Despensa del mundo

Abril 02, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co

"Cómo llevar alimentos a 795 millones de personas que padecen hambre en el mundo es un gran problema pero no el mayor reto de la humanidad. La dificultad que debe comenzar a resolver cuanto antes es cómo asegurar la comida para los 9.000 millones que habitarán la Tierra en el año 2050".

Cómo llevar alimentos a 795 millones de personas que padecen hambre en el mundo es un gran problema pero no el mayor reto de la humanidad. La dificultad que debe comenzar a resolver cuanto antes es cómo asegurar la comida para los 9.000 millones que habitarán la Tierra en el año 2050.Se calcula que para suplir el déficit actual así como las necesidades alimentarias de la población dentro de 35 años es inevitable aumentar la producción actual en un 60%. A la par con la cantidad, se espera que mejore el componente nutricional, es decir que la comida sea más sana y nutritiva, que ello se logre sin afectar aún más el medio ambiente, se haga de manera sostenible y la distribución de los alimentos sea más equitativa así como accesible.Es entonces cuando las miradas se dirigen hacia América Latina y las posibilidades reales que tiene de convertirse en la despensa del mundo. Sus condiciones geográficas tanto como su riqueza en recursos naturales la hacen una región privilegiada para la producción de alimentos: el continente tiene la cuarta parte de las tierras agrícolas con mayor potencial del Planeta, mientras que alberga un tercio del total global de fuentes de agua dulce, cuenta con agricultores experimentados y hay una apertura hacia la innovación.Lo que falta es hacer más eficiente y fecundo ese conjunto de ventajas, para que se puedan abastecer sus mercados internos y sea capaz de proveer a los internacionales, en especial aquellos que presentan las mayores necesidades así como el más alto déficit alimentario. Cómo pasar del deseo a la realidad y hacer que América Latina sea esa gran despensa global ha llevado a abrir foros como Agrolac 2025, que se realizó esta semana en el Centro de Investigación de Agricultura Tropical, Ciat, en Palmira, convocado por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, con la participación de organizaciones internacionales y los sectores público y privado.Los insumos básicos están ahí, en la fecunda tierra latinoamericana tanto como en sus recursos naturales y humanos. La experiencia también señala que es factible hacerlo: la región exporta hoy el 60% de la soya que consume el mundo, el 45% del café y el azúcar, el 44% de la carne de vaca y el 42% de la de aves de corral, el 70% del banano y la lista continúa. Sin embargo, es poco frente al potencial que existe.Las alternativas son amplias y comienzan por tener políticas públicas serias y de largo plazo que incentiven la producción, privilegien la investigación tanto como la tecnificación y hagan atractiva la inversión en el campo. El trabajo con el pequeño y mediano agricultor es tan importante como el que se haga con la agroindustria, así como contar con la infraestructura necesaria tanto agropecuaria como de exportación. En resumen es volver a la esencia productiva que le es natural a la región y es necesaria para asegurar el futuro de la humanidad. Al convertirse en esa despensa para el mundo, América Latina le dará la oportunidad a la población, a su propia economía y, con el adecuado manejo, a la salud ambiental del Planeta.

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