“Hay que pensar en el competidor imaginario”

Julio 28, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Jorge Enrique Bueno, profesor de Ciencias Económicas de la Universidad Autónoma de Occidente
“Hay que pensar en el competidor imaginario”

Jorge Enrique Bueno, profesor de la Universidad Autónoma de Occidente.

El profesor Jorge Enrique Bueno dice que detectar ineficiencias “es el inicio del camino del mejoramiento continuo”.

¿Si una empresa quiere ser competitiva en la región, cuál es el primer paso que debe dar?Parece obvio, pero es muy importante que el empresario se pregunte en qué tipo de negocio está. Cuando uno le pregunta a los empresarios, ellos dicen que conocen su negocio, pero pueden conocerlo hasta cierto nivel. Por ejemplo, no es lo mismo estar en un negocio de transporte que en uno de logística. Entonces, si el empresario conoce en profundidad en qué negocio está, puede ubicar muy bien su estructura de mercado, conocer sus potencialidades, sus oportunidades, sus restricciones y sus limitaciones y cómo actuar frente a los cambios del entorno. Si además logra plasmar este conocimiento en un modelo de negocio, las posibilidades de que la empresa sea competitiva pueden ser superiores.¿Qué tipo de empresas pueden ser más competitivas en el Valle?Aquellas que consideran que los valores y principios fundamentales, que la innovación, que las buenas prácticas, que la adaptabilidad al cambio, que la comprensión de las tendencias y riesgos mundiales, que las diferentes formas de asociatividad son importantes. Si innovar es tan determinante en la búsqueda de la competitividad, ¿cómo se halla ese camino?Es fundamental, primero, salir de la zona de confort; es decir, esa zona de la rutina y de estar acostumbrados a hacer siempre lo mismo, ignorando los cambios en el entorno. Pensar el negocio en términos del competidor imaginario, aquel que actualmente no existe, pero que podría llegar a aparecer. Idealizar ese competidor, formarlo y diseñar a partir del mismo estrategias para mi negocio es un ejercicio valioso. Lo otro es fijarse metas provocadoras, retadoras, e ir creando una cultura de innovación en la que se busque la manera de mejorar, con los productos y servicios, el desempeño de los clientes. La innovación muchas veces surge de detectar ineficiencias en la misma empresa y en los competidores.Entonces, ¿detectar esas ineficiencias es una de las claves para lograr ser competitivo?Es el inicio del camino del mejoramiento continuo, es la clave en el proceso de mejora del desempeño del consumidor y en el logro de la eficiencia. Además puede ser fuente de nuevos negocios. La demanda por productos y servicios puede encontrarse en las deficiencias de los competidores.¿Cuáles son las máximas que usted considera ninguna empresa debe pasar por alto en la construcción de su estrategia de competitividad?Identificar el impulsor de valor en la organización. Por ejemplo, para el sector financiero es la confianza que el usuario tenga en ese sector. Para una organización con una base de datos amplia de afiliados ese puede ser su factor impulsor porque le permite crear un portafolio de productos y servicios de acuerdo a la misma. También, entender que hoy por hoy los valores importan, me refiero a la ética, al gobierno corporativo, a la responsabilidad, a la propuesta de valor y a la seriedad de la propuesta de valor frente a los consumidores. Otro elemento es el trabajo colaborativo, toda la organización comprometida en el logro de una meta y objetivos diseñados. Que la organización conozca sus potencialidades, pero también las restricciones. Y un elemento vital es conocer cómo el entorno político, económico, social, cultural, cambia o puede cambiar una organización. Por ejemplo la eliminación de Brasil en el Mundial: qué impacto puede tener en los negocios en dicho país. Los empresarios deben estar monitoreando sus impactos.

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