El confuso futuro de la salud en Colombia con la ley estatutaria

Febrero 22, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
El confuso futuro de la salud en Colombia con la ley estatutaria

Según el presidente de Acoes, Jairo Humberto Restrepo, la Ley Estatutaria marca un hito en la historia del sistema y puede mejorarlo o incluso cambiarlo.

Algunos sectores esperaban que la Ley Estatutaria brindará claridad al sistema, pero en realidad hay dudas. Cambios se darán con lentitud.

Inevitablemente los colombianos tendremos que pagar más por los servicios de salud, ya sea vía impuestos o por alzas en los copagos (dinero que cancelan los usuarios por una cita o procedimiento). Lea: Conozca los alcances de la nueva Ley Estatutaria de la Salud. Lea aquí la entrevista con el Ministro de Salud, Alejandro Gaviría. Esta inminente realidad se genera porque el país tiene 44 millones de personas afiliadas al sistema de salud, la mitad en el régimen contributivo, trabajadores que aportan al sistema, y la otra mitad son subsidiados por el Estado, y hoy no hay plata que alcance para cubrir la creciente demanda en servicios de toda la población.La prueba de ello la viven cientos de colombianos que a diario se quejan por demoras o deficiencias en la prestación del servicio. La Superintendencia de Salud reportó que el año pasado recibió 187.625 quejas por dificultades para acceder a la atención (demoras, negación del procedimiento, fallas en la afiliación, etc). En el 2013 se instauraron 115.147 tutelas que reclamaban el derecho a la salud.El Gobierno Nacional ha emitido en los últimos años resoluciones, circulares y decretos, todos orientados a solucionart algunos de los cuellos de botella del sector. Esta semana fue sancionada la Ley Estatutaria de salud, que en el papel indica que todos los colombianos tenemos derecho a la atención con algunas exclusiones, pero muchos temen que la norma no aporte en las soluciones que sigue necesitando el sistema, de manera que por ahora los colombianos continuarán viviendo en carne propia el vía crucis que es enfermarse en el país. La realidadArturo Martínez Erazo es un caleño que labora en modistería, tiene Sisben y en enero del año pasado acudió al médico por presentar dolores en la columna que le impedían trabajar. Pasó de cita en cita, luego exámenes hasta determinarle que necesitaba una cirugía. “El problema es que esta enfermedad me quitó la movilidad del brazo derecho y no he podido trabajar de la misma forma. En octubre finalmente me autorizaron la cirugía, pero en el Hospital Universitario argumentaban que tenía que esperar a que aparecieran 5 o 10 personas, que tuvieran problemas similares, para poderme operar”. Martínez acudió a la Defesoría del Paciente que trató de agilizar el procedimiento y solo hasta este mes fue operado. “En estos meses he sufrido de mucho dolor porque solo he conseguido una parte de los medicamentos, pues son productos costosos. Ahora estoy viviendo esta misma situación y esperando que abran agenda para las citas de control”, cuenta. Él tardó 14 meses para lograr su operación, un vía crucis que vive una gran parte de la población colombiana, pues la demora en los procedimientos es uno de los cuellos de botella de la salud.Jairo Humberto Restrepo, presidente de la Asociación Colombiana de Economía de la Salud, (Acoes), resume en cuatro los problemas que persisten en el sistema: la crisis de legitimidad porque no hay confianza y permanece la imagen de que los dineros del sector se pierden; el desborde en la demanda de servicios, no se garantiza la continuidad de los mismos, es decir, se llega al médico general, pero no se consiguen citas con especialistas o los procedimientos son demorados y, finalmente, los recursos son insuficientes.Este último punto es el que más le preocupa a muchos actores del sector porque si la Ley Estatutaria abre el abanico de forma ilimitada a los servicios en salud la pregunta que se hacen es cómo se financiará. Esta ha sido una crítica de Acemi, entidad que agrupa a las EPS del régimen contributivo y que estima que el faltante en salud podría ser de $10 billones en el mediano plazo. La preocupación es mayúscula teniendo en cuenta que las EPS adeudan $5 billones a las clínicas y hospitales, según cuentas de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (Achc). Y el Fosyga (entidad del Gobierno que maneja los recursos) debe a su vez a las EPS y entes territoriales la mitad de esos recursos por servicios que esas instituciones ya prestaron. El mismo ministro de Salud, Alejandro Gaviria, dijo esta semana en Cali que con o sin Ley Estatutaria Colombia tendrá que aumentar los recursos de la salud