Edmar Castañeda, el arpista que ama el jazz

Edmar Castañeda, el arpista que ama el jazz

Septiembre 12, 2017 - 11:45 p.m. Por:
Anderson Zapata, reportero de El País
Arpa Lincoln Center

“Es muy especial tocar en el Jazz Lincoln Center, la casa del jazz en Nueva York ahora. Cuando entras sientes la historia del jazz, la libertad de tocar, la amistad que hay entre todos estos grandes músicos”, dice Edmar Castañeda.

Jorge Orozco / El País

La edición número 17 del Encuentro de Creadores de
Jazz Fusión y Experimental, Ajazzgo, tuvo su apertura anoche en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura con el arpista del jazz colombiano en un dúo único con Hiromi Uehara, pianista japonesa.
Edmar Castañeda, arpista bogotano que reside en Nueva York, ejecuta sus propias composiciones y experimenta con elementos de la música colombiana, venezolana, argentina, el joropo y la samba.

¿Qué significa compartir escenario con Hiromi?
Con Hiromi nos conocimos en un escenario en Montreal (Canadá). Yo estaba tocando solo y ella me vio y se quedó en mi set y yo en el set de ella, y los dos nos decíamos ‘wow, cómo toca’. Y ahí pensamos que teníamos que hacer algo algún día, pero no sabía que iba a hacer tan pronto. Ella me llamó y me dijo que viajáramos para hacer este dúo. Y es increíble cómo el arpa y el piano pueden convencer, son dos instrumentos que hacen la misma regla, la misma función, y por alguna razón Japón y Colombia se entendieron. En este concierto combinamos música que escribió ella y que escribí yo para este dúo.

¿Qué tal la experiencia de tocar el arpa en un cumpleaños de Leonardo Dicaprio?
Yo tocaba en un club de jazz en Nueva York como invitado de un grupo de gypsy music, en un festival anual. Dicaprio es amante de esta música, me vio tocando y quedó encantado con lo que hacía en el arpa y me invitó para que tocara en su cumpleaños. Fue como ver muchas películas a la vez: por todos lados veía actores.

¿Qué críticas recibió al incursionar con el arpa en el jazz?
Los expertos y la prensa siempre me han acogido muy bien. Es una bendición tocar este instrumento e incorporarlo al jazz. Una vez estaba hablando con Wynton (Marsalis) y me dijo: ‘Es increíble lo que haces, ¿cómo imaginaste llegar a hacerlo?’. Nunca lo planeé, solo es un plan que Dios tenía para mí.

¿Cómo se enamoró del arpa?
A los 7 años mi tía nos llevó a una academia de baile y al ver el arpa dije: ‘Es lo que quiero tocar toda mi vida’.

Su tía le regaló un arpa en ese entonces, ¿la conserva?
Sí, es una reliquia mía. Mi tía ha estado conmigo desde que empecé en Bogotá con la música folclórica llanera. Siempre estuvo apoyándonos. Cuando vio el interés mío por el arpa, me regaló a mis 13 años una que tenía.

¿Y qué pasó con la trompeta, que también tocaba?
Tocar la trompeta me sirvió para entender el lenguaje del jazz. Ahora se la enseño a mi hijo Jamir, de 6 años.

¿Qué tiene el arpa que la hace única para usted?

Nací para tocarla, es un regalo de Dios y es lo que tengo que hacer en la Tierra para traer la presencia del amor de Dios por medio del arpa.

¿Cuál es la clave para que lo que hace sea bien recibido?
No tener miedo a arriesgarse a tocar algo que nunca se ha hecho, si vas seguro dará resultado. Me aventuré y eso hizo que surgiera en este estilo y que lo aceptaran.

¿Como lo ha influenciado vivir en Nueva York?
Llegué en 1994 a esa ciudad, allá conocí el jazz, me enamoré. Nueva York tiene una mezcla de tantas culturas que puedes inspirarte en Stravinski o Piazzola. La mezcla de todo la puse en el arpa.

¿Cuándo se enteró de que estaba marcando la diferencia?

Cuando conocí a Paquito D’Rivera, un gran amigo y mentor que me ha ayudado mucho en mi carrera y una inspiración a lo que hago en el arpa. Una vez me invitó a participar en un proyecto para celebrar un aniversario de su carrera. Toqué con 50 músicos de todo el mundo y al ver la respuesta de ellos y del público frente a lo que hacía entendí que lo estaba haciendo bien.

¿Qué ha aprendido de los artistas con los que ha compartido?
De Paquito (D'Rivera), de Wynton (Marsalis), de Hiromi (Uehara), John Scofield y varios músicos de Nueva York, he aprendido a ser humilde, a tener los pies en la tierra.

¿Muchos artistas no tienen los pies en la tierra?
Los grandes están en la tierra, los que quieren llegar allá están montados en la película. A veces se confunden, eso lo aprendí de Wynton, que es una gran persona. Wayne Shorter, Paquito, Gonzalo Rubalcaba, son grandes personas y eso los hace grandes músicos.

Usted cargó mercados en Bogotá, ¿qué enseñanza le dejó?
Ser fuerte. Fueron momentos de entrenamiento hacia la vida. Nueva York es una ciudad muy fuerte, si no estás preparado te come. Fue un momento bonito, muy duro porque tenía que rebuscármela para comer, pero me estaba entrenando Dios para luego entregarme todo esto.

Programa

Hoy
Cununao. De Colombia. Teatro al aire libre Los Cristales. 6:00 p.m.

The Ploctones. De Holanda. Teatro al aire libre Los Cristales. 7:30 p.m.

Mañana
Ernesto Jodos Trío. Argentina-Colombia. Auditorio de Comfandi. 8:00 p.m.

Viernes

Frank Salis Trío. Suiza. Univalle. 5:30 p.m.

Kuattro Ensamble. Auditorio de Comfandi. 7:00 p.m.

Sultana Club.
Colombia. Comfandi. 8:00 p.m.

Sábado
Marcelo Torres Trío, Argentina. Auditorio de Comfandi, 6:00 p.m.

Chucho Valdés Quartet, Cuba. Teatro Municipal Enrique Buenaventura. 8:00 p.m.

Domingo
Omar Sosa & Seckoy Keita Trío, Cuba - Senegal. Teatro Municipal. 7:00 p.m.

Boletería
Teatro Municipal Enrique Buenaventura:
883 9106/07.

Auditorio Comfandi: 881 34131. Ext. 106

Teatro Salamandra: 554 2411.
ajazzgofestival.com

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