Una mirada desde afuera

Una mirada desde afuera

Noviembre 28, 2017 - 11:40 p.m. Por: Alberto Valencia Gutiérrez

El pasado viernes 17 de noviembre se llevó a cabo en la casona de la Sociedad de Mejoras Públicas y con el apoyo, además, de Consorcio Ciudadano y la Secretaría de Paz de la Alcaldía, el lanzamiento del libro Daniel Pécaut. En busca de la nación colombiana. Conversaciones con Alberto Valencia Gutiérrez, con la asistencia de cerca de 200 personas. Aun cuando estoy implicado directamente en la producción de este texto, no puedo dejar de recomendarlo como lectura de Navidad para mis lectores, por tratarse de una larga entrevista, de 500 preguntas, con un investigador extranjero, que aporta innumerables elementos de juicio para entender quiénes somos y para dónde vamos.

El entrevistado es el profesor francés Daniel Pécaut de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París quien, desde su llegada casual al país por primera vez en 1964, ha dedicado su vida al estudio de la sociedad colombiana y ha publicado ocho libros de análisis de nuestra situación. Su obra más importante -Orden y violencia- es hoy en día un clásico de la historiografía colombiana.

La importancia del libro radica precisamente en el hecho de que recoge la mirada de alguien que viene de afuera, de otra tradición, con otra experiencia histórica y, sobre todo, sin una carga ideológica o un compromiso con nuestras disputas internas. Desde los estudios que el historiador griego Heródoto hacía sobre Egipto y otros pueblos diferentes al suyo en el Siglo V a.C. sabemos en la cultura occidental que, sin menoscabo de los propios valores intelectuales, la mirada externa de un investigador tiene una enorme importancia como relevo para comprender la propia situación.

Un viejo compañero de Derecho en la Usabu, que se considera a sí mismo “muy godito”, me ha hecho caer en cuenta después de leer el libro, que un tipo de reflexión sobre la sociedad colombiana, que se base en la argumentación y en la sustentación de sus puntos de vista, se ubica por fuera de las polarizaciones que nos atraviesan. Todos los protagonistas de la historia colombiana reciente son sometidos al escalpelo del análisis con el mismo rigor y la misma distancia. Gaitán, por ejemplo, no es presentado simplemente como el “líder inequívoco de un liberalismo democrático y popular” sino como un personaje atrapado en un dédalo de contradicciones, del cual difícilmente podía escapar. Y de esta manera, en las páginas de este libro se ponen en cuestión los lugares comunes con los que habitualmente desciframos nuestra historia y los estereotipos que repetimos sin cesar, sin tener cuidado de indagar por sus fundamentos.

La importancia de un libro de esta naturaleza es que pueda servir como punto de referencia para introducir entre nosotros la discusión racional y argumentada en un momento de la vida nacional en el que, a las puertas de una nueva elección presidencial, cunden las mentiras y las tergiversaciones. La academia debe ser escuchada por el inmenso aporte que puede hacer a la comprensión y a la solución de nuestros problemas. Esa fue nuestra intención con estas conversaciones.

Algún lector podría preguntar, después de leer este libro, cuáles podrían ser, más allá de los análisis y las elucubraciones, las posibles salidas a la situación colombiana que propone. La respuesta atraviesa todas las páginas del libro. Después de la degradación de los valores y de las relaciones sociales que produjo el conflicto armado y la manera como se le hizo frente, una nueva época debe comenzar por la reconstrucción de la política y el funcionamiento institucional, profundamente resquebrajados, como podemos ver en los acontecimientos del día a día y en el “giro mezquino” y personalista que ha tomado la contienda partidista, a la que poco le importan los intereses nacionales.

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