Relación entre Congreso y altas cortes se volvió tema de fuerzas divididas

Relación entre Congreso y altas cortes se volvió tema de fuerzas divididas

Agosto 19, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País, Bogotá
Relación entre Congreso y altas cortes se volvió tema de fuerzas divididas

Congreso de Colombia.

El más reciente episodio que sacó a flote esta relación fue la elección del magistrado Luis Guillermo Guerrero para la Corte Constitucional.

La relación entre justicia y política se volvió un tema tabú en el país. En diferentes círculos es reconocido ese vínculo, pero por fuera -ante la opinión pública- el lenguaje cambia y se habla de ideologías no partidistas que manejan los magistrados en cada uno de sus escenarios.En la historia reciente han sido varios los episodios que han sacado del clóset esta relación: las evidentes diferencias entre el expresidente Álvaro Uribe y un grupo de magistrados de la Corte Suprema de Justicia tuvieron tanto tinte político que -incluso- se terminó represando la elección del Fiscal General hasta que se dio el relevo en la Casa de Nariño.Otro capítulo fue el que se registró durante el trámite de la fallida Reforma a la Justicia, cuando las cortes se le rebelaron al Congreso y no participaron de las discusiones, pero, en maniobras que aún son un misterio, iban a terminar favorecidas con la enmienda, sobre todo en lo que tenía que ver con la capacidad nominadora, el período de ejercicio de los magistrados y la edad de retiro forzoso.El más reciente episodio que sacó a flote esta relación fue la elección del magistrado Luis Guillermo Guerrero para la Corte Constitucional.Aquí fue evidente la puja entre los partidos Liberal y Conservador por Carlos Medellín -los primeros- y Guerrero -los segundos-.Los liberales se sintieron traicionados, porque el Partido de la U inclinó la balanza al lado azul, en detrimento de Medellín y del respaldo de los rojos.La reacción no se hizo esperar. “Nos preocupa la postura ideológica de la Corte (Constitucional), nos preocupa hacia dónde van las cortes”, dijo Simón Gaviria haciendo referencia a la pérdida de poder de los rojos en este Tribunal, más cuando la presencia de esa ‘ideología’ es predominante en la rama.Pero el complemento de la relación entre política y justicia la dejó entrever el hoy magistrado Guerrero, cuando anotó que “no tengo agendas políticas”, al responder a los eventuales compromisos adquiridos con quienes lo apoyaron.Entre ideologías y partidosAnte este panorama, analistas manejan posiciones similares y, al tiempo, antagónicas. Algunos, como el expresidente de la Corte Suprema, César Julio Valencia, piensan que “lo ideal es que en las cortes no haya distinción política en los magistrados” al recalcar que “por encima de los partidos está la Constitución”.Esta aseveración es acompañada por el expresidente de la Corte Constitucional, Eduardo Cifuentes, quien agregó que lo que se espera es que haya independencia e imparcialidad en la magistratura.Sin embargo, reconoció que el esquema de elección que definió la Constitución, con la intervención de las ramas del poder, “abre un margen a las ideas políticas”, pero aclaró que no se puede pensar que eso es lo que “prevalece” en las decisiones de las cortes.Para Carlos Medellín es claro que la imparcialidad prevalece en lo penal, civil y laboral, pero en lo constitucional “es distinto, porque hay que interpretar los principios y estas normas son políticas”.No obstante, dijo que un magistrado no debe fallar por principios partidistas porque eso “sería prevaricato”.Samuel Arrieta, senador del PIN, no cree en influencias partidistas, pero sí en “manifestaciones ideológicas, porque hay pensamientos liberales y conservadores que se expresan al nivel de los fallos”.Entre tanto, el exvicefiscal Francisco José Sintura tiene otra óptica y es que los partidos reclaman su participación en las cortes. Descartó que haya “una repartija burocrática”, pero reconoció que “los partidos buscan nominar e intervenir y eso no se puede permitir”.Pero hay quienes consideran que la influencia política es de antaño, como lo explicó el senador Camilo Romero cuando advirtió que “por más apolítico que alguien se quiera mostrar, no se puede desligar”, pero le gustaría que no se hiciera a escondidas como se hace en la actualidad. La telaraña político-judicialEn materia de elección de los magistrados de las altas cortes, un analista -que prefirió la reserva-, dijo que existe una telaraña que determina la relación directa entre la política y la justicia.Argumentó que, con base en la Constitución, existen cimientos políticos que influyen a las altas cortes en la designación de sus magistrados.En este sentido, explicó que la red se teje así: El Congreso en pleno elige a los magistrados de la Sala Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura (de terna enviada por el Presidente de la República), y el Senado, elige a los magistrados de la Corte Constitucional (postulados de terna enviada por el Presidente, la Corte Suprema y el Consejo de Estado).La Sala Administrativa de la Judicatura se conforma así: un miembro de la Corte Constitucional -magistrados, como se dijo, que previamente han sido elegidos por el Congreso-; dos de la Suprema de Justicia (que elige sus miembros de listas enviadas por la Judicatura); y tres del Consejo de Estado (que también designa con base en candidatos de la Judicatura).Para el analista es evidente que la arista principal es el Congreso, ya que indirectamente mantiene influencia con los magistrados, debido a que los que ellos eligen directamente (Sala Disciplinaria y Corte Constitucional), tienen facultad nominadora y electora que completan todo el esquema que existe en la cúpula de la Rama Judicial.Corte Suprema de Justicia, con fuerzas divididasEn este alto tribunal existe un equilibrio de fuerzas, debido a que entre 19 integrantes existen 2 liberales y 4 conservadores. En esta corte predominan los magistrados que no se les conoce su tendencia política, que en total suman 9.Adicionalmente, hay un grupo de 4 juristas que en su momento fueron declarados uribistas, pero con el tiempo han manifestado que no hacen parte de este ideario.Así, esta es la conformación de la Corte Suprema:Liberales: Ruth Marina Díaz Rueda y Francisco Javier Ricaurte Gómez. Conservadores: Margarita Cabello, Fernando Giraldo, Julio Enrique Socha Salamanca y Javier Zapata Ortiz.Sin determinar: Jesús Vall de Ruten, Ariel Salazar Ramírez, Jorge Mauricio Burgos, Carlos Ernesto Molina, Rigoberto Echeverri, Luis Gabriel Miranda, María del Rosario González, José Luis Barceló, Luis Guillermo Salazar.Uribistas: Arturo Solarte Rodríguez, Elsy del Pilar Cuello Calderón, Fernando Alberto Castro Caballero y José Leonidas Bustos Martínez.Tendencia liberal predomina en el Consejo de EstadoUno de los tribunales más grandes de la Rama Judicial es el Consejo de Estado, el cual se encuentra conformado por 31 magistrados distribuidos en tres salas: Gobierno (plena), Contenciosa Administrativa (que tiene cinco secciones) y la de Consulta.La elección de los magistrados de este tribunal se hace internamente de listas enviadas por el Consejo Superior de la Judicatura.En este Tribunal predomina la tendencia liberal, ya que del total de consejeros 13 son de esta ideología, mientras que 11 pertenecen al sector conservador. A los demás no se les conoce vinculación partidista.Se dice que dentro de estas dos tendencias, la liberal y la conservadora, existen aún magistrados que en su momento estuvieron en la cuerda del uribismo, pero que se han ido apartando. Se asegura que quienes en algún momento estuvieron al lado del expresidente fueron: Susana Buitrago Valencia, William Giraldo Giraldo, Enrique Gil Botero, Hugo Fernando Bastidas Bárcenas, Olga Mélida Valle de la Hoz y Marco Antonio Velilla Moreno.Corte Constitucional, con predominio conservadorLa elección de Luis Guillermo Guerrero le dio un peso específico al Partido Conservador en su presencia en la Corte Constitucional.La salida del liberal Juan Carlos Henao quería ser suplida por esa colectividad con Carlos Medellín, pero con la llegada de Guerrero, la balanza se inclinó hacia los conservadores.Es así que en la actualidad, la Corte Constitucional (compuesta por nueve magistrados) quedó inclinada hacia el lado azul, debido a que en la actualidad ostentan 5 magistrados, frente a los 4 con que quedó el Partido Liberal.El senador liberal Juan Fernando Cristo reconoció que “si el Partido de La U hubiera acompañado a Medellín, el resultado hubiera sido a la inversa”, lo que calificó como que esa colectividad tomó una “decisión en contravía del ideario liberal del presidente Santos”.La composición de la Corte quedó así: Conservadores: Jorge Iván Palacio, Nilson Pinilla, Jorge Pretelt, Gabriel Mendoza y Luis G. Guerrero.Liberales: Luis Ernesto Vargas, Mauricio González, María Victoria Calle y Humberto Sierra.Liberales lideran Consejo Superior de la JudicaturaLas dos salas que componen el Consejo Superior de la Judicatura son conformadas por mayorías liberales y en este alto tribunal, conformado por 13 magistrados. Los juristas de esta ideología son 9 frente a 3 conservadores. El otro magistrado liberal era Jorge Armando Otálora, quien renunció por los escándalos del carrusel de pensiones. Hoy es candidato a la Defensoría del Pueblo.En este orden de ideas, la Sala Administrativa, que es elegida por las cortes Constitucional y Suprema de Justicia, y el Consejo de Estado está conformada así: Liberales: Néstor Raúl Correa Henao, José Joaquín Suárez Alba, Jorge Antonio Castillo Rugeles y Ricardo Monroy Church. Conservadores: Édgar Carlos Sanabria Melo.La composición de la Sala Jurisdiccional Disciplinaria, que es elegida por el Congreso en pleno de ternas del Presidente es: Liberales: Ovidio Claros Polanco, Julia Emma Garzón de Gómez, Angelino Lizcano Rivera y Henry Villarraga Oliveros.Conservadores: María Mercedes López Mora