Chris Cornell, una estrella del rock atormentada por los demonios de las drogas
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Chris Cornell, una estrella del rock atormentada por los demonios de las drogas

Mayo 19, 2017 - 12:24 a.m. Por:
Redacción de El País
El artista Chris Cornell.

El artista Chris Cornell tuvo su última presentación en Estados Unidos. 

Foto: EFE

En el despertar de una nueva generación de rock en los Estados Unidos durante los ochenta, nuevos grupos musicales tomaron el riesgo de innovar en una industria prostituida por la música disco y el rock clásico.

Fue allí cuando grupos como Nirvana, Peal Jam y Soundgarden, rompieron un círculo vicioso que proyectaba a la música hacia nuevas tendencias.

Allí apareció Chris Cornell que venía de Seattle, la ciudad donde nació el grunge, un género que aturdió a la radio, y quien la noche del miércoles fue hallado sin vida en la habitación de su hotel.

El cantante, de 52 años, se encontraba en Detroit actuando con Soundgarden, con quien se había embarcado en una gira por Estados Unidos que comenzó el pasado mes de abril.

Hacia la medianoche del miércoles las autoridades recibieron una llamada de emergencia de un amigo de Cornell, que fue a comprobar el estado del artista en su habitación del hotel MGM Grand, donde lo encontró inconsciente en el suelo del cuarto del baño.

Michael Woody, del Departamento Forense de la Policía de Detroit, confirmó ayer que el cantante de los grupos Soundgarden y Audioslave se suicidó, sin dar más detalles. Aunque se rumora que se provocó asfixia.

Una carrera con altibajos

Su despertar musical llegó con el primer lanzamiento de su grupo, ‘Screaming Life’, un EP con seis canciones que daba indicios de que algo grande estaba por venir.

Fue así como los dos siguientes álbumes de la banda confirmó que Soundgarden había irrumpido la escena musical con sonidos refrescantes, unas descargas de guitarra, batería y voz que llevó a varios sellos discográficos a luchar por firmarlos.

A la par de sus éxitos musicales, Cornell luchó contra el abuso de sustancias y otros demonios que también plagaron a tantos de sus contemporáneos. En una entrevista a la revista Rolling Stone en 1994, dijo que desde los 12 años “consumía y vendía drogas en Seattle. Eran fáciles de conseguir. Era un consumidor diario de drogas, hasta que un año después tuve que parar porque me metía en muchos problemas”.

Los noventa seguían la corriente del grunge y Cornell era uno de sus representantes. Del 90 al 97, seis álbumes más fueron puestos en venta en un periodo de siete años, lo que le dio la consolidación necesaria para hacerse un nombre en la industria musical, no solo por sus canciones, también por la capacidad vocal de Chris Cornell, cuyos espectros vocales eran únicos.

Sin embargo, en 1997 Soundgarden se disolvió y esto desembarcó en el regreso de Cornell a consumir drogas. Él se describía así mismo como como un “pionero” en el abuso del OxyContin, un medicamento para tratar dolores, pero que es altamente adictivo. Luego aceptó que tuvo que ir a rehabilitación.

De sus años con Soundgarden, temas como ‘Black Hole Sun’, ‘The Day I Tried to Live’, ‘Jesus Christ Pose’, ‘Blow Up The Outside World’ o ‘Fell On Black Days’ se quedaron en los recuerdos de sus fans, quienes por años debieron esperar a que la banda decidiera retomar lo que dejaron.

Y fue en los inicios del 2000 que el nacido en Seattle inició su carrera como solista. Lanzó cinco álbumes y consagró su nueva banda, Audioslave. Allí, junto a Tom Morello, ex guitarrista de Rise Against The Machine, llevaron su creatividad para debutar su primera y más exitosa producción, ‘Audioslave’, de donde se destacaron ‘Cochise’, ‘Show Me How To Live’ y ‘Like A Stone’.

Audioslave fue un inicio nuevo para Cornell, quien reflejaba la música inspirada en sus épocas de drogadicto, vivencias personales y su mirada hacia el futuro. Esto certificó a la banda en los dos lanzamientos siguientes, ‘Out of Exile’ y Revelations. Estos trabajos, sumados a un bagaje importante por su trayectoria, le ayudaron a ganar dos Grammy.

Épocas como solista


No obstante, los días de Chris Cornell en Audioslave estaban contados. Esta vez, sus adicciones no eran el problema. “No hubo un momento clave cuando supe que quería renunciar. Terminamos nuestro tercer disco y volví a París y sentí que necesitábamos un tiempo lejos el uno del otro. Hicimos giras, tres discos. Habíamos hecho un montón de cosas en un corto período de tiempo”.

Desde 2007 el artista prosiguió con su carrera de solista. Allí lanzó más producciones e incluso se dio lo impensable, una reunión con su banda original, Soundgarden. Fue en 2010 que el grupo empezó a hacer nueva música y programaron giras a nivel mundial. Su mundo había vuelto a tomar sentido y gracias a ello, dos nuevos discos dieron a sus fans la calma tras trece años de ausencia.

Hoy, Cornell se marchó dejando una figura que influenció d cantantes de una nueva generación como Chester Bennington (Linkin Park), Fred Durst ( Limp Bizkit), Jonathan Davis (Korn), entre otros.

La noche de su muerte, en el cierre del concierto, Cornell cantó una última canción: ‘In My Time of Dying’ de Led Zeppelin. Este tema parecía ser una despedida anunciada, pues la letra decía “en mi tiempo de morir, quiero que nadie llore. Todo lo que quiero que hagas es llevar mi cuerpo a casa”.

Artistas del rock que ya no están

Drogas y música es un cóctel peligroso. A la muerte del cantante Chris Cornell se suman otros artistas que por problemas similares terminaron suicidándose.

Kurt Cobain: Fue el primero de los íconos del grunge en irse. Nirvana cerró su tour europeo el 1 de marzo de 1994 en Munich, sin saber que esa sería su último recital. Incluso tenían prevista una segunda función al otro día, pero fue cancelada porque a Cobain le diagnosticaron bronquitis. Un mes después, tras recaer en el consumo de heroína, se suicidó en su casa de un disparo en la cabeza, sumándose al trágico club de los 27.

Layne Staley: vocalista de Alice In Chains, fue encontrado muerto en su departamento de Seattle con "evidentes signos de uso de drogas", según expresaba la Policía en sus primeras pericias. El artista tenía 34 años.

Scott Weiland: la icónica voz de Stone Temple Pilots y Velvet Revolver, fue encontrado muerto a los 48 años en el bus que lo trasladaba junto a su banda The Wildabouts en su gira de 2015. Durante esa misma jornada, la Policía encontró cocaína en el vehículo y la autopsia confirmó su deceso por una sobredosis accidental.

Shannon Hoon: El cantante de Blind Melon murió el 21 de octubre de 1995 a causa de una sobredosis. La música alternativa estaba de duelo.
Mientras la banda viajaba a Nueva Orleans para dar un show, Hoon consumió tanta cocaína que su corazón explotó.

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