"Si el Gobierno quisiera imponer el Sí, no hubiera hecho el plebiscito": César Gaviria

Agosto 21, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Argemiro Piñeres | Colprensa

El expresidente César Gaviria.

El expresidente César Gaviria, director de la campaña por el Sí, advirtió que en caso de que los acuerdos no sean validados en las urnas, el gobierno Santos no está dispuesto a iniciar otra negociación. “Si gana el No, las partes se pararán de la mesa y punto”.

César Gaviria Trujillo solo hay una cosa que por estos días lo ha distraído de su compromiso con el Plebiscito por la Paz: Los Juegos Olímpicos de Río 2016. Sin embargo, pese a ser un apasionado por el deporte, sostiene que el  compromiso de ser el coordinador de la campaña por el Sí está por encima y por eso no ha dejado de escuchar los comentarios de la oposición tras conocerse el fallo de la Corte Constitucional que avaló la votación.

El expresidente no duda un ápice  en afirmar que si triunfa el No, el país volverá a una guerra y que no es cierto que se puedan renegociar los acuerdos que se pacten al cierre de la mesa de La Habana.

Frente a las afirmaciones  de los opositores, asegura que  han usado un arsenal de mentiras, entre ellas, que el Gobierno quiere imponer de cualquier forma el Sí, a lo que responde que si el Gobierno quisiera imponer esa opción,  no hubiera hecho el plebiscito.

¿Se está ‘calentando’ desde ya el ambiente político por cuenta del plebiscito?

Yo no creo en enfrentamientos, no los he visto, lo que hay es una discusión y finalmente quienes defienden el No han venido preparando su arsenal de argumentos desde hace un buen rato y  yo, como director de la campaña por el Sí, estoy en una actitud  de responder, de aclarar los temas, de ver dónde hay falsedades, dónde están las cosas inexistentes. A eso he estado dedicado en estos días, a contestar preguntas.

Ya vendrá la etapa de la campaña que será mucho más de motivación, por lo pronto mi responsabilidad es tratar de dejar en claro cuáles son, a nuestro juicio, los argumentos por los cuales deben votar por el Sí, reconocer que hay riesgos, que el acuerdo no es perfecto, pero mostrar que el acuerdo es dar una oportunidad a la paz de Colombia y los ciudadanos se la van a dar.

Usted ha dicho que el arsenal del  No está cargado de mentiras. ¿Como cuáles?

Hay cosas totalmente falsas como aquellas de que se va a cambiar el modelo de desarrollo, no sé de dónde han sacado eso, eso no tiene asidero, no hay ningún punto que  se pueda leer de esa manera. La segunda es que se va a expropiar la tierra, eso tampoco es  real. Hay otras afirmaciones como que vamos a entregar el país al narcotráfico, eso es una insensatez, porque si el Gobierno de los Estados Unidos aprobó el acuerdo y lo respalda y su presidente, Barack Obama, lo respalda, de dónde vamos a sacar que le entregamos el país al narcotráfico. El presidente Obama no es un tonto, es una persona inteligente y el mundo lo reconoce así.

Hay  discusiones  complejas, como los temas de la impunidad, justicia, reparación, en donde nos toca volver a nuestros propios valores históricos, a los que hicimos en el pasado, a hacer un inventario de lo que ha sido la Ley de Justicia y Paz y qué resultado se han obtenido en verdad, justicia y reparación, ya hay una discusión más rica, hay más vertientes.

 ¿En algo más estarían mintiendo?

Una cosa más que están tratando de defender y que no es verdad es que los acuerdos se pueden renegociar. No, no existe ninguna posibilidad, si los acuerdos no son aprobados el país va entrar en una etapa de terrible incertidumbre. Los que crean que los guerrilleros se van a ir a hacer picnic al campo están equivocados. Pensar en que este proceso de paz, tras  la sentencia de la Corte, se va a  reiniciar, es totalmente equivocado.

Pero la oposición insiste en que el fallo de la Corte sí permite renegociar...

