Reclaman acción de la Policía para frenar inseguridad en el Oeste de Cali

Mayo 31, 2017 - 11:40 p.m. Por:
Redacción El País 
Edificios oeste de Cali

Estos edificios abandonados son un problema para los vecinos de Santa Teresita. Son pista de taxis, expendio y consumo de drogas y refugio de ladrones.

Bernardo Peña / El País

Acabar con el mito de que los barrios del Oeste son calmados y allí no pasa nada fue una de las principales peticiones de la comunidad de Santa Teresita, Santa Rita y Normandía, entre otros, planteadas a las autoridades civiles y policiales de la ciudad.

En una reunión realizada en el templo de Santa Teresita, los habitantes de la zona oeste de la comuna 2, hicieron sus denuncias ante el Secretario de Seguridad y Justicia de Cali, Juan Pablo Paredes, y el general Hugo Casas, comandante de la Policía Metropolitana de Cali.

Líderes cívicos y residentes del sector, entre unos 300 asistentes, contaron sus historias de robos y atracos en sus barrios, y coincidieron en afirmar que “esto no es percepción de inseguridad, esto es realidad”.

La cita fue convocada después del intento de robo el viernes pasado en un edificio en Normandía, por parte de una banda que según testigos, vestía uniformes, portaban armas y se desplazaban en una moto, elementos todos similares a las que usan los miembros de la institución.
Además, el pasado domingo, los ladrones entraron a un apartamento del edificio El Canelo, en Santa Teresita, escalando por un edificio abandonado (Calle 11 Oeste, entre carreras 1 y 2), y robaron distintos elementos. No habían pasado muchos días después del intento de robo al edificio en Normandía.


Cuando los afectados fueron a preguntar a la familia que cuida el edificio en abandono, un niño dijo espontáneamente: “Pero si eso ya estaba avisado, habían dicho que se iban a entrar, pero a la otra casa, no al edificio”, según contó uno de los residentes del inmueble atracado.
“Estamos rodeados de invasiones, así que aquí vienen en moto, atracan y se van, porque saben que a dos cuadras están en su zona de confort”, dijo uno de los asistentes a El País. Razón por la cual, los asistentes denunciaron que ya ningún restaurante quiere hacer domicilios después de las 5:30 p.m. porque atracan a los mensajeros.

Otro joven llegó con un folder atiborrado de todos los oficios que desde 2005, han enviado a las dependencias oficiales, quejándose porque ese edificio es refugio de ladrones, expendedores y consumidores de droga y de bichos como zancudos, parqueadero y comedero de taxistas.

Además de que cercaron el andén y una pared ya se derrumbó sobre sus apartamentos. Pero en doce años no ha habido acciones para erradicar ese conjunto de problemas, solo algunas cartas con respuestas tan insólitas como que “no se preocupen por los bichos que ya se han sembrado tilapias, cachamas y peces guppy que controlan los zancudos”. El joven desistió de elevar su queja ante los presentes porque dijo que “es inútil”.

Una de las asistentes reclamó que casi siempre que sale a trotar, ve a los policías atareados, pero chateando con su celular. “Creo que si no se cuenta con suficientes recursos, los pocos que tienen están mal utilizados”, se quejó. A lo que otra señora dijo que hay un parque que se convirtió en antro de consumo y expendio de droga, pero que la Policía solo va y “los dispersa”.

En medio de la avalancha de peticiones, uno de los asistentes dijo que era urgente reestructurar la comuna 2, “que empieza en Terrón Colorado y termina en el río Cauca”, razón por la cual el cuadrante no alcanza a atender los llamados de la ciudadanía “ni tiene jurisdicción en el andén de al frente porque es de otra comuna”.

A la petición unánime por mayor presencia policial, otro de los asistentes planteó la urgencia de construir un CAI de la Policía junto al Zoológico o a la iglesia de Santa Teresita, y se ofreció a ayudar a buscar los recursos entre la misma comunidad, para costearlo, considerando la escasez de presupuesto de la institución uniformada.

Propuesta que fue aplaudida no solo por el auditorio sino por el Secretario Paredes, quien dijo que pocas veces recibe, además de quejas y reclamos, una solución al problema.

El funcionario abrió la reunión con una presentación sobre las acciones que esta administración realiza para combatir el crimen y el delito. Allí expuso que la seguridad se logra con la intervención del Gobierno, de la autoridad policial, pero también con la corresponsabilidad de la ciudadanía.

Citó como ejemplos, dónde están los padres de familia que no se dan cuenta que sus hijos van a ir a la “orgía más grande del mundo”, o cuando “nuestros hijos de estratos 5 y 6, están rumbeando con contraseñas falsas en discotecas”.

Cuestionó que si la ciudadanía se escandalizó mucho por los piques en el hundimiento de la Avenida Colombia, también debía preguntarse “qué estoy haciendo yo como padre de familia para que mi hijo no se me lleve el carro a esos piques o no participe en ellos”.

El general Hugo Casas habló de su compromiso y de sus uniformados para combatir el delito y admitió que se investiga para establecer si los que intentaron entrar al edificio eran realmente efectivos de la Policía, para aplicar las sanciones. “Me comprometo a capturar y a mostrarles a los responsables de estos hechos”, dijo el oficial.

Hurto a residencias

En 2016, de enero a mayo, se presentaron 354 hurtos a residencias. En el mismo lapso de 2017, suman 363 casos.

Las comunas 2, 17 y 19, son las más afectadas. En la comuna 22, disminuyó ese delito.

El secretario de Seguridad y Justicia, Juan Pablo Paredes, dijo que este año se les dieron 250 motos más a la Policía y se invertirán $4.500 millones en la adquisición de nuevas cámaras, y 2.500 millones en el mantenimiento de las existentes. Y que cada semana se hace una mesa técnica de interagencialidad.

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