Bono y la estupidez

Bono y la estupidez

Octubre 09, 2017 - 11:45 p.m. Por: Vanessa De La Torre Sanclemente

El viernes que acaba de pasar tuve un privilegio: fui invitada a un almuerzo con Bono. Sí. Tal cual.

Me contaron que durante sus giras acostumbra visitar lugares locales, probar comida típica y, claro, divertirse. Llegó con su equipo: unas 25 personas incluida su hija, un par de amigos y Noel Gallagher, el legendario vocalista de la otrora grandiosa banda Oasis, que en los años 90 llegó a ser una de las más importantes del rock mundial.

Estaban también amigos de infancia de Bono, la gente que trabaja con él: cercanos más que cualquier cosa. Y eso se notaba. El almuerzo se prolongó hasta la noche y el irlandés nada que se iba. Al contrario, se tomaba fotos con unos y otros, charlaba por aquí, por allá, se reía. Un tipo verdaderamente generoso con su grandeza. Al día siguiente su concierto fue impresionante. Con una magistral mezcla de buena música y exquisita producción audiovisual, U2 dejó claro por qué cuando hablamos de los grandes del rock hablamos también de ellos.

Hay que destacar el comportamiento de los asistentes. Calidez y calidad. Bono, como es usual en sus conciertos, sacó a relucir su activismo. Habló menos que en otras ocasiones, supongo que porque sabía que no todo el público colombiano podía entenderlo en inglés. Pero fue contundente en su apoyo a la paz de Colombia. Cerró el concierto con una majestuosa bandera de nuestro país de la cual elevaba vuelo una enorme paloma blanca.

No faltaron, sin embargo, los mensajes desobligantes en las redes sociales. Con el atrevimiento que sólo deja la ignorancia infinita, algunos dijeron incluso, que el gobierno Santos había mediado para que Bono dijera lo que dijo. Igual que el papa Francisco, ¿será? ¿Y que Koffi Annan, Cher y Bob Geldorf que coincidieron este fin de semana en Bogotá?

¿Alguien, de verdad, en serio, puede creer que a Bono lo pueden influenciar para que diga algo? Mientras que en Colombia están pasando cosas lindas como One Young World -la cumbre de jóvenes más importante del mundo-, la visita de tantos grandes y un conciertazo de tales dimensiones, me resulta lamentable que todavía haya algunos que crean posible tanta estupidez.

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