La Universidad San Buenaventura fue la sede de la segunda versión de la rueda de negocios ‘Mi Primera Exportación’, un evento destinado a la formación de pequeñas y medianas empresas para que conozcan los mercados internacionales y puedan enviar sus productos a otros países.

Rafael Antonio Muñóz, director de Acopi Valle, comentó que este evento es una apuesta hecha realidad que permite que empresas puedan lograr sus sueños de tener su primera exportación. Muestra de ello es que cuatro empresas que participaron en la versión pasada ya lograron enviar sus productos a otros países.

“Dentro del programa que tenemos hay un módulo exitoso que se llama la negociación internacional. Ahí los preparamos para que conozcan los diversos mercados para que sepan cómo es la parte cultural y negociación para poder mostrar sus productos”, indicó Muñóz.

Fueron alrededor de 80 empresas las que asistieron a esta rueda de negocios. | Foto: El País.

No obstante, a pesar de que existen este tipo de iniciativas, el director de Acopi Valle comentó que la legislación colombiana todavía es muy engorrosa para las personas que desean exportar productos.

Algunos casos de asistentes a esta rueda de negocios muestran la innovación de la industria colombiana en varios sectores, para así poder hacer su producto más atractivo para el mercado extranjero.

Un ejemplo de ello es la empresa Ricuras Tradicionales, la cual se enfoca desde hace nueve años en la elaboración y comercialización de empanada. Sin embargo, para poder lograr exportar se pensó en una nueva línea.

“Decidimos innovar y lanzar una línea vegana para poder llegar al mercado internacional. Nosotros arrancamos en la exportación de forma empírica, luego con estudios y nos metimos en el bagaje de las instituciones como la Alcaldía y Acopi para poder llegar a nuevas fronteras”, expresaron Geraldine Salazar y Mario Ramírez, propietarios de la marca.

Fueron alrededor de 80 empresas las que asistieron a esta rueda de negocios. | Foto: El País.

Por su parte, la empresa Aito Maleja Shop se dedica a dejar al Pacífico Colombiano por todo lo alto, esto mediante la comercialización de prendas típicas.

Gracias a esto, actualmente tienen varios países priorizados que compran sus productos como Perú, Chile, Ecuador, Estados Unidos y hasta México.

“Las prendas se caracterizan por unos diseños autóctonos e inspirados en el pacífico y trabajamos con telas y productos de la industria caleña para aportar a la economía”, explicaron Mayra Ibarguen y Jair Hinestroza, propietarios de Aito Maleja Shop.