La furia árabe

La furia árabe

Enero 31, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"...las cosas han cambiado y hoy existe una juventud árabe educada en las universidades más importantes de Europa y Estados Unidos que no se resigna a vivir bajo regímenes despóticos".

Tras semanas de manifestaciones y enfrentamientos de la ciudadanía con el ejército, con saldo importante de muertos y heridos, el presidente Hosni Mubarak se vio obligado a efectuar un cambio completo de su gabinete. Pero su gesto no logró detener la protesta en Egipto.En realidad todo comenzó en Túnez, donde la ira popular logró sacar del poder al presidente Ben-Ali, luego de que se mantuviera 23 años en el poder. Allí la revuelta continúa y se espera que el desenlace lleve al país hacia un régimen democrático. Túnez tiene la ventaja de no contar con un movimiento de fundamentalismo islámico fuerte y sí con una juventud educada en las universidades de las principales capitales europeas.Siguiendo el ejemplo, la oposición egipcia programó un ‘Día de furia’ para el 25 de enero, en contra del régimen de Mubarak que cumple ya 30 años. Agobiados por el desempleo, la falta de libertades y la corrupción oficial, millones de egipcios se han manifestado en las calles de las principales ciudades pese a la nutrida presencia de tropas y policía enviada para reprimir la protesta.En Egipto, la más importante de las naciones árabes, se pide la renuncia de Mubarak, luego de décadas en el poder. Y se demanda libertades, democracia y empleo. En esta ocasión el dictador egipcio no ha podido contar con el apoyo de las potencias occidentales, que siempre lo han ayudado aduciendo el peligro de alguna corriente del fundamentalismo islámico, pues el principal líder de la oposición es Mohammed Elbaradi, ex director de la Agencia Internacional de Energía Atómica, Premio Nobel de Paz y reconocido partidario de la democracia. Elbaradi declaró que de la crisis no sólo debe salir “un nuevo gobierno sino también un nuevo régimen”.En la mira, y ya con algunas manifestaciones, siguen Yemen, Jordania y Argelia. También allí existen viejas dictaduras que sepultaron el sueño de los Estados democráticos árabes, y que comenzaron a surgir en el marco de la guerra fría. Occidente optó por los dictadores y las monarquías, como sucedió en Arabia Saudita, para contener la amenaza del avance soviético.Luego surgió el fundamentalismo musulmán, de carácter chiíta, con la “revolución de los ayatollahs” en Irán, por lo que Europa y Estados Unidos prefirieron acomodarse a la relación con los gobernantes despóticos con los que podían hacer buenos negocios, antes que propender por la democratización, temiendo que en ese proceso se colaran fuerzas extremistas del islamismo.Pero las cosas han cambiado y hoy existe una juventud árabe educada en las universidades más importantes de Europa y Estados Unidos que no se resigna a vivir bajo regímenes despóticos. Sin embargo, también está latente la amenaza del fundamentalismo islámico, por lo que se debe actuar con prudencia y sentido de la oportunidad. Bill Clinton, ex presidente estadounidense, planteó una salida: “Hay que buscar una transición pausada” hacia la democracia para que el radicalismo musulmán no pueda pescar en río revuelto. La inquietud es si tal fórmula es posible cuando se desatan las pasiones como ocurre en Egipto, donde la ‘furia árabe’ puede cambiar el mundo.

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