La guerra entre bandas criminales ha dejado 192 homicidios en la zona rural del Valle

Marzo 21, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

De los 688 homicidios que se han presentado en lo corrido de este año en la región (sin contar a Cali), el 28% (192) han sido en las veredas y corregimientos.

La guerra entre las bandas criminales se ha trasladado a las zonas rurales del departamento del Valle del Cauca. De los 688 homicidios que se han presentado en lo corrido de este año en la región (sin contar a Cali), el 28% (192) han sido en las veredas y corregimientos. Gustavo Rivera, coordinador del Observatorio de Prevención y Control de la Violencia Departamental, explicó que las zonas que más afectadas se han visto con la violencia son las partes rurales de la región centro y norte del Valle: que comprende la zona montañosa de municipios como Tuluá, Buga, Andalucía, Trujillo, Riofrío, Zarzal, Roldanillo, La Unión, Cartago, Bolívar y El Dovio (cerca al cañón de Garrapatas).“Bandas como ‘los Rastrojos’ y ‘los Urabeños’ han llevado su guerra, sus venganzas, hasta la zona rural de estas poblaciones donde se están disputando negocios como el microtráfico y la minería ilegal. El Valle es como la torta de la fiesta, es decir, que todos quieren una porción del departamento”, afirmó Rivera. De la misma manera, un experto en violencia, habló -por ejemplo- de lo que pasa en inmediaciones del Cañón de Garrapatas, donde ‘los Rastrojos’ perdieron su predominio y actualmente son disputados por ‘los Urabeños’ y el reducto de ‘los Machos’ que había quedado en la zona.Además, pequeños narcos se han aprovechado de la disputa de las bacrim en esa zona. Esto ha traído en veredas y corregimientos (como Primavera, Naranjal, Cristales y Punta Larga, entre otros) al menos 16 homicidios este año. En este mismo sector, en octubre del año pasado en el corregimiento La Sonora, en las montañas que dan ingreso al Cañón, se entregó a la Fiscalía un grupo de 17 personas de ‘los Rastrojos’, que es dirigido por alias Guerrero y quien aún sigue delinquiendo en el departamento. El Cañón de Garrapatas es estratégico para las bacrim porque es un corredor que comunica al centro del país con el occidente y con la salida al Pacífico por el Chocó. Esta situación preocupa a las autoridades e incluso al mismo presidente Juan Manuel Santos, quien en una visita a Buga en enero pasado dijo que el aumento de los homicidios en las zonas del Valle era inaceptable. “Por eso hoy estamos dando la guerra contra los responsables: las bacrim de ‘los Machos’, ‘los Urabeños’ y ‘los Rastrojos’, que mucho daño están causando en la región”.Esa vez el presidente Santos indicó que para contrarrestar un poco la guerra de las bacrim se puso al servicio de los vallecaucanos 430 hombres de la Policía, de los cuales fueron distribuidos 100 a Buenaventura, 120 a Tuluá 50 a Buga, 60 a Cartago, 50 a Roldadillo, 50 a Zarzal y 20 a La Unión. Zona rural, en medio de la guerraEl comandante de la Policía del Valle, coronel Mariano Botero Coy, hizo un llamado esta semana en el Consejo Departamental de Seguridad para poner más atención a la violencia que se está presentando en las zonas rurales, donde viven campesinos, agricultores, familias humildes. “Solo en cuatro días de la semana pasada hubo doce muertes violentas en veredas y corregimientos del Valle”, dijo el coronel Botero. El comandante de la Policía mencionó algunos de los hechos más recientes para dar ejemplos de esa guerra en la parte rural. El domingo pasado hombres armados ingresaron a una finca en el corregimiento de Primavera en límites de los municipios de Trujillo y Bolívar y asesinaron de múltiples disparos a una pareja de hermanos. “Al parecer, las víctimas estaban siendo objeto de amenazas y extorsiones por parte de ‘los Rastrojos’”,

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