Indígenas y campesinos regresan a El Palo, Cauca, tras combate entre Ejército y Farc

Indígenas y campesinos regresan a El Palo, Cauca, tras combate entre Ejército y Farc

Febrero 22, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Indígenas y campesinos regresan a El Palo, Cauca, tras combate entre Ejército y Farc

La desolación que quedó tras el ataque de las Farc, empezó a cambiar este martes con el regreso de las familias a la localidad.

El Ejército indicó que controlará la zona con los 4.000 hombres de la Fuerza de Tarea Apolo.

Las 135 familias del corregimiento de El Palo, en Caloto, que el lunes se desplazaron hacia el resguardo de El Nilo por los enfrentamientos entre el Ejército y las Farc, volvieron a ocupar sus casas.Varios de los desplazados dijeron que regresaban con temor y que ante cualquier explosión dejarían sus viviendas. “No me siento confiado, el Ejército todavía tiene el retén ahí en la vía hacia Toribío, aunque no están las tanquetas, la guerrilla puede volver a lanzarles ‘tatucos’”, comentó Rubén, un poblador que reside en la zona hace más de 40 años.El comandante de la Tercera División del Ejército, general Miguel Pérez Guarnizo, respondió que “allí estarán nuestros soldados para seguir con las operaciones que garantizarán a futuro la tranquilidad en el Valle y el Cauca”. Añadió que serán los 4.000 hombres de la Fuerza de Tarea Apolo quienes controlen la zona.El oficial explicó que este grupo está en el corregimiento para “neutralizar el corredor estratégico del frente Sexto de las Farc que permite el acceso de insumos, logísticas, extracción de alcaloide (cocaína) y finanzas”.Por su parte, el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras, reconoció que la situación de orden público en el norte del Cauca es “compleja” e informó que ayer en la mañana inició contactos con los alcaldes de la zona para tratar el tema de orden público.El jefe de la cartera política expresó que “el Ministerio de Defensa está tomando medidas concretas y también tenemos cierto conflicto entre las comunidades campesinas y los indígenas”.Vargas agregó que el Gobierno también está adelantando trabajos en la zona para atender a la población desplazada. Al mediodía de este martes funcionarios del programa de Acción Social de la Presidencia acompañaron el censo de los desplazados que realizaban la Alcaldía de Caloto y la Personería, pues aún no se tenía el cálculo exacto los habitantes que habían dejado sus viviendas por temor. “Si uno tiene pies...” La mayoría de pobladores salieron del resguardo El Nilo a las 7:00 a.m. del martes para revisar si sus viviendas y animales habían sufrido por las explosiones. Unos sólo alcanzaron a ver la fachada, verificaron si sus casas estaban en pie y se devolvieron por temor a que se repitieran los ataques. Habían observado que el puesto militar aún estaba en la salida hacia el municipio de Toribío.Hasta el mediodía El Palo continuaba como un ‘pueblo fantasma’. Sólo dos tiendas, un café internet, un taller y una cacharrería estaban abiertas. Nadie caminaba por las calles. Los habitantes esperaron hasta las 5.00 p.m. en el resguardo El Nilo para diligenciar los formularios del censo y registrarse como beneficiarios de las ayudas.La vivienda de Inés García fue una de las más afectadas. El puesto del Ejército está ubicado al frente de su casa. Uno de los ‘tatucos’ que al parecer iba dirigido a los militares cayó en su patio. “Lo que me da más terror es que esos explosivos no tienen ninguna dirección, donde caigan y uno esté acá acaban con la familia”, comentó la mujer.Los pedazos de metal que contenía el artefacto perforaron las cortinas, se quedaron clavados en el techo y las paredes. “Me mataron seis gallinas -quedaron destrozadas-, no sé dónde están los pollitos y las jaulas estaban destruidas”, comentó Inés, de 55 años. “Yo sé que si nos hubiéramos quedado aquí nos hubieran despedazado. Yo vivo con otros dos adultos y cuatro menores de edad. Cuando escuché la primera explosión me fui con mis hijos. Si uno tiene pies para poder salir, es mejor irse con ellos, porque los hijos a uno sí le duelen”, comentó la mujer que desde hace 18 años vive en el corregimiento.Los padres de familia también reclamaron ayer para que se reinicien las clases en la escuela del pueblo. Cerca a la institución habían caído varios ‘tatucos’, lo que obligó a la evacuación de los 400 estudiantes hasta el refugio.La rectora del plantel, Lida Mina, señaló que estudian la posibilidad de que se vuelvan a dictar clases este jueves. “Mañana (hoy) tenemos una reunión con los padres de familia para definir la situación, primero está la vida y la seguridad de los niños”. La docente indicó que este año escolar que comenzó hace tres semanas se ha visto interrumpido en varias ocasiones. Desde el pasado 30 de enero los estudiantes sólo han recibido una semana de clases del calendario normal. Solicitud al Gobierno Pobladores de El Palo le pidieron al Gobierno que les brinde más ayudas en educación, espacios recreativos y salud.El presidente de la Junta de Acción Comunal del corregimiento, Manuel Gómez, indicó que “el invierno también nos ha afectado, muchas personas subsisten de los cultivos. Necesitamos un puesto de salud. Para cualquier atención médica tenemos que viajar unos 20 minutos hacia el hospital de Caloto”. Algunos habitantes pidieron la construcción de un sitio de recreación. “Sólo tenemos la cancha del colegio. A veces no nos la pueden prestar, aquí los niños sólo puede divertirse jugando fútbol, porque ese espacio es lo único que hay”, manifestó Lucia, pobladora de El Palo. El senador liberal y presidente de la Comisión I del organismo, Luis Fernando Velasco, le pidió al presidente Juan Manuel Santos, y sus ministros que impongan mayor liderazgo para ayudar a superar todos los problemas que afronta el Cauca.Velasco señaló que “cada golpe de nuestros pueblos es respondido con acciones valientes de la fuerza pública, pero el ejército y la policía están muy solos en esta guerra”.

VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad