ciudad.
De acuerdo con el oficial, mediante diligencias de registro y allanamiento a un inmueble utilizado como centro de acopio, así como visitas de control aduanero a dos establecimientos comerciales abiertos al público, se logró la incautación de 172.968 unidades de medicamentos, avaluadas en cerca de 3.459 millones de pesos.
Del total incautado, 55.650 unidades correspondían a medicamentos de uso institucional, es decir, productos destinados exclusivamente para hospitales o entidades del sistema de salud y que no pueden venderse al público.
Además, 4.105 unidades no contaban con registro sanitario del Invima, 101.427 no cumplían con los requisitos de almacenamiento y 11.786 eran de origen extranjero y no tenían documentos que acreditaran su ingreso legal al país.
Durante el procedimiento, las autoridades capturaron en flagrancia a nueve personas por el delito de enajenación ilegal de medicamentos, contemplado en el artículo 374A del Código Penal colombiano. Los detenidos, el arma de fuego incautada y los medicamentos quedaron a disposición de las autoridades competentes.
Las investigaciones preliminares indican que parte de los fármacos eran obtenidos de manera irregular a través del sistema de salud, lo que evidenciaría la existencia de redes dedicadas a desviar medicamentos para venderlos ilegalmente.
En el caso de los productos de origen extranjero, las autoridades establecieron que habrían sido ingresados al país a través de vías terciarias en la frontera sur, evadiendo controles aduaneros y sanitarios.
“El resultado de estas operaciones constituye un golpe contundente contra las estructuras criminales dedicadas al almacenamiento, distribución y comercialización ilegal de medicamentos en el país”, señaló el coronel Carrillo.
La Policía hizo un llamado a la ciudadanía para comprar medicamentos únicamente en establecimientos autorizados, evitar adquirirlos en plataformas digitales no verificadas y desconfiar de precios excesivamente bajos.