Meta ambiciosa

Noviembre 29, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

Lo que salga de Lima será la base para la gran cumbre sobre el Clima que se hará el próximo año en París. Otra más, la definitiva según Naciones Unidas para salvar al mundo de la debacle que producirá el calentamiento global en unos siglos.

Como la esperanza es lo último que se pierde, a partir del lunes el mundo se dará cita para buscar un acuerdo que detenga el calentamiento global. Ahora el plan es más ambicioso: comprometer a todos para que la emisión de gases contaminantes se reduzca a cero antes del 2100.Durante 12 días se reunirán en Lima, Perú, los 192 países que hacen parte de la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. El objetivo, el mismo de los últimos 20 años, es redactar un documento de consenso con las acciones a seguir para que la temperatura no suba más de dos grados centígrados, que es lo que pueden resistir el planeta, sus habitantes y el medio ambiente, sin sufrir más daño.Y en un esfuerzo para no darle entierro de quinta categoría, se tratará de revivir el fallido Protocolo de Kyoto, aquel del compromiso para reducir las emisiones de dióxido de carbono que todos firmaron hace diez años y los mayores contaminantes se han negado a ratificar. Lo que salga de Lima será la base para la gran cumbre sobre el Clima que se hará el próximo año en París. Otra más, la definitiva según Naciones Unidas para salvar al mundo de la debacle que producirá el calentamiento global en unos siglos.La llamada Hoja de Ruta que se tendrá como guía en los próximos días no deja lugar a dudas sobre la meta que se debe conseguir. Si la curva ascendente de gases de efecto invernadero, los que están destruyendo la capa de ozono y dejan expuesta a la Tierra a los efectos de los rayos ultravioletas, alcanzará según los estudios su máximo nivel dentro de diez años, desde ahora hay que trabajar para que a partir del 2025 comience a descender.El informe redactado por 38 científicos pertenecientes a 22 grupos de investigación de 14 países, determina que para el 2050 la emisión de gases contaminantes tendrá que estar en la mitad de los niveles actuales, y que entre el 2080 y el 2100 la medición debe llegar a cero. Si no se logra ya será imposible que los bosques y océanos reabsorban el dióxido de carbono que ha generado sobre todo en el último siglo la humanidad, la temperatura seguirá en aumento y sobrepasará los “niveles de seguridad establecidos”.La explicación sencilla es que ya no habrá reversa de los efectos negativos sobre el clima y solo será cuestión de tiempo -según algunos expertos no más de 500 años- para que por el exceso de calor mueran los ecosistemas, se agoten los recursos naturales y las especies vayan extinguiéndose. Si alguien piensa que son afirmaciones exageradas o que pretenden infundir temores injustificados, basta que se sepa que el 35% de la fauna y la flora marina ya desapareció, lo mismo que ha ocurrido con el 28% de los animales vertebrados.El 12 de diciembre, cuando concluya la Conferencia de Lima, se sabrá si el consenso se logró. Puede que los delegados escuchen a Andrew Steer, presidente y director general del Instituto de Recursos Mundiales, cuando afirma que “El acuerdo global sobre el clima no se debe negociar en función de las emociones o los caprichos políticos, sino a partir de los datos y de la información científica”.

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