Rescate de mineros de Amagá, Antioquia, tardará al menos tres días más

Noviembre 01, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa

"Además del agua, hay mucho material estéril, roca y carbón que bloquean el paso de los rescatistas", explicaron los socorristas.

"Además del agua, hay mucho material estéril, roca y carbón que bloquean el paso de los rescatistas, estamos trabajando lo más rápido posible pero con todas las precauciones", explicó Reinel Eduardo Castrillón, socorrista de la Agencia Nacional de Minería que participa en los operativos de rescate de doce mineros atrapados en la mina La Cancha de esta localidad del Suroeste. El director del Dapard, Carlos Mario Aristizábal, describió que el proceso demoró en iniciar debido a que primero se tuvo que oxigenar la mina para disminuir los niveles de gases tóxicos y crear un ambiente seguro para las personas que realizan el rescate. Carlos Mario Usma, director Ambiental y de Minería de Amagá, confirmó que no hay un sitio donde puedan estar resguardados los trabajadores atrapados y si de pronto llegaron a una cámara con aire, "este se les va a agotar de aquí a que se saque toda el agua". El alcalde de Amagá, Juan Carlos Amaya, reconoce que es una ruta bastante compleja. "Esto será una operación de tres o cuatro días. Las condiciones de acceso son complicadas, además debemos garantizar la integridad de las personas que van accediendo al socavón", agregó. El alcalde dijo que hay un comité de mando al frente de la situación, el cual está integrado por el Dapard, la Agencia Nacional de Minería, la Secretaría de Minas de Antioquia, los representantes de los mineros, los dueños de la mina y la Alcaldía. El comandante de la Policía de Antioquia, coronel Gustavo Chavarro, confirmó que 170 uniformados apoyan esta operación. Un grupo de carabineros realiza un censo en los alrededores de la mina para permitir una adecuada movilización a los residentes. Unos cincuenta voluntarios de la Defensa Civil también están en el lugar prestando apoyo logístico. La Cruz Roja se encarga de atender y brindarles información oficial a los familiares de los mineros atrapados, además de un acompañamiento sicológico. Dolor e incertidumbre Entre tanto, los familiares de los trabajadores atrapados van y vienen. Entre lágrimas y suspiros recuerdan a sus seres queridos y se aferran a la fe de poder encontrarlos con vida. Wálter Restrepo, primo de Yohan Andrés Restrepo, uno de los mineros bajo el agua, cuenta que Yohan, de 36 años, dejaría a cuatro hijos huérfanos. "Él estaba muy contento porque el trabajo en la mina le había dado para una casa", agregó Wálter. Legalidad de la mina "Es una mina legalmente constituida, contaba con la reglamentación necesaria para operar. El último reporte que tuve de las personas que hacen las visitas técnicas a las minas decía que habían recomendado vaciar cal para disminuir el polvo debido a lo seco que estaba el socavón, ese era el reporte oficial. Si se hubiese sabido lo contrario, con toda seguridad no hubiera estado trabajando nadie allí", dijo el alcalde. Sin embargo, esta declaración contrasta con la de Luis Castañeda, uno de los dos mineros sobrevivientes que alcanzó a salir mientras sucedían los hechos. "Desde el miércoles se empezó a filtrar el agua, por donde picaban por ahí salía; la taponaron con unos palos hasta que eso ya no aguantó", narró Luis Guillermo. Sostuvo que ese día el dueño de la mina entró acompañado de un ingeniero, hicieron una inspección pero nunca se supo cuál fue la conclusión. "Me tocó escuchar cuando eso explotó y ver a mis compañeros quedar allá, alcancé a bajar hasta donde llegaba el nivel del agua, pero ya no se veían". Según Gabriel Ángel Saldarriaga, un minero vecino del sector, la mina La Cancha era un referente en la zona por dar buen empleo, con todas las prestaciones: "La gente de allí es muy organizada", dijo. Comentó que no entiende porqué sucedió esta tragedia, ya que allá nunca se veía agua por ninguna parte. Noche de duro silencio En la noche del jueves, las lágrimas y la lluvia fueron las únicas compañías de los pocos familiares de los 12 mineros que decidieron amanecer en medio de la oscuridad y el frío, para estar atentos del operativo de rescate. Milena, una mujer no mayor de 50 años, con una toalla blanca en sus manos, no dejaba de limpiarse las lágrimas y las gotas de agua que le empapaban el rostro. Esperaba con ilusión. "Mi hijo Fausto Albeiro Álvarez García tenía 23 años, pero era responsable con su esposa y su niña de dos años. No tomaba ni fumaba y le encantaba salir de esa mina a jugar fútbol". La noche avanzó mientras que los socorristas de Salvamento Minero preparaban los equipos para entrar al socavón. Eran 20 hombres, casi todos jóvenes y fornidos unos vestidos de overoles azules y otros verdes, que entraban al túnel de la emergencia de a cinco personas. Faltando 10 minutos para las 12 de la noche, el funcionario Carlos Usma dio a conocer la noticia que estas familias no esperaban oír: "Desafortunadamente se ahogaron los 12 mineros y descartamos la posibilidad de encontrar a cualquier compañero con vida". La información fue contundente y confirmaba la que minutos antes había entregado Cristian Zapata, de 20 años de edad, uno de los ocho sobrevivientes de la tragedia: "Todo ocurrió muy rápido, esa bolsa de agua estalló y no les dio oportunidad a mis compañeros de salir, allá no hay vida", dijo este minero, tomo una moto y se fue en medio de la tinieblas. Y todo quedó en silencio.

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