Tumaco, el puerto donde se cruzan todas las violencias

Febrero 05, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Daniel Suárez, enviado especial a Tumaco.
Tumaco, el puerto donde se cruzan todas las violencias

Escenas de drama se vivió en el sepelio de las víctimas del carro bomba. Una falsa alarma de bomba sembró el pánico en el lugar.

Extorsiones, atentados con explosivos y homicidios aquejan a esta población de Nariño. Desde septiembre de 2011, el Gobierno anunció la llegada de fuerzas especiales a este municipio.

Faltaba un cliente para salir. A las 2:00 p. m. del miércoles la mayoría de comensales del restaurante de Rubiela ya estaban regresando a las oficinas del centro de Tumaco. La mujer lavaba los platos al fondo del local. A las 2:01 p.m., Rubiela escuchó un rugido, como si mil hombres le gritaran al oído. Quedó aturdida. Creyó que el cilindro de gas de su cocina había estallado. No se podía mover y todo estaba oscuro. El cliente le empezó a gritar: “¿señora está bien?”. El techo se le había venido encima. Afuera escuchaba gritos. Vio a dos mujeres de tez negra en el suelo, eran la aseadora del colegio Santa Teresita, María del Carmen Estacio y la coordinadora municipal del Sisbén, Aura Dalia Quiñones. En ese momento no las pudo reconocer: sus rostros quedaron destruidos.Unas personas ayudaban a los heridos, otros huían del lugar. Ella decidió regresar al local y esconderse entre los escombros. La gente que estaba afuera comenzó a gritar “¡otra bomba!, ¡otra bomba¡”. Una falsa alarma. Tres motos se incendiaban afuera. Rubiela estaba paralizada, no sabía qué había pasado.En la mañana del día siguiente leyó en el periódico que las autoridades calcularon que eran 45 kilos de explosivos ocultos en un triciclo para carga. La bomba contra la estación de Policía mató a once personas y dejó heridas a 70. Su negocio, cercano a la guarnición, era uno de los 72 establecimientos destruidos.“Eso ya se veía venir”, afirma el dueño de un local comercial que fue afectado por la explosión, mientras señala hacia una carnicería ubicada a cinco cuadras del restaurante de Rubiela. Contra ese establecimiento arrojaron el 26 de octubre de 2011 una granada que mató al propietario y a una vendedora ambulante. Y agrega que “desde mediados de este año se presentaban esas explosiones constantes. Son contra los comerciantes, dicen que por extorsiones de las Farc y ‘Los Rastrojos’. Aquí nos cayeron todos los males”.El coronel Carlos Castillo, comandante de la IV Brigada de Infantería de Marina que opera en Tumaco, informa que en el puerto nariñense se presentaron quince ataques con artefactos explosivos en 2011, de los cuales doce fueron contra civiles. En lo que va de este año ya se han registrado tres.El dueño de otro local que quedó destruido con el atentado del miércoles señala que “las extorsiones ya tocaron fondo. No son ya las cartas debajo de la puerta, son las llamadas y una granada a los negocios”.Las autoridades atribuyen varios de los ataques a miembros de la Columna Móvil Daniel Aldana de las Farc, al mando de Gustavo González Sánchez, alias Rambo. Este hombre fue señalado por el presidente Juan Manuel Santos de ser el autor intelectual del atentado del pasado miércoles.El coronel Carlos Armando Castillo, comandante de la IV Brigada de Infantería de Marina que opera en Tumaco desde septiembre pasado, señala que el jefe guerrillero “es un hombre huraño, desconfiado, las órdenes nunca son directas. Es cruel, poco le importa arrasar a la población civil para atacar una unidad militar”.El comandante de la Regional 4 de la Policía, general Jorge Hernando Nieto, manifiesta que ‘Rambo’ se apoya en Óscar Armando Sinisterra Sevillano, alias Oliver, para delinquir en el área urbana de Tumaco.Agrega que las últimas investigaciones no descartan una posible alianza de este grupo con ‘Los Rastrojos’. Un puerto disputadoLa Vía al Mar, que comunica a Pasto con el Pacífico y atraviesa Tumaco, se convirtió a principios de los noventa en la principal ruta de transporte de la cocaína desde los laboratorios del sur del país a la zona costera. El recorrido primero fue custodiado por las Farc, pero a finales de los noventa fue disputado por el ELN y el frente paramilitar Libertadores del Sur. El último salió a mediados de la década pasada, para dar paso a ‘Los Rastrojos’.El obispo de Tumaco, monseñor Gustavo Girón relata que cuando llegó hace 22 años “esta región era pacífica. Hace 18 años aparecieron los cultivos ilícitos y los grupos armados por la presión de los gobiernos en el centro del país. Se trasladaron a la frontera para tener la facilidad de escapar a otros países por mar ”.El general Nieto agrega que “Tumaco es el puerto más sensible” porque todo el ciclo del tráfico de la cocaína –desde el cultivo hasta el transporte al exterior- ocurre en la localidad y permite financiar a varios grupos ilegales.Para la Infantería de Marina, ‘Rastrojos’ y Farc ‘liman asperezas’ en el momento de sacar la droga por el puerto.La zona rural de Tumaco lo hace el municipio más grande de Nariño. Su zona rural es una compleja red de esteros y ríos, como el Mataje y el Mira, que desembocan al Pacífico.La disputa por el narcotráfico, las bandas de extorsionistas y la presencia de diferentes grupos ilegales, ubica al puerto nariñense como el más violento del departamento. El año pasado alcanzó una tasa de homicidios 136 asesinatos por cada cien mil habitantes, 220 personas fueron asesinados. En el 2010 la cifra fue de 223.Las operaciones Desde septiembre de 2011 el Gobierno anunció la llegada de fuerzas especiales a Tumaco.En diciembre del 2011 se completó el primer contingente de los 2.500 hombres con los que contará la IV Brigada de Infantería de Marina para operar sobre la zona rural de Tumaco hasta Guapi.La Fuerza de Tarea Poseidón operará en la zona rural y marítima de Tumaco y será apoyada en el área urbana con un total de 500 hombres de la Policía. Habrá unidades del Gaula para investigar las extorsiones.La Fuerza de Tarea Pegaso estará en las regiones más críticas cercanas a la vía entre Pasto y Tumaco.

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