Turno para Guatemala

Diciembre 23, 2010 - 12:00 a.m. Por: Anónimo .

El narcotráfico no conoce fronteras, ni respeta límites y mucho menos reconoce Estados. A Guatemala le ha tocado entenderlo, padeciendo una violencia que hasta hace pocos años le era ajena y recogiendo víctimas que pensó nunca serían suyas. Los carteles mexicanos llegaron hasta el norte guatemalteco para convertirlo en ruta de su negocio de drogas y armas, obligando al Gobierno a decretar el Estado de Sitio para tratar de frenarlo. Respondió así al llamado desesperado de la población que vio cómo en los últimos dos años se creó un Estado paralelo dentro de su Estado, y cómo las autoridades locales perdieron su capacidad de reacción para enfrentar a las organizaciones criminales de la mafia.Guatemala es otra muestra de que el narcotráfico no es asunto de un sólo país, sino de un enorme negocio cuyos poderosos tentáculos se extienden si no se les controla con autoridad.

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