y “ese debate se tendrá que dar, de pronto, el año entrante en el Congreso”. Sobre este tema Jairo Humberto Restrepo dice que hay dos opciones para atender la problemática de un sistema de salud, conseguir más recursos o lograr que el sistema utilice mejor los que tiene. “Si bien en el largo plazo es necesario incrementar los dineros, es más conveniente en el corto plazo buscar un mejor uso de los actuales. Las dos cosas se pueden complementar”.Para Ramiro Guerrero, director del Centro de Estudios en Protección Social y Economía de la Salud (Proesa), restaurar el equilibrio del sistema no pasa solo por aumentar los recursos, “Estados Unidos gasta US$8400 por habitante al año en servicios de salud e Inglaterra gasta US$4000 y sin embargo, los ingleses tienen una mayor expectativa de vida. Gastar más no necesariamente implica tener mejor salud”, afirma. Para este investigador hoy existe un desbalance estructural entre los servicios que se prometen a la población y los recursos para financiarlos y la Ley Estatutaria no restaura ese balance.Como sea, los colombianos tendremos que tener paciencia para lograr una cita de especialista o una cirugía, mientras poco a poco van llegando la soluciones al sistema de salud, que según el Gobierno Nacional también tiene sus logros como una cobertura cercana al 98% y la posibilidad de acceder al sistema y a las tecnologías modernas disponibles en el mercado.¿A pagar más por la salud?La Ley Estatutaria de salud señala que uno de los deberes de los pacientes es contribuir solidariamente al financiamiento de los gastos que demande la atención en salud, de acuerdo con su capacidad de pago.El ministro de Salud, Alejandro Gaviria, asegura que el gasto de bolsillo de los colombianos es mucho menor que el de los países de la región. Sin embargo, estudios indican que ese gasto (lo que paga la gente por una cita médica o un procedimiento) pasó de $2,4 billones en el 2004 a $6,4 billones en el 2011.Para Enrique Peñaloza, director del grupo de Política de Economía de la Salud de la Universidad Javeriana, es claro que todos vamos a tener que pagar más por tener un mejor sistema de salud, siempre y cuando se tengan en cuenta condiciones especiales, por ejemplo, pacientes con enfermedades crónicas o raras porque eso se puede convertir en un gasto muy grande para las familias que lo padecen. “Hay que mirar realmente cómo se puede contribuir a cofinanciar y tenemos que tener cuidados en los montos máximos de esas contribuciones”. Este año el Gobierno tiene programado invertir $18,9 billones del presupuesto General de la Nación en el sector, esto sin contar la inversión privada. Se estima que anualmente se invierten en salud un poco más de $40 billones. Para Gaviria y algunos analistas, desde cualquier escenario que se mire la situación de la salud, el gasto de bolsillo tendrá que aumentar un poco, sobretodo para aquellos que tiene como hacerlo. Pero también el Gobierno Nacional tendrá que destinar más recursos. ¿De dónde saldrán estos?. Ya se contemplan para el debate la posibilidad de tener otros impuestos con destinación específica, por ejemplo, un tributo a las bebidas azucaradas, contribuciones de los rentistas de capital, y aunque iría en contravía de la reforma tributaria del 2012, tal vez un aumento de las contribuciones laborales. Todo para garantizar la atención en salud de los colombianos.El futuro de las EPSAlgunos analistas del sector coinciden en que la política de control de precios de los medicamentos del país ha sido positiva y también resaltan aspectos como los giros directos a los hospitales para destrabar un poco el tema financiero. Sergio Prada, investigador asociado de Proesa, dice que aunque el tema no está resuelto, el sistema siente un poco más de flujo de recursos que han permitido que la prestación de los servicios continúe. “Con el reciente decreto de solvencia de las EPS, lo que uno podría esperar es que unas compañías se fortalezcan y otras desaparezcan y eso probablemente ayude a hacer más seguimiento a las que sobrevivan”. En el régimen contributivo hay habilitadas 17 entidades.Agrega el analista que las EPS tienen que repensar los modelos de atención vigente porque hoy no corresponden con las necesidades actuales de los pacientes.Jaime Arias, presidente de Acemi, entidad que agrupa a las EPS, afirma que estas empresas tendrán que capitalizarse en $5 billones, en los próximos 7 años para cumplir con las nuevas exigencias de la Nación. Reconoció que esto pone más presión sobre las EPS y más cuando, en el mediano plazo, se espera una mayor demanda de servicios por la Ley Estatutaria.

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