Irak se desmorona

Junio 17, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Ahora Irak enfrenta la amenaza de Isis, un grupo terrorista vinculado a Al Qaeda que ha surgido y se ha fortalecido por la violencia gubernamental ejercida contra la importante minoría suní, sobre todo en el noroccidente del país. Este grupo, cuya sigla significa Estado Islámico de Irak y Levante, en un rápido despliegue que no ha durado más de cuatro días ya se tomó dos importantes ciudades, Mosul -la segunda más grande del país árabe- y Tikrit, la cuna de Sadam Hussein".

Desde la invasión estadounidense y británica del 2003, Irak ha visto acrecentarse sus problemas, no ha logrado enrumbarse hacia la democracia, disminuyó su capacidad de producción petrolera y las desigualdades y pobreza no han hecho más que crecer. Una década y un billón de dólares después, nadie puede asegurar que el país árabe vaya a subsistir como un Estado unificado y democrático.Ni la invasión fue buena y justificada, ni las soluciones implantadas por Estados Unidos después han servido para nada distinto que acentuar la violencia sectaria y colocar a Irak en trance de desmembramiento. El gobierno chiíta de Al Maliki, sostenido por Estados Unidos, ha sido señalado como despótico, corrupto y aliado del fundamentalismo iraní.Ahora Irak enfrenta la amenaza de Isis, un grupo terrorista vinculado a Al Qaeda que ha surgido y se ha fortalecido por la violencia gubernamental ejercida contra la importante minoría suní, sobre todo en el noroccidente del país. Este grupo, cuya sigla significa Estado Islámico de Irak y Levante, en un rápido despliegue que no ha durado más de cuatro días ya se tomó dos importantes ciudades, Mosul -la segunda más grande del país árabe- y Tikrit, la cuna de Sadam Hussein.Y amenaza con capturar Bagdad, lo que significaría el fin del gobierno de al Maliki y el comienzo del fin para la República de Irak. Los chiítas, que conforman el 60% de su población temen cualquier solución en la que el poder esté en manos de suníes, en parte porque saben de la violencia ejercida por al Maliki contra los dirigentes y clérigos suníes. Desde el retiro de las tropas estadounidenses, han muerto en promedio cuatro mil civiles mensuales, la mayoría de origen suní.Los kurdos, al norte del país y también suníes, con un territorio rico en petróleo y que sueñan con crear una república del Kurdistán, no están interesados en la pugna entre al Maliki con Isis, ni en la intervención chiíta iraní, y aprovecharán cualquier circunstancia que les permita declarar su independencia.Como tanto se ha dicho, todo viene de cuando a los británicos se les ocurrió trazar las fronteras de oriente medio desde las oficinas de Londres, armando un rompecabezas insoluble. Los estadounidenses no hicieron más que repetir los errores británicos, pese a todas las advertencias y a la experiencia británica.Pero Irán sí está interesado, así como la dictadura de al Assad en Siria. Tanto los ayatolas iraníes como el genocida sirio pertenecen al mismo mundo del fanatismo chiíta que anima al Presidente de Irak. El avance de Isis, lo mismo que el descontento sunita y el separatismo kurdo pueden conducir a una intervención sirio-iraní para defender a al Maliki, ya que Estados Unidos se encuentra con las manos atadas para propiciar cualquier solución.Pero más allá de las circunstancias políticas, lo que existe es una tragedia humanitaria que desangra a uno de los pueblos que es cuna de la civilización y que se debate en medio de una vorágine de violencia que nadie parece poder controlar. Ver caer a Irak sin hacer nada, es un baldón de infamia para la comunidad internacional.

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