Ira y vandalismo, los 'usuarios' que no se quieren bajar del MÍO

Abril 21, 2017 - 12:05 a.m. Por:
Por: José Luis Carrillo / reportero de El País  
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Entre los actos vandálicos que más se presentan contra las estaciones están: daños de puertas (26), robo de mallas (98), afectación de taquilleras (14).

Jorge Orozco / El País

El MÍO se convirtió en el blanco de la ira y el vandalismo de algunos caleños y también de bandas organizadas, como la del ‘Buda’ y la de ‘Osama’, que brindan ‘seguridad’ a los vehículos informales (piratas).

Las amenazas de estos grupos delicuenciales son directamente contra los conductores del MÍO para que no realicen las paradas y se abstengan de recoger pasajeros en algunos sectores del oriente y la ladera de Cali.

Las cifras de ataques al Sistema de Transporte Masivo de Cali dicen que, entre el 2016 y el 30 de marzo de este año, 280 conductores fueron agredidos ejerciendo su labor; asimismo, se han registrado 2877 ataques vandálicos a los buses y en 470 ocasiones las agresiones han sido contra estaciones.

“Llevar el uniforme de conductor del MÍO ya da miedo”

“Ve malpa..., ¿por qué siempre llegas tarde?”, es la ofensa que recibe al menos cuatro veces al día Andrés Sarria, uno de los 2000 conductores que trabajan en el MÍO. Dice que lleva seis años laborando en el sistema, que lo han escupido muchas veces, “como a mis compañeros” y que también lo hirieron con una piedra que le arrojaron desde la calle cuando conducía.

La lista de agresiones a conductores del MÍO es extensa: a Edgar Riko, de 59 años, le rompieron los dientes con una piedra; a Enrique Vera le rociaron gas pimienta por no dejar pasar gratis unos pasajeros y a Ricardo Londoño lo apuñalaron unos jóvenes cuando este les pidió que se bajaran de la puerta del motor del bus donde iban peligrosamente colgados.

Al conductor Juan Canizales (*), un pasajero le propinó una descarga eléctrica con un taser. Como consecuencia, perdió la noción del tiempo. No sabía si comenzaba o terminaba su turno de trabajo.

“Al principio nos sentíamos orgullosos de portar el uniforme, pero ahora nos da miedo. La gente nos ofende, nos dice cosas, así no estemos laborando, creen que somos los responsables de las fallas del servicio. Nosotros no podemos hacer nada. Todos sabemos que si nos vamos a puños con un pasajero, al otro día ya no tenemos trabajo”, sostiene Sarria.

Según Carlos Andrés Sánchez, sicólogo especialista en cultura de paz y derecho internacional humanitario, estas agresiones obedecen en parte a la inconformidad por el servicio del sistema. “También, algunas formas de violencia ejercidas sobre otros, tienen que ver con esa cultura de violencia en un país que ha vivido múltiples conflictos y en el que la negación de la existencia del otro y el rechazo a la diferencia es muy frecuente, llevando a altos niveles de intolerancia”.

Pero la violencia hacia el sistema de transporte masivo va más allá de la simple inconformidad por el servicio. Versiones de funcionarios de Metrocali, conductores y operadores del MÍO advierten que al menos nueve bandas delincuenciales, que brindan protección a vehículos ‘piratas’, estarían realizando amenazas a conductores y concretando ataques programados a buses.

Uno de esos ataques quedó captado en un video en el que se observa cómo, desde un vehículo particular, lanzan rocas a un bus alimentador. Este hecho es objeto de investigación.

“También nos han reportado que hombres en camionetas impiden que los buses del MÍO hagan las paradas donde se estacionan los vehículos piratas. Incluso se han apoderado - los informales- de las casetas hechas por Metrocali para resguardar a los pasajeros”, explica un funcionario.

Jorge Vélez, presidente de la Liga de Estudiantes Usuarios del MÍO, señala que los actos de violencia contra los conductores se ven sobre todo en el sector de Meléndez. “Los ataques contra los conductores y la infraestructura del MÍO se dan porque los usuarios creen que ellos son los culpables de la demora en las rutas. A veces, a la gente le toca esperar hasta una hora y media un bus y eso pasa principalmente en la Comuna 18. La gente piensa que agrediendo al motorista se va a mejorar el sistema”.

El líder estudiantil considera que estas agresiones mermarían si el servicio fuera mejor y si existiera más seguridad. “Cuando agreden a un conductor ellos oprimen el botón de pánico, pero los tiempos de reacción son lentos”.

Los daños materiales

Cerca de $40 millones al mes debe destinar el operador del MÍO ETM en reparar los buses vandalizados. Una cifra que haciendo cuentas gruesas podría ascender a los $2000 millones al año en todos los vehículos del sistema.

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714 ventanas de buses del MÍO han sido rotas entre 2016 y este año.

Jorge Orozco / El País

“A eso se suma el daño social del sistema porque sale un bus de circulación, pero además se pierde un día de producción de ese automotor”, señala Frank Mosquera, vocero de ETM uno de los operadores del MÍO.

A eso se suma que ya nadie quiere laborar como conductor del MÍO. “Eso de que la gente agrede a los conductores y la infraestructura del sistema por el servicio es falso. Una persona normal no tira piedras a los buses o escupe a los conductores”, concluye.
(*) Nombre cambiado

Cultura y seguridad, la estrategia de Metrocali

Ante los casos de conductores del MÍO agredidos, Nicolás Orejuela, presidente del Metrocali, dice que se viene haciendo un acompañamiento caso por caso para tomar las medidas.

“Estamos haciendo las denuncias ante la Fiscalía. En los últimos quince días hemos instaurado dos. Queremos que los conductores estén respaldados porque ellos son la cara del sistema”.

Añadió que está apalancando una política de seguridad para todo el sistema. En tres semanas se tendrían resultados al respecto.

En relación con las amenazas de las bandas a los conductores manifestó que se realizará acompañamiento de la policía. Y en pocos días se conocerán los resultados de un programa piloto para instalar cámaras de seguridad.

“En materia de cultura ciudadana estamos propiciando el respeto entre conductores y usuarios. Hoy (ayer) se empezaron a capacitar 350 personas para acompañar el proyecto de Cultura MÍO. Hablar mal del sistema puede ser un tema de frustración pero se están dando mejoras en el servicio desde que se creó el Fondo de Estabilización (Fesde)”.

En términos de cifras se aumentaron 150 puntos de recarga, hay 100 buses más recorriendo las vías de Cali y los pasajeros aumentaron en 30.000 por día. Por su parte, los operadores estiman que el servicio de MÍO ha mejorado en un 38 % desde la creación del fondo.

Dennise Portilla, oficial que coordina la Policía MÍO, sostuvo que la aplicación del nuevo Código de Policía será clave en este tipo de agresiones. Actualmente es pedagógico, pero en julio terminará esa etapa. “A la fecha se han impuesto en el MÍO 3125 comparendos principalmente por evadir pasajes, por ventas ambulantes y por mal uso de las puertas de acceso”, informó.

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