“Me siento un gobernador secuestrado las 24 horas del día”: Guillermo González

Agosto 14, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Por: Laura Marcela Hincapié | Reportera de El País

El mandatario que dirige la región del país más afectada por la guerra, recibe hasta 20 llamadas al día por problemas de orden público. Diálogo con un hombre que vive en “permanente dolor”.

Un hombre interrumpe la entrevista. Es el Secretario de Gobierno. Le urge hablar de las medidas que se tomarán por los recientes ataques de las Farc en varios municipios. El gobernador del Cauca, Guillermo Alberto González, lo recibe. Camina de un lado a otro. Es un hombre activo, casi acelerado. En una hora, a la 1:00 p.m. del jueves 12 de agosto, también tiene que reunirse con el Alcalde de Timbiquí. El tema, el mismo: el orden público. Por fin hace una pausa. “Le puedo regalar media hora” -dice-. Empieza explicando que el problema del Cauca es histórico y hoy requiere que las Fuerzas Militares cambien su estrategia para enfrentar a las Farc. Ya pasaron los 30 minutos. No para de hablar. Confiesa que no puede dormir, que los ataques, los muertos, los heridos, las lágrimas de las familias, le causan un dolor permanente. Casi todos los días se registra un ataque de las Farc en el Cauca, ¿Cuál es su diagnóstico de la situación? Sin lugar a dudas el departamento hoy es un objetivo de las fuerzas subversivas. Pero los últimos ataques no son tradicionales, no ha habido una confrontación armada porque las Farc han cambiado su estrategia hacia el terrorismo. En esta zona hay una alianza maldita entre la guerrilla, las bacrim y los narcotraficantes.Las Farc estarían utilizando a la región como la ‘cuna’ de una nueva ofensiva, ¿Por qué el Cauca es tan importante para ellos?Por varios aspectos, como su topografía y localización. Estamos frente a una región que tiene comunicación con el Pacífico, que es el mar por donde entra y sale la mayor parte del narcotráfico. Por darle un dato: aquí fue que se inventaron los submarinos de fibra de vidrio. El Cauca es como la base donde se tienen todas las condiciones para las actividades ilícitas. También hay una razón histórica, pues desde el siglo XIX esta zona ha sido escenario de varias guerras. En el departamento se dio inicio a las Farc y han existido reductos de todos los movimientos armados. Han sido estas condiciones tradicionales las que nos han llevado a este problema.Precisamente, porque este problema lleva años en el departamento, ¿no cree que el Gobierno ya lo debería haber solucionado?Claro que sí. Estoy de acuerdo en que hay un retraso grande en realizar proyectos. No sólo me refiero a la presencia de la Fuerza Pública, sino a iniciativas sociales, pues estamos frente a un departamento sin infraestructura, que no está comunicado. El Cauca tiene unos altos indicadores de pobreza que deben ser combatidos en una intervención masiva del Estado. Las regalías, que incluye cerca de $1 billón para el departamento, va a ayudar en eso. Esa falta de proyectos sociales es una de las principales quejas de los habitantes, ¿Usted coincide con ellos en que el Estado se olvidó de la parte social del Cauca?El departamento podría tener una actividad mayor en ese sentido y eso va a tener que pasar. Por ejemplo, yo propondría que se implemente el plan masivo de obras, porque tenemos muchos proyectos viales sin efectuar. Sin embargo, quiero destacar que Colombia Humanitaria ha invertido $121.000 millones en el Cauca. Este dinero tiene que mejorar viviendas y hacerle bien a la gente. Esto es una buena señal de que a la Nación le importa el departamento.¿Por qué defiende tanto la instalación del Batallón de Alta Montaña?El batallón sirve mucho, no sólo como una unidad táctica, sino que además es amigable con la población. Su intención no es atacar a las comunidades, lo que busca es ayudarlas para que se defiendan y mejoren su nivel de vida.Pero la población no lo ve tan amigable, al contrario, cree que su llegada le traerá aún más riesgo...Ésa es una posición ingenua o de mala fe. Puede ser ingenua porque la gente no se da cuenta de que los grupos armados ilegales los quieren utilizar para realizar sus actividades ilícitas. La comunidad tiene que ver la forma en la que se le está irrespetando. Por ejemplo, a quién que se ocurre meter una ‘chiva bomba’ a una plaza de mercado en pleno día, destruyendo 374 viviendas. Por eso el reclamo de que los puestos de Policía no deberían estar en el territorio me parece absurdo. Ellos pueden estar en cualquier lugar, cumpliendo su deber. A pesar de que el Gobierno anunció que el Batallón ya estaba funcionando, todavía no se tiene una base permanente. ¿Por qué el retraso?Esta semana se están negociando los lotes en donde se debería hacer la instalación. Tacueyó es un municipio indígena y la mayor parte de los predios pertenecen a los resguardos que se rigen por disposiciones especiales que dificultan la adquisición. Desde hace meses el Gobierno le había prometido al Cauca este batallón, pero sólo lo puso en marcha luego de los graves