Lo que la Corte dejó abierto es que el Congreso, en el futuro, puede hacer gestiones de paz si quiere, pero también dice que el Acto Legislativo de la Paz no puede seguir, el acto legislativo que desarrolló el proceso de paz, en el momento en que se vote el No, queda bloqueado. Les tocaría hacer otro acto legislativo  para otro proceso de paz. No se quién lo hará, la administración Santos, no.

¿Hay que ser generosos, como pidió el jefe negociador Humberto de la Calle, en el tema de la participación política de los guerrilleros?

Hay que comprender que, a pesar de que la guerrilla de las Farc haya incurrido en delitos de narcotráfico, secuestro, en cosas que son delitos de lesa humanidad, ellos llevan una guerra de 52 años aspirando a imponer unas ideas por la vía armada y ahora van a abandonar las armas y no van a renunciar a pelear por sus ideas en términos políticos, en ser un partido, en dar una batalla política como lo hizo el M-19, que creo es un buen ejemplo de lo que puede hacer un grupo guerrillero si sigue su lucha  sin armas.

¿El tema del indulto, que es uno de los pendientes del momento, tendría una salida más rápida?

Es imposible tramitar una amnistía, que es en realidad lo que están pidiendo en este momento, eso es parte del Derecho Internacional Humanitario. Cuando un proceso de paz se va a realizar, los tratados de Ginebra dicen que la amnistía se debe hacer lo más amplia posible, pero eso solo se va a poder hacer hasta después del plebiscito. El Congreso no va a otorgar una amnistía sin saber cuál puede ser el resultado del plebiscito.

¿La madurez que tiene el proceso hoy es suficiente tranquilidad para que la guerrilla crea que sí se les cumplirá?

Esto depende de alguna manera de que los colombianos le demos credibilidad a las Farc y ellos a nosotros, tiene que haberse creado un margen de confianza de que estamos trabajando con seriedad, si esa confianza no se hubiera construido, sería imposible hacer la paz.

¿Cómo mostrar a los colombianos que los acuerdos son buenos y quitar el temor que existe al respecto?

Los acuerdos son muy buenos en el sentido de que le van a poner fin a una guerra de 52 años, que ha costado decenas de miles de muertos, que le ha costado al Estado, además, un esfuerzo descomunal en términos económicos.

¿Qué hay por corregir en la campaña para que quede bien claro lo que es el acuerdo con las Farc? 

Lo primero es que los colombianos sepan que no hay posibilidad alguna de renegociar los acuerdos, ni se puede jurídicamente ni en la práctica; si gana el No, las partes se pararán de la mesa y punto. Otro Gobierno sí, pero deberá arrancar un proceso de cero, pero, creo, es improbable. No sé si se vuelva a dar la oportunidad, si la comunidad internacional nos acompañará como nos ha rodeado en esta oportunidad. Si el país vota No, viene la guerra, no es que la gente quiera la guerra, pero tienen que saber que no viene una negociación nueva.

Otro argumento de la oposición es que el Gobierno quiere imponer el Sí de cualquier forma, ¿eso lo cree usted?

El Gobierno no quiere imponer el Sí. El gobierno del presidente Santos sin necesidad sometió el acuerdo a que los colombianos lo aprobaran o no, si el Gobierno quisiera imponer el Sí, no hubiera hecho el plebiscito. Lo que está haciendo el Gobierno es darle la oportunidad a la gente que decida. Si hubiera querido forzar el Sí sencillamente hubiera hecho la paz con el acto legislativo y eso habría sido suficiente.

¿Cómo ha sentido a los distintos sectores con los que se reúne para impulsar el Sí?

En general hay mucha receptividad, pero hay que reconocer algo de desconocimiento por la afirmación reiterada de muchas cosas que no son ciertas, por ejemplo, siempre se dijo que el tribunal que va a juzgar a los combatientes lo iban a escoger las Farc, ya quedó claro que no. 

Hay otro cuento que ha hecho daño, que las Farc tienen un poco de plata guarda en el exterior y en Colombia y que después pueden comprar las elecciones. Ese es un tema importante, toda plata que haya en el exterior es ilegal y cuando se sepa dónde está la congelan y perderán de inmediato los beneficios. El día que aparezca la plata, pierden los beneficios y pueden ir  a una cárcel por 20 años.

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