Libertad sin condiciones

Libertad sin condiciones

Mayo 27, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"El silencio de sus plagiarios, y la forma en que se niegan a informar sobre el estado en que se encuentran los tres periodistas secuestradps, no producen tranquilidad ni despeja las inquietudes que la sociedad colombiana y el mundo están expresando".

Luego de cinco días sin tener claridad sobre la situación de Salud Hernández y tres desconociendo la de los periodistas Carlos Melo y Diego D´Pablos, de un medio de televisión, el Ministro de Defensa informó con palabras que no dejan dudas: el ELN tiene en su poder a los tres periodistas. Y cualquiera sean los argumentos que se den para explicar esa retención, lo que los colombianos reclaman es su libertad inmediata.Se dice que Salud se fue al encuentro de la guerrilla para adelantar tareas propias de su valiente ejercicio de la reportería, la manera en que el periodismo nacional ha reemplazado la labor de los organismos oficiales para informarle a la Nación sobre la verdad de lo que está aconteciendo en todo el territorio nacional. Es una verdad dolorosa que dista mucho de lo que en las esferas del poder central se tiene como punto de referencia para tomar decisiones, en muchas ocasiones poco afortunadas.Con respecto a Melo y Diego, ellos llegaron a El Tarra en la región del Catatumbo para investigar sobre las circunstancias en que desapareció la periodista colombo española. Ellos fueron a ejercer su profesión y, como ya es de público conocimiento, terminaron retenidos por el ELN, despojados de sus instrumentos de trabajo y silenciada cualquier posibilidad de conocer sus paradero. Ni siquiera el ofrecimiento de una recompensa por cien millones de pesos para quien informe sobre la localización de los tres periodistas, ha servido hasta ahora para conocer lo que está ocurriendo. Luego de tantas informaciones parciales, de respuestas evasivas de los jefes del ELN sobre su responsabilidad en los hechos, la confusión de las versiones empezó a dar paso a la incertidumbre. Por eso, las palabras del ministro Luis Carlos Villegas deben servir para despejar de una vez por todas las dudas. Esa guerrilla, que junto a tantas otras formas de violencia se han tomado a la región, los privó de su libertad, los tiene en su poder y debe responder por su integridad y por el regreso de quienes estaban cumpliendo con su deber. Y que no se diga que ellos son responsables de su secuestro, porque así debe llamarse ya esa privación de la cual son objeto, por haber buscado al ELN o por internarse en una zona de alto riesgo para preguntar por una de sus colegas. El silencio de sus plagiarios, y la forma en que se niegan a informar sobre el estado en que se encuentran los tres periodistas, no producen tranquilidad ni despeja las inquietudes que la sociedad colombiana y el mundo están expresando.Ante tales hechos, la Unión Europea, la organización mundial Reporteros sin Fronteras, los gremios del periodismo nacional e internacional, la Sociedad Interamericana de Prensa y la Asociación de Medios de Comunicación de Colombia, han expresado su rechazo a lo que está aconteciendo con los tres comunicadores. Según Andiarios, lo que ellos atraviesan es un secuestro. Y sus secuestradores, el ELN, tienen la obligación de devolverles su libertad. Allí no hay lugar a ninguna negociación por cuanto los tres estaban ejerciendo su profesión, la de contar la verdad.

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