ataques en Toribío. ¿Siente que los habían dejado solos?Es posible que el Gobierno Nacional se haya tardado, porque se tenía prevista una instalación con comandos operativos móviles, que entran y salen de las regiones. Lo que puedo decir es que antes de que se anunciara su creación, el Batallón de Alta Montaña estuvo aquí en Popayán haciendo entrenamiento para conocer cuáles eran las realidades de la población indígena y los efectos que causaría su presencia.Este año ha sido crítico para el Cauca, según la Corporación Nuevo Arco Iris han ocurrido más de 170 ataques de las Farc, ¿esto se debe a que la Fuerza Pública bajó la guardia en la región?Primero se debe a que hay una concentración de efectivos de la guerrilla que encuentran en el departamento las condiciones propicias para su acción armada. En segundo lugar está el narcotráfico. Entonces, cuando se pusieron en marcha las operaciones de la Fuerza Pública para disminuir estos factores, la guerrilla vino a proteger la zona. También hay poblaciones que, tal vez por temor, se prestan para desarrollar actividades ilícitas.Entonces, ¿está de acuerdo con el Comandante de las Fuerzas Militares en que la población del Cauca es responsable de la presencia de las Farc? No, yo difiero en que la comunidad sea responsable de eso. Aquí hay un Gobierno departamental que está definido hacia el lado de la Fuerza Pública y en contra de la subversión. Lo que pasa es que el Cauca sí está afectado por el narcotráfico, entonces usted ve que hay muchas personas que tienen cultivos ilícitos y eso afecta la acción de la Fuerza Pública. No me respondió: ¿Cree que las Fuerzas Militares han bajado la guardia? Hay quienes dicen que al Presidente Santos se le olvidó la seguridad...Yo no tengo elementos para decir que se bajó la guardia, lo que yo pienso es que la guerrilla cambió por completo su forma de atacar y el Gobierno debe acomodarse a esos cambios. ¿Cuál debería ser la estrategia de la Fuerza Pública en el Cauca?Hay que multiplicar la inteligencia para acercarse a la población de la región. Además, se debe terminar con la estrategia de tener tropas que entren y salgan de las regiones, lo que necesitamos es que estén permanentes.Eso quiere decir que el Batallón de Alta Montaña no serviría mucho, porque va a ser móvil...Sería un buen apoyo, pero no es la estrategia general que yo recomendaría. El departamento necesita otros cambios. ‘Alfonso Cano’ estaría escondido en el Cauca, ¿usted cree que la Fuerza Pública sí está tan cerca como dice?Si están cerca o no son asuntos que maneja la Presidencia de la República. Lo que puedo decir es que tengo confianza en Juan Manuel Santos y en nuestros generales. ¿Tardará mucho la recuperación de Toribío luego de los ataques?Sí, es un proceso que se va a tardar mucho, porque hay problemas de tipo legal. Usted no sabe cómo lo afectan a uno algunas disposiciones como la Ley de Garantías que no permite que se haga una contratación inmediata o unos convenios interadministrativos. En esto tenemos dificultades. A usted que nació en esta tierra, ¿cómo le afectan las atrocidades que comete la guerrilla en el departamento?En estos casi cuatro años de mandato he sido un gobernador con permanente dolor y aflicción. Un gobernador que se ha sentido secuestrado las 24 horas del día por los problemas de orden público. Si hago una cuantificación de mi tiempo, veo que el 80% lo que dedicado a la seguridad, además de que es el primer tema en cualquier entrevista.¿Recibe muchos reproches de parte de la comunidad?Si yo voy a una comunidad lo primero que me pide la gente es seguridad. Es más, he sacrificado mi prestigio, porque en mi vida pública he sido una persona que ha tenido la oportunidad de servirle al país en muchos aspectos, como embajador y ministro.¿Se siente frustrado ante los resultados de su gestión?Veo cosas injustas, porque yo he hecho esfuerzos y además no soy el que dirige el orden público, sino el que aporta acciones para mejorarlo. Sin embargo, cuando a la gente se le pregunta sobre la calificación del Gobernador del Cauca me va bien en aspectos de salud y educación, pero cuando llego al orden público salgo con porcentajes bajos.¿Puede conciliar el sueño el Gobernador del departamento más violento del país?Nunca duermo tranquilo. Mis horas de reposo se sacrificaron definitivamente, porque a cualquier hora suena el teléfono para informarme sobre un ataque a una población o a la policía. A mí me duelen los muertos, cada campesino, cada niño que es afectado.¿Cuántas llamadas con malas noticias recibe al día?Unas 15 ó 20. Todas relacionadas con ataques en algún municipio. Desde la llamada de una señora para contar que fue víctima de un atentado hasta la del alcalde de un pueblo que llama a decir lo afectado que se siente por la violencia.Al dirigente de una región como el Cauca lo debe desvelar mucho su seguridad...Sí, me preocupa bastante. No he recibido amenazas, porque sé cuidarme y me autoprotejo en todos mis desplazamientos, pero el temor está presente.

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