Los conflictos sin resolver

Diciembre 30, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

En Siria el levantamiento contra Bashar al Asad, heredero de un partido que gobierna desde 1947, ha dejado 60.000 muertos y 2,5 millones de refugiados durante 23 meses de enfrentamientos. Este es el gran conflicto no resuelto, que ha demostrado la ausencia de liderazgo estadounidense, la ineficacia de la ONU, y el papel de gran potencia que pretende desempeñar Rusia.

2013 dejó muchos cabos sueltos. Uno de ellos, de particular importancia, es la suerte de los países comprometidos en la “Primavera Árabe”. Aún recordamos a enero de 2011, un mes después de que empezó la revolución tunecina, cuando el presidente Ben Ali, en el poder por 24 años, salió exiliado y fue remplazado por un gobierno interino. Las elecciones dejaron al partido islamista de Ennahda en el poder, manteniendo una tensión permanente. Y no hace mucho un importante político de la oposición tunecina, Chokri Belaid, fue asesinado, lo que desató una nueva ola de indignación y conflictos políticos en el país que vio nacer la ráfaga de revoluciones.En Egipto las primeras elecciones después de que Hosni Mubarak fuera derrocado, dejaron al partido islamista de los Hermanos Musulmanes en el poder y Mohamed Morsi en la presidencia. El dogmatismo de Morsi causó que las protestas volvieran a la Plaza Tahrir. Al final Morsi fue derrocado y los militares asumieron el poder. A su vez, en Libia el presidente Muamar Gadafi, en el poder por 43 años, fue derrocado ocho meses después de que empezó la revuelta que pedía democracia. Durante ese periodo, una zona de exclusión aérea fue impuesta por la Organización del Tratado Atlántico Norte para impedir los ataques del ejército a los rebeldes. El gobierno interino y el Consejo Nacional de Transición que están en el poder desde entonces se han enfrentado al caos y a la amenaza de grupos que apoyaban a Gadafi. En Siria el levantamiento contra Bashar al Asad, heredero de un partido que gobierna desde 1947, ha dejado 60.000 muertos y 2,5 millones de refugiados durante 23 meses de enfrentamientos. Este es el gran conflicto no resuelto, que ha demostrado la ausencia de liderazgo estadounidense, la ineficacia de la ONU, y el papel de gran potencia que pretende desempeñar Rusia. Tampoco se han resuelto las protestas en países como Bahrein, Kuwait y Arabia Saudita, manejados con puño de hierro por largas dictaduras aliadas de Occidente. Todos los anhelos de libertad y democracia están pendientes en el mundo árabe.En Irán las desgracias corren por cuenta de sus enormes reservas petrolíferas y un fundamentalismo que lo llevó al aislamiento. A causa del petróleo, en la década de 1950 fue derrocado y luego asesinado el presidente iraní Mossadeq por atreverse a nacionalizarlo y desde entonces el enfrentamiento entre los líderes religiosos de ese país y las potencias occidentales son historia de nunca acabar.Algo similar pasa en Iraq, país creado por gobiernos occidentales uniendo en un mismo territorio a tres naciones distintas, lo que ocasiona un enfrentamiento constante, mientras la codicia occidental por el petróleo explica los dramáticos acontecimientos vividos por los iraquíes, próximos a una guerra civil.Y en el extremo oriente, China despertó para reclamar territorios en disputa con Japón, en los que también está presente el petróleo y en el marco de una guerra comercial implacable. Y mantiene, como un as bajo la manga, al despótico régimen comunista de Corea del Norte, que amenaza al mundo con armas nucleares.2013 dejó mucho por resolver.

VER COMENTARIOS
Columnistas
Publicidad