Las 'pirámides' cambian de camuflaje para atraer a más incautos en Colombia

Marzo 09, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Sharon Hernández | Colprensa
Las 'pirámides' cambian de camuflaje para  atraer a más incautos en Colombia

El fenómeno de las pirámides luego del escándalo de DMG no han desaparecido del todo. Los timadores ofrecen pago de intereses través de volantes y avisos por internet.

Hoy, los timadores utilizan internet y otros recursos virtuales para captar dineros del público. Gobierno alerta sobre estas nuevas modalidades.

Los oportunistas, la ingenuidad de los ciudadanos y la ambición de otros tantos, es lo que hace que las pirámides no desaparezcan en el país, y por el contrario se transformen y resurjan bajo nuevos modelos de operación. Lea también: Alertan por resurgimiento de pirámides financieras en Colombia En los últimos años, la Superintendencia Financiera ha identificado que para engañar al público y llevarlo a que entregue recursos mediante modalidades de captación no autorizada, se están estructurando desde esquemas de negocios que cuentan con claras regulaciones hasta las tradicionales pirámides. Esta última, en donde los requisitos para recibir el pago prometido consiste en afiliarse, pagar la suma exigida y vincular a sus conocidos que, así mismo, aporten su dinero y afilien a más personas, ha revivido la preocupación de las autoridades por los nuevos casos y formas camufladas para operar que se están dando en el país. En los últimos dos años, la Superintendencia de Sociedades intervino más de 250 entidades por captación ilegal, entre personas naturales y jurídicas. Así mismo, las reclamaciones de presuntas víctimas continúan siendo altas, aunque han venido en descenso.El 2008 fue el año en que más hubo reclamaciones, ya que éstas llegaron a los $5 billones, mientras que el año pasado los reclamos sumaron $43.000 millones, por captaciones tipo pirámide, relacionadas, por ejemplo, con el caso de Emgoldex. Nuevo modus operandi A diferencia de lo ocurrido en el año 2008 con pirámides como ‘DMG’ o ‘DRFE’, que funcionaban en oficinas o sitios físicos y tenían una estructura operativa que permitía identificar a sus administradores, en la actualidad se está desarrollando este fenómeno abiertamente defraudatorio a través de correos electrónicos o de la Web. La Superfinanciera explicó que, en este caso, el director del esquema piramidal es el que señala a los vinculados cuál es la persona que debe ser la beneficiaria de su pago y a nombre de la que se deben enviar los dineros, acción que se cumple a través de correo con el uso de un código sin que se identifique al responsable y al beneficiario, características que hacen que estos se mantengan en el anonimato. Las instrucciones para la entrega de recursos se envían desde direcciones de correo electrónico, utilizando “alias”, lo que hace difícil su identificación. Igualmente, los promotores han diseñado páginas en internet, donde los participantes pueden observar el supuesto nivel en que se encuentran en la “pirámide”. Sin embargo, se desconocen los pormenores de la asignación de los recursos y los beneficiarios de los mismos. El superintendente de Sociedades, Francisco Reyes, explicó que las captaciones “inicialmente se hacían en las esquinas, requerían personas físicas, pero ahora hay muchos mecanismos que se hacen también en internet, páginas donde aparecen anuncios en los cuales se invita a la gente a invertir sus recursos en productos no claros ni genuinos”. Así mismo, Reyes explicó que otra modalidad que toma fuerza y “es bastante difícil de meterle la mano”, es cuando se conectan vía Skype con un captador. Sin embargo, dice “si el sitio de internet está ubicado en Colombia, tenemos la posibilidad de hacer que se clausure. Si el nombre de dominio es creado dentro de Colombia nosotros avisamos a las autoridades para que bloqueen esas páginas”. El experto Germán Patiño, desarrollador de negocios para Easy Solutions Latinoamérica, explicó que hoy “es extremadamente fácil, barato, de muy bajo esfuerzo, bajo riesgo, y no necesita muchos registros legales para crear un dominio, una página, un perfil en alguna red, ya sea para hacer fraude o desarrollar productos con operación ilegal. Es supremamente sencillo”.Por eso señala “el primer paso (de estas personas) es ganar mucha visibilidad y monitorear qué es lo que está pasando en estas áreas”.¿Cómo se están controlando?La Superintendencia Financiera se encuentra trabajando con la Policía Nacional y la Dijín que, a través del Área de Delitos Cibernéticos, realiza el seguimiento a diferentes páginas web y correos electrónicos para identificar a los responsables y obtener la autorización de ley para bloquear las páginas.Así mismo, la entidad opera con los comandos de la Policía y las autoridades departamentales y municipales, que están facultadas para sellar los sitios con indicios de captación ilegal de dineros. El superintendente de Sociedades, Francisco Reyes, indicó que estas estafas pueden derivar en penas de cárcel entre 10 y 20 años de cárcel. Pese a ello, las pirámides aún siguen sobreviviendo.Ojo a la oferta de ilusiones La Superintendencia Financiera invitó a los ciudadanos a desconfiar de negocios que prometan altos rendimientos, a no entregar sus recursos si tienen dudas sobre la legalidad de la empresa. Es clave establecer si en realidad la firma se encuentra vigilada por las autoridades. Así mismo, advierte que no se deben firmar documentos sin conocer claramente a qué se está comprometiendo o qué facultades está otorgando, así como a no entregar su información personal, comercial y financiera sin estar seguro de conocer la real identidad del receptor y para qué será usada dicha información. Por otro lado, se recomienda a la ciudadanía preguntar o informarse antes de invertir su dinero y denunciar ofrecimientos de captación de recursos por parte de terceros ante las Inspecciones de Policía, Alcaldías locales, oficinas seccionales de la Fiscalía General de la Nación, Superintendencia de Sociedades u otras autoridades territoriales.

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