La Secretaría de Gestión del Riesgo de Cali avanzó en la segunda fase de evaluación técnica de edificaciones afectadas por el terremoto del 10 de agosto, entre ellas Podium y Tribeca. En esta etapa, un comité de expertos revisó las condiciones de las estructuras que habían recibido una clasificación inicial y analizó si era posible modificar las medidas de seguridad establecidas.

Uno de los puntos que las autoridades buscan precisar es que un sticker rojo no significa necesariamente que una edificación tenga un daño estructural severo ni que esté destinada a ser demolida. La señalización indica que existe una condición de riesgo que debe ser evaluada y controlada antes de permitir el ingreso de las personas.

El secretario de Gestión del Riesgo, Ricardo Peñuela, explicó que el proceso se desarrolló por fases y que los stickers instalados en las edificaciones funcionaron como una señalización preventiva para comunicar la condición identificada durante las primeras inspecciones.

El sticker rojo identifica una condición de riesgo que debe ser evaluada técnicamente y no significa, por sí solo, que la edificación presente un daño estructural severo. | Foto: Alcaldía de Cali

De acuerdo con la Alcaldía de Cali, el sistema de stickers permitió señalar de manera visible las condiciones encontradas en las estructuras y orientar las medidas de seguridad correspondientes. La Administración Distrital también aclaró que esta clasificación inicial no reemplazó los estudios especializados ni constituyó, por sí sola, una orden de demolición.

En ese contexto, el sticker rojo indicó una condición que llevó a recomendar la evacuación preventiva de la edificación. Peñuela explicó que esta señalización no significaba necesariamente que existiera un daño estructural severo en todo el inmueble.

El funcionario señaló que una estructura podía recibir el sticker rojo por la presencia de condiciones que representaran un riesgo para quienes permanecieran en el lugar; entre ellas mencionó elementos de mampostería que pudieran desprenderse y caer sobre las personas.

“Esto no significa que la constructora tenga la responsabilidad como tal o que haya un daño estructural severo”, explicó Peñuela. Según el secretario, la medida tenía como finalidad prevenir accidentes y proteger la vida mientras se realizaban evaluaciones más detalladas.

La clasificación de una edificación puede modificarse después de una nueva evaluación técnica, de acuerdo con las condiciones de seguridad encontradas. | Foto: El País

Por eso, la segunda fase tuvo como propósito revisar técnicamente las condiciones de cada estructura. En esta etapa participaron expertos encargados de determinar el nivel de riesgo y establecer qué intervención correspondía en cada caso.

En Podium y Tribeca, el comité evaluó las posibilidades para determinar si se mantenía el sticker rojo o si las condiciones permitían modificar la clasificación. Peñuela explicó que una eventual modificación podía estar acompañada de reparaciones o medidas de protección que permitieran posteriormente el ingreso de los residentes, siempre que las condiciones de seguridad lo permitieran.

La clasificación, por tanto, no debía entenderse como una decisión definitiva sobre el futuro de una edificación, la Alcaldía había establecido que después de las evaluaciones iniciales se realizaban estudios especializados y, posteriormente, se determinaba qué tipo de intervención requería cada estructura.