¿Cómo lograr un menor impacto ambiental?

Julio 28, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País.
¿Cómo lograr un menor impacto ambiental?

Nelson Caicedo es Ph.D en Ingeniería de Bioprocesos y actualmente se desempeña en la Universidad Icesi como jefe del departamento Ingeniería Bioquímica.

A través de diferentes metodologías es posible diseñar y operar procesos que generen un menor impacto al medio ambiente.

Todas las diversas actividades de la sociedad moderna se dan dentro del contexto del medio ambiente y por lo tanto todas ellas generan un impacto y perturbación de la dinámica misma medio ambiental. 

Nelson Caicedo, jefe del departamento Ingeniería Bioquímica de la Universidad Icesi, dice que hacia finales del siglo pasado el principal señalamiento estaba dirigido hacia las emisiones (líquidas, sólidas y gaseosas) generadas por  el sector industrial que en su avanzada de desarrollo y crecimiento empezaron a mostrar evidencia de alteraciones en la calidad de ambientes y ecosistemas; situaciones que empezaron a generar acciones globales de rechazo por parte de la comunidad ambientalista y con ello presionar la implementación de mejores prácticas de gestión y manejo empresarial. 

Cronológicamente y de forma paralela se comenzaron a desarrollar los primeros procesos de base biológica para el tratamiento de las aguas contaminadas de origen doméstico e industriales, los cuales soportados por muchas disciplinas, entre ellas la ingeniería bioquímica, lograron establecer tecnologías muy eficientes que luego pasarían a conformar el grupo llamado ‘tecnologías de manejo ambiental al fin del tubo’.

La transferencia de estas tecnologías en algunos escenarios industriales tales como: la reducción del contenido de fenoles y sulfuros en aguas de refinería, la degradación de terrenos con alto contenido de compuestos recalcitrantes y la reducción de contaminantes en corrientes gaseosas industriales han significado retos importantes que de alguna manera han venido siendo superados en gran medida.

En la actualidad, estamos viviendo los efectos de un cambio climático pronosticado solo hace unas décadas atrás y nos cuestionamos el nivel de emisiones de gases de invernadero que se generan a través de todas las cadenas productivas, por lo que la estimación de la huella de carbono de los procesos se hace cada vez más frecuente y comienza a representar un elemento diferenciador en el mercado.

Esta realidad, junto con la presión por parte de los entes regulatorios globales y locales, han venido generando la necesidad de encontrar nuevos esquemas de manejo integrado en los procesos productivos, donde el aprovechamiento del potencial de transformación de los microorganismos y enzimas sigue siendo una efectiva e importante alternativa.

 Ejemplo de esto lo representan todas las opciones de reducción de las emisiones de dióxido de carbono mediante el aprovechamiento de este para el crecimiento y producción de biomasa de algas, las cuales podrían aportar a la sociedad un grupo interesante de bienes y productos de una manera más cercana a los ideales que persigue la premisa de desarrollo sostenible.

Mediante las herramientas que ofrece la ingeniería bioquímica es posible diseñar y operar procesos que generen un menor impacto  al medio ambiente. Pero es importante entender que no siempre va implícito y, hasta por el contrario, en algunos casos el balance podría indicar un efecto contrario. Por ello es  necesario estar vigilante de la valoración de los impactos medioambientales generados, empleando una visión holística.

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