Por años, los daños en los semáforos, la antigüedad de los equipos y las dificultades para garantizar reparaciones oportunas han hecho parte de las quejas sobre la movilidad en Cali.

Ahora, EnRuta asumió la gerencia integral de la red semafórica, que comprende 523 intersecciones, con el propósito de garantizar una atención continua y avanzar en la modernización de la infraestructura.

La primera fase, le dijo a El País Diana Carolina Reina, gerente de esa empresa, contempla intervenir quince intersecciones este año y atender una de las principales dificultades identificadas: la existencia de 108 controladoras obsoletas.

¿Por qué EnRuta asumió la administración de esta red?

La decisión de entregar a EnRuta la gerencia integral de la red semafórica de Cali responde a la necesidad de cambiar el modelo con el que se venía administrando esta infraestructura.

Según la gerente, la iniciativa comenzó a estructurarse hace más de seis años, luego de identificar dificultades en la distribución de las responsabilidades entre diferentes contratos.

Anteriormente las actividades relacionadas con el suministro de equipos, las obras civiles y el mantenimiento de los controladores estaban distribuidas entre distintos contratistas.

Semáforos sin funcionamiento Calle 13 con Cra 39. | Foto: El País

Esta situación, explicó Reina, dificultaba garantizar una atención permanente cuando se presentaban daños eléctricos, actos de vandalismo o fallas que requerían una intervención inmediata: “Antes teníamos contratos de suministro por un lado, contratos de obra civil, por otro, y actividades relacionadas con los controladores por separado. El problema era que no había un responsable único de toda la red semafórica de Cali que garantizara la continuidad del servicio”, explicó.

A ello se sumaban las dificultades para disponer de vehículos y equipos de trabajo de manera permanente. Cuando finalizaba un contrato, podían presentarse interrupciones en la atención, mientras se adelantaban nuevos procedimientos administrativos.

“Un contratista operaba mientras su contrato estaba vigente, pero después se iba y no había una atención permanente para los daños que podían presentarse en la red, ya fuera por problemas eléctricos o por vandalismo”, señaló Reina.

Por eso, la propuesta consistió en concentrar la operación y el mantenimiento bajo una gerencia integral, con personal especializado, vehículos disponibles y capacidad de respuesta durante toda la semana.

“Esta falta de eficiencia en la prestación de un servicio tan importante nos llevó a crear, junto con el Alcalde, una gerencia integral, con un único responsable, atención las 24 horas, flota y cuadrillas exclusivas, y continuidad en el servicio”, afirmó la Gerente.

Y aclaró que la Secretaría de Movilidad continuará ejerciendo sus funciones como autoridad de tránsito, transporte y movilidad en la capital del Valle.

El cambio consiste en que EnRuta asumirá la operación de las intersecciones incluidas en la gerencia integral.

Pero habrá algunas excepciones: las intersecciones relacionadas con el contrato anterior de semáforos inteligentes no podrán ser intervenidas todavía por el nuevo operador, mientras se completa el proceso correspondiente.

Reina también indicó que las intersecciones que anteriormente estaban bajo responsabilidad de Metrocali y que ya fueron recibidas a satisfacción por la Secretaría de Movilidad sí quedaron incorporadas a la nueva gerencia.

Semáforos sin funcionamiento Calle 13 con Cra 39. | Foto: El País

Una red con 108 controladoras obsoletas

Uno de los principales retos es el estado de los equipos que controlan el funcionamiento de los semáforos en la ciudad.

La red de Cali está conformada por 523 intersecciones, pero no todas cuentan con la misma tecnología ni con dispositivos que puedan conectarse a un sistema centralizado.

Según Reina, actualmente hay más de cien referencias de controladores de distintas marcas, una diversidad que dificulta la operación conjunta y la disponibilidad de repuestos.

Dentro del diagnóstico, la entidad identificó 108 controladoras que considera completamente obsoletas. Se trata de equipos adquiridos antes del año 2000 que, según la Gerente, no se conectan a una central y presentan dificultades para conseguir repuestos en el mercado.

EnRuta informó que comenzará con la modernización de quince intersecciones durante 2026. La selección tuvo en cuenta factores como el impacto en la movilidad, la interacción con el sistema de transporte masivo, los riesgos de siniestralidad y el flujo peatonal y comercial.

“Quisiéramos tener los recursos para atender todas las controladoras obsoletas, pero esto requiere inversiones adicionales, porque las controladoras son uno de los componentes más costosos de la red”, explicó Reina.

También señaló que algunas de las intersecciones priorizadas funcionan de manera local, sin conexión con una central de control.

Esto significa que, cuando se presenta una falla, es necesario enviar una cuadrilla al sitio para determinar qué ocurrió.

Cuadrillas especializadas para atender las fallas

Otro de los cambios anunciados por EnRuta es la organización de equipos especializados para atender los diferentes problemas que se presentan en la red semafórica de la capital del Valle del Cauca.

De acuerdo con la Gerente, la operación cuenta con doce cuadrillas en campo distribuidas en tres turnos y seis tipos de equipos, cada uno con funciones específicas.

“Tenemos cuadrillas que atienden emergencias, otras que responden a fallas de comunicaciones y energía, equipos para trabajos en altura con carro canasta y cuatro cuadrillas en motocicleta para verificar rápidamente los daños reportados”, precisó.

La atención en moto busca facilitar el desplazamiento rápido hasta los puntos donde se reportan fallas para verificar la situación y determinar qué tipo de intervención se necesita. Los demás equipos se encargan de reparaciones que requieren herramientas especializadas o vehículos de mayor capacidad.

Durante el día habrá 28 personas operativas en campo. En la noche, entre las 10:00 p. m. y las 6:00 a. m., se dispondrá inicialmente de una cuadrilla para atender emergencias, con la posibilidad de activar otra cuando sea necesario.

La respuesta también dependerá de la gravedad del daño. EnRuta estableció categorías para diferenciar las fallas críticas, altas, medias y programables, con el fin de priorizar aquellas que representen mayores riesgos para conductores y peatones.

Una intersección completamente apagada se considera una emergencia crítica y tiene un tiempo de restablecimiento previsto de seis horas.

En cambio, los daños menores que pueden programarse tienen un plazo de solución inferior a diez días hábiles.

Línea de atención para los ciudadanos

Semáforos sin funcionamiento Calle 14 con Cra 34. | Foto: El País

Diana Carolina Reina dijo que anteriormente las personas recurrían a canales digitales y redes sociales para reportar semáforos dañados, por lo que la entidad habilitó una línea de atención y un canal de WhatsApp con un chatbot.

La herramienta permite registrar el reporte, asignar un número de caso y notificar al ciudadano cuando se haya solucionado la falla.

De esta manera, las personas pueden hacer seguimiento a sus solicitudes y conocer el resultado de la intervención.

¿De dónde sale el dinero para reparar los semáforos?

El País preguntó por el origen de los recursos para reparar los semáforos en Cali.

Según Reina, “hoy, la totalidad de los recursos de este contrato sale del recaudo de las multas” de tránsito.

Y añadió que estos dineros tienen una destinación específica contemplada en el artículo 160 del Código Nacional de Tránsito “para diferentes acciones relacionadas con la seguridad vial, la señalización, la demarcación y la semaforización”.

Semáforos vandalizados y en mal estado. | Foto: El País

Gabinetes antivandálicos para prevenir los robos

Además de la antigüedad de los equipos, el robo de cable, tarjetas, memorias y otros componentes representa otro problema para el óptimo funcionamiento de los semáforos en la capital vallecaucana.

La sustracción de estos elementos mantiene dejando intersecciones fuera de servicio por toda la ciudad y obliga a realizar nuevas reparaciones.

Frente a esta situación, se estudia la instalación de gabinetes antivandálicos, con refuerzos especiales para dificultar el acceso a los dispositivos.

También se analizan modificaciones en las tapas de las estructuras para prevenir el robo de cables.

Sin embargo, estas medidas se contemplan inicialmente para las quince intersecciones priorizadas durante lo que resta de este año.

La ampliación a otros puntos del territorio caleño dependerá de los recursos y del avance del proyecto durante las siguientes etapas.

Al explicar por qué considera que EnRuta asumió esta responsabilidad, Reina destacó la trayectoria de la compañía en la prestación de servicios relacionados con el tránsito y la movilidad.

Según indicó, la empresa cumplirá 50 años el 30 de enero de 2027: “Somos una entidad pública, con una trayectoria de casi 50 años prestando diferentes servicios de tránsito y movilidad a la ciudad. Hemos gerenciado distintos proyectos y somos un puente entre las administraciones para darles continuidad”,

Para la Gerente, uno de los propósitos de la nueva gerencia integral es evitar que los cambios administrativos afecten la prestación de un servicio que incide directamente en los desplazamientos cotidianos de los caleños.

“La ejecución de este proyecto debe generar mejores tiempos de viaje para los vehículos particulares y el transporte público, y permitir que los ciudadanos sientan una mejoría en el tránsito dentro de la ciudad. Ese debe ser el objetivo principal: mejorar su calidad de vida”, sostuvo.