Empleo contra la pobreza

Septiembre 04, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"La pregunta es qué clase de trabajo se debe crear..."

La generación de empleo productivo para reducir la pobreza y construir mejores condiciones de vida, no es un problema sólo de Colombia. Hoy los gobiernos y organizaciones internacionales analizan cómo resolver un cuello de botella que impide combatir la pobreza y lograr acceso a salud, educación y bienestar social para las mayorías.En un caso de ‘mea culpa’ la Organización de Naciones Unidas, ONU, a través de su Instituto de Investigaciones para el Desarrollo Social, Unrisd, acepta que se equivocó hace una década al formular los lineamientos para políticas estatales que permitan reducir a la mitad la pobreza, uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que deben cumplir los países miembros de la ONU en el año 2015. Como lo afirma Yusuf Bangura, coordinador del estudio ‘Combatiendo la Pobreza y la Desigualdad’: “Las actuales políticas para eliminar la pobreza se centran en dar a los pobres las cosas que les faltan, en lugar de plantearse por qué les faltan”.El análisis concluye que más que asistencialismo, se requieren políticas macroeconómicas que estimulen la producción y con ella la generación de empleo. Una de las quejas que plantea el informe es el debilitamiento de la agricultura y la industria locales a causa de políticas que promueven la apertura indiscriminada, basada en ventajas comparativas. “En muchos países la población urbana es alimentada con productos importados, en lugar de promover la agricultura doméstica; otros prefieren importar bienes manufacturados en lugar de expandir la producción nacional”. Los otros ‘enemigos’ de la creación de empleos son los cambios tecnológicos, que reducen la demanda de mano de obra. Y las políticas que proponen la privatización y la liberalización de los mercados, sin tener en cuenta los efectos sociales y donde la generación de puestos de trabajo es vista como un subproducto del crecimiento que no requiere políticas directas. Cuando el mundo se enfrenta a una crisis económica como la que se produjo en los últimos dos años, es cuando se reconoce que hay que transformar el camino transitado hasta ahora.La pregunta es qué clase de trabajo se debe crear. En Estados Unidos la tendencia es a la desinstitucionalización del empleo, propia de la economía de servicios, que no requiere de puestos físicos de trabajo. Los estadounidenses no quieren hacer oficios en el campo o trabajo pesado en las fábricas. China es el caso contrario: con la sexta parte de la población mundial en su territorio, tiene mano de obra barata y suficiente para dedicarse a la producción industrial.¿Y Colombia? El país debe reconocerse como productor de materia prima, con una riqueza que apenas sabe explotar, con mano de obra costosa que le dificulta competir y una amenaza por la apreciación de su moneda, la ‘enfermedad holandesa’. Desde allí debe replantear sus políticas de empleo.Y como pasa en nuestro país, la meta del mundo debe ser combatir el desempleo y el subempleo. Si en la próxima década se crean los 470 millones de puestos de trabajo que plantea la ONU, entonces podrá pensarse en cumplir el Objetivo de reducir a la mitad la pobreza que azota a la humanidad.

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