A pocos días de concretarse la transmisión de mando en el país, el Ministerio de Defensa confirmó la estructuración y despliegue final de los esquemas de protección destinados a neutralizar cualquier tipo de amenaza en el suroccidente colombiano.
Dentro de las tácticas operativas implementadas por las autoridades de orden público, la Fuerza Pública integrará patrullajes permanentes por vía fluvial a través de botes de la Infantería de Marina sobre el río Cauca, asegurando de forma rigurosa la periferia estratégica de la capital vallecaucana para evitar posibles incursiones armadas durante el desarrollo de los eventos oficiales.
Paralelamente, las autoridades han enfocado gran parte de sus esfuerzos en la prevención de eventuales atentados mediante el uso de artefactos explosivos acondicionados en automotores.
Tras diversos antecedentes de violencia registrados en la región, la estrategia de inteligencia militar busca mitigar la amenaza latente de un carro bomba, así como la utilización de vehículos de carga pesada o transporte escolar modificados para ocultar cilindros y material bélico.
La vigilancia intensiva se concentrará en detectar movimientos sospechosos en unidades que intenten camuflar explosivos bajo la apariencia de transporte cotidiano de mercancías o alimentos.
Frente al amplio despliegue operativo en el territorio valle caucano, el jefe de la cartera de Defensa explicó en rueda de prensa los alcances de la cobertura institucional:
“Desplegamos alrededor de 11.000 hombres y mujeres, eso contando no solamente los que están acá, sino los que están un poco más en profundidad, porque la seguridad de Cali depende también de lo que se haga en la periferia.Drones, antidrones, aeronaves, incluso vamos a tener botes de Infantería Marina en el río Cauca y absolutamente todas las capacidades”, puntualizó el funcionario.
Para blindar el desplazamiento seguro de las delegaciones internacionales y los diez jefes de Estado invitados a la ceremonia protocolaria, las instituciones crearon estrictos corredores viales seguros articulados con medidas administrativas como ley seca, restricción al transporte de carga y suspensión temporal del porte de armas.
Los anillos de protección perimetral abarcan instalaciones estratégicas entre las que destacan el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón, la Escuela Militar de Aviación, el Hotel Intercontinental, la Universidad de Santiago de Cali y las dependencias del Batallón Pichincha.
En cuanto a las labores preventivas de inteligencia y el monitoreo constante de alertas de seguridad, el ministro manifestó ante los medios de comunicación:
“En este momento simplemente conocemos que hay riesgos, no hemos hasta ahora detectado directamente, pero no significa que subestimemos la información de que alguien pretenda afectar aquí la seguridad... simplemente la enfrentamos, la mitigamos, anulamos ese riesgo”.
A la par con estas acciones, las administraciones local y departamental mantienen una recompensa millonaria de hasta 500 millones de pesos para incentivar la colaboración ciudadana que permita neutralizar de forma oportuna cualquier intento de acción terrorista.