Vladimir Marín, el pequeño gigante del Deportivo Cali

Diciembre 15, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Jaime Herrera - El Colombiano

Es una constante puñalada por el costado izquierdo y el verdadero prototipo de lo que debe hacer un lateral volante. Marín pasa por su mejor momento y comienza a hacer eco en los oídos de José Pékerman.

Pese a su corta estatura, 1,63 metros, y a que no es un delantero consumado, Vladimir Marín confirma, con sus actuaciones, que es uno de los referentes del Deportivo Cali.Este año suma diez goles con este equipo y ha militado en clubes importantes del continente americano. A él sí que le sale aquel adagio popular de que los buenos perfumes vienen en frascos pequeños.La potencia con la que le pega al balón y la facilidad para cobrar los tiros libres han hecho de este petiso lateral, nacido hace 34 años en el Oriente antioqueño, un jugador importante en el esquema del técnico Leonel Álvarez.Admite estar viviendo un sueño, porque "esta es mi primera final en el fútbol colombiano", pero la experiencia adquirida en seis países lo lleva a pedirles cautela a sus compañeros, porque le tocará enfrentar al mejor equipo del año en el país: Nacional.Haber pasado por la institución verdolaga de Antioquia en 2006 cuando dirigía Santiago Escobar, le sirven a Vladimir para conocer en detalle el potencial del rival y la facilidad con la que afronta las instancias definitivas en la Liga Postobón-2."Tenemos los pies sobre la tierra, queremos ser campeones; pero primero debemos jugárnosla toda en la cancha; no podemos perder la cabeza", resalta el jugador que se inició en el Deportivo Rionegro hace 13 años y tuvo que pedir una oportunidad en el Wilsterman de Bolivia para llegar al profesionalismo.Eso porque en el país no encontró una oportunidad para mostrar la fortaleza que tiene en el remate de pelota quieta, el físico para ser un jugador de ida y vuelta y la capacidad para hacer goles en los momentos determinantes de sus equipos.Dichas cualidades le sirvieron para figurar en Paranaense de Brasil, Independiente de Argentina, Toluca de México y ser uno de los extranjeros más destacados de Paraguay, donde fue figura en Libertad y el Olimpia.En el periplo de ocho años en el fútbol internacional alcanzó seis títulos que le sirvieron para convertirse en jugador de la Selección de Colombia y llegar al conjunto azucarero que desde 2006 no jugaba una final en el fútbol colombiano.Marín se siente un privilegiado por "haber jugado en los dos equipos que disputan el título en Colombia, pasé por Nacional en el 2006; infortunadamente las cosas no salieron como quería, pero el fútbol da revanchas; ahora estoy metido de lleno con el Cali y la esperanza es dar la vuelta olímpica, porque este equipo se lo merece".Alcanzar campeonatos casi que es una constante en Vladimir, ya que fue tetracampeón con Libertad y alzó el trofeo con Olimpia y Toluca. Ahora enfatiza en el potencial del conjunto vallecaucano sin desconocer la capacidad del adversario.Estrenarse en las finales del fútbol colombiano le genera una motivación extra al lateral rionegrero y lo pone a soñar con dar la primera vuelta olímpica en su país. Para ello sabe que Cali "debe seguir jugando bien y aprovechar que tiene un gran grupo y un buen entrenador, así que esperemos que todo salga como lo hemos planeado".A Nacional lo respeta, porque "es un gran equipo y eso no es nuevo", pero recuerda que el onceno azucarero tiene una gran motivación, viene jugando bien y si hace un buen partido puede conseguir el título para darle un buen regalo a su afición.Dar la vuelta olímpica en Medellín sería hacer realidad uno de sus sueños en 13 años de carrera profesional. "Habrá que dar más con nuestro esfuerzo y marcar diferencia en la propuesta futbolística, ya que nos tocará trabajar muy duro para conseguir el título".

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