Verdades a medias

Octubre 07, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"... el proceso de destrucción de armas químicas en poder del gobierno, que demoraría cerca de un año, sin sanción alguna de por medio, puede considerarse ya como un triunfo del despótico gobierno sirio, que continúa con las manos libres para adelantar su guerra contra la oposición".

La Organización para la Prohibición de Armas Químicas, una organización internacional con sede en Holanda, estará a cargo durante los próximos meses de la tarea de destruir el arsenal de armas químicas de Siria. Sin embargo nadie asume la obligación de encontrar la verdad sobre quién asesinó a más de mil personas con gas sarín.La tarea consiste en ubicar los sitios de almacenamiento y construcción de armas químicas, y los sitios donde están almacenadas, en la mayoría de los cuales continúa desarrollándose la feroz guerra civil. La tarea es ingrata, además, porque se depende del listado que al respecto entregue el gobierno Sirio, que hasta hace poco negaba que tuviera un arsenal de este tipo de armamento letal.Como sigue negando su responsabilidad en el ataque con armas químicas que causó la muerte pavorosa de civiles. Así las cosas, ¿habrá alguna garantía de que la información entregada sea completa y veraz? Todo parece confuso luego del acuerdo entre Estados Unidos y Rusia, que pareció detener el “ataque controlado” anunciado por el presidente Obama unas semanas antes.Debe recordarse que los expertos de las Naciones Unidas que inspeccionaron Siria llegaron a la conclusión de que se han usado armas químicas en el conflicto en Siria “a una escala relativamente grande”, que han afectado a civiles, incluyendo niños. En particular, el documento resalta que las muestras ambientales, químicas y médicas son evidencias “claras y convincentes” de que se usaron misiles con el agente nervioso sarín.Pese a ello, la misión no tenía el mandato de determinar quién fue el responsable de ese crimen de guerra, con lo que Al Assad y la oposición han seguido echándose la culpa unos a otros. En otros términos, se acordó decir una verdad a medias porque se permitió investigar si se usaron gases letales pero no quién lo hizo.Y aunque el Secretario General de la ONU insista en que esa acción debe ser penalizada, ni la organización ni ningún ente internacional han determinado que se colecten las pruebas para identificar a los responsables de tan criminal acción. Todo parece indicar que, gracias al acuerdo entre Estados Unidos y Rusia, nunca se sabrá de manera oficial quién cometió el genocidio.Entonces, el proceso de destrucción de armas químicas en poder del gobierno, que demoraría cerca de un año, sin sanción alguna de por medio, puede considerarse ya como un triunfo del despótico gobierno sirio, que continúa con las manos libres para adelantar su guerra contra la oposición. Por eso, el ministro de Reconciliación Nacional de Siria, Ali Haidar, aseguró a la agencia de noticias oficial rusa, RIA Novosti, que lo acordado es “una victoria para Siria, lograda a través de nuestros amigos rusos”.Un absurdo, los agresores y los asistentes de la agresión, ahora logran presentarse como “gente de paz”, mientras pueden continuar con su labor depredadora en el país y la opinión pública no logra conocer quien tiene la responsabilidad en el horrendo crimen con armas químicas. Es la consecuencia de decir verdades a medias.

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