Transformar la basura en arte, la apuesta para limpiar las playas del Pacífico

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A través de este programa medioambiental y artístico, voluntarios y comunidades de Juanchaco, Ladrilleros y La Barra hacen jornadas de limpieza. Los desechos son transformados en obras de arte.

Transformar la basura en arte, la apuesta para limpiar las playas del Pacífico

Mayo 23, 2017 - 11:55 p.m. Por:
Adriana González, del semillero de periodismo UAO-El País
Limpieza pacífico

Cada mes realizan jornadas de limpieza en las playas donde participa un equipo motor de 4 personas y desde 6 hasta 100 voluntarios. A los niños también se les enseña a reciclar y sobre medio ambiente a través de talleres lúdicos.

Foto: Sneyder Neira, especial para El País

Buscando reducir el impacto de los residuos plásticos, incentivar el reciclaje y conservar los ecosistemas marinos del Pacífico, un grupo de voluntarios integra el proyecto ambiental y educativo ‘Ecopazífico’, que busca recuperar las playas del Pacífico Colombiano.

Las playas de Juanchaco, Ladrilleros y La Barra, en el sur de la Costa Pacífica colombiana, vienen sufriendo grandes impactos ecológicos por causa de las basuras que llegan a estos lugares a través de la marea, afectando gravemente tanto a las comunidades, como a la fauna y la flora marina del Pacífico colombiano.

Cada año las ballenas jorobadas llegan desde la Antártida hasta el Parque Natural Nacional Uramba, en Juanchaco, para dar a luz a sus crías. Según la organización Ocean Conservancy, el acumulamiento excesivo de las basuras en el mar de la región constituye una gran amenaza para esta especie al provocar intoxicaciones, atrapamiento y la muerte de estos animales.

Así mismo, las comunidades pertenecientes al área se ven expuestas a grande niveles de contaminación que afectan su salud y bienestar. Además, habitantes de la zona afirman que el turismo se ha visto reducido en un 40 % debido al nivel de contaminación.

El plástico constituye el residuo que más amenazas genera, tanto para las comunidades como para la fauna. Greenpeace advierte que dicho material se demora hasta mil años en descomponerse totalmente, mientras lo hace se degrada en trozos pequeños que son altamente tóxicos.

Estos, son consumidos por especies marinas que los confunden con alimentos, causándoles la muerte. Además, la Organización Mundial de la Salud, OMS, detectó que el plástico puede contaminar la sangre de más del 90 % de la población, incluidos los recién nacidos.

Consciente de ello y buscando reducir el impacto negativo y los daños medioambientales del plástico en Colombia, desde hace tres años Rommy Schreiber creó el programa ‘Ecopazífico’. Schreiber, de madre colombiana y padre alemán, nació en Colombia y desde temprana edad se radicó en Alemania. En el exterior, tuvo la oportunidad de conocer ambientalistas, activistas y permaculturistas que le dieron un panorama del estado medioambiental actual del mundo.

Entre ellos, representantes de Sea Shepherd Conservation Society, una organización ecologista internacional sin ánimo de lucro que lucha por la conservación de la fauna marina. Sobre todo, protegen las ballenas, combatiendo la caza ilegal de estas en la Antártida.

“De inmediato pensé en Juanchaco, donde tantas veces fui de niña, lugar de nacimiento de las ballenas jorobadas y hábitat de tantas otras especies. Me di cuenta de que tenía los contactos y los medios para lograr un impacto positivo y de inmediato me vine para Colombia y empecé con Ecopazífico, un proyecto de educación ambiental y artístico”, afirma Schreiber.

Ecopazífico es un colectivo internacional interdisciplinario, compuesto por voluntarios de distintos lugares del mundo y con diversas profesiones. Trabaja principalmente en Juanchaco, Ladrilleros y La Barra. Cuenta con el apoyo de los líderes comunitarios de las distintas zonas, de Parques Naturales de Colombia y de la Armada Nacional Colombiana. Cada mes realizan jornadas de limpieza en las playas donde participan un equipo motor de 4 personas y desde 6 hasta 100 voluntarios.

"Nosotros no creemos en las fronteras. Somos una sola familia, en una misma Tierra.
Todos nos debemos ayudar".
Lucie Beyer
Representante de Acroyoga Berlín

Ledys Moreno es una líder comunitaria de Juanchaco, donde usualmente llegan grandes cantidades de residuos provenientes del río San Juan y de Buenaventura, en su mayoría, compuestos por plástico en forma de tapas, peinetas, pitillos, cepillos de dientes, cubiertos, marcadores, entre otros.

“Desde que Ecopazífico llegó, a nuestra comunidad se le ha visto el cambio. La comunidad y los voluntarios trabajamos de la mano recogiendo los residuos sólidos que contaminan las playas”, comenta Moreno.

Cada vez más integrantes de la comunidad se involucran, sobre todo los niños. “Se les enseña a los más chicos a separar residuos y darles nueva vida. Por ejemplo, realizando ecoladrillos con material reciclable o adornos para sus casas. A cada niño que se suma a la iniciativa se le premia con termos, vasos y cubiertos reutilizables y a las madres cabezas de hogar, con un bolso reutilizable para mercar”. Así, dice la líder comunitaria “todos juntos trabajamos por nuestras playas y reducimos el consumo de plástico en la zona”.

Material para revivir

En las actividades de Ecopazífico no se habla de basura, han creado el término Maparé (Material para Revivir) para referirse a los residuos plásticos que se hallan en las playas.

Las jornadas de limpieza de playa consisten en recolectar el Maparé, clasificarlo por colores y realizar actividades lúdicas de temática ambientalista. “Tenemos talleres de yoga, llevamos payasos humanitarios. Hacemos música, danza y mediante el juego enseñamos a los niños de la comunidad sobre reciclaje y cuidado del medio ambiente”, señala Rommy Schreiber.

También realizan talleres en los colegios, como la ‘Semana de la Permacultura’, una secuencia de talleres medioambientales.

Igualmente, Ecopazífico promociona el ‘Infinity kit’, un set de elementos reutilizables que contiene una bolsa ecológica, un ‘cuchicharador’ (elemento que combina cuchillo, tenedor y cuchara), termo, vaso, pitillo y limpia pitillos, todos metálicos con el fin de sustituir la versión plástica desechable de dichos elementos, los cuales generan el mayor número de residuos plásticos.

Hasta el momento se han producido 200 kits, de los cuales 100 han sido vendidos y la otra mitad repartidos entre los niños que participan en las actividades de Ecopazífico.

Para obras de arte

El Maparé se trae a Cali donde artistas usan el material para construir sus obras. Todos los artistas, tanto nacionales como internacionales, tienen invitación abierta para acudir a la Fundación Ecológica Nicolás Suárez, en el barrio San Antonio, donde están guardadas las reservas de este material que voluntarios ayudan a transportar desde las playas hasta Cali, para ser transformado en obras artísticas. El material no tiene costo alguno. Se entrega con el compromiso de convertirlo en arte.

Miryam Herrera es una de las artistas caleñas que da una nueva vida a los residuos plásticos. Actualmente se encuentra construyendo un delfín con 1500 palitos de bombones provenientes de las playas de Juanchaco. “Nunca en la vida había trabajado con materiales reciclados para una obra pública. Promover trabajos con reciclaje es algo que nos ayuda para reducir las basuras y enseñar a las personas a reutilizar sus desechos”, resalta la artista.

Al igual que Herrera, otros cuatro artistas caleños como Lina Hincapié y Consuelo Guzmán, han trabajado o están interesados en iniciar proyectos con Maparé. En Cali, se realizará el 3 de junio un mural con tapas de plástico en el barrio El Piloto junto al artista brasilero Uribitan Fernandes en el evento Muro Al Barrio Fest.

En el futuro, este proyecto busca lograr que se prohíba el ingreso de plástico desechable a la región pacífica y empezar a utilizar materiales propios de la región como el coco y la hoja de plátano para crear utensilios y recipientes (vasos, baldes, cocas). Convertir el proyecto en un ejemplo a seguir y extender la ‘Semana de la Permacultura’ en las demás comunidades del Pacífico y del Caribe.

Por su parte, los habitantes de Juanchaco hacen un llamado tanto al Gobierno del Valle del Cauca como a los turistas. “No tenemos ayuda de la Gobernación para controlar los desechos sólidos, ni carro recolector de basuras ni planta de compostaje para los residuos”, comenta la líder Ledys Moreno. Pide un acompañamiento contínuo del Gobierno para tratar las basuras. “No mensual o semanal, sino continuo”, recalca.

Y propone implementar máquinas para convertir los troncos en aserrín para adecuar las calles; compactadoras de plástico para transformar los residuos plásticos en estructuras que beneficien y embellezcan la comunidad, como un parque para los niños, ya que hoy no tienen espacios de recreación, ni canchas de fútbol en la zona.

A los turistas, les recomienda no dejar sus residuos en Juanchaco, ya que no cuentan con ningún mecanismo para deshacerse de ellos. “Durante su visita a la playa recolecte todos sus desechos y al llegar a Buenaventura o regiones que sí tengan control de residuos, deposítelos en los contenedores”, indica Moreno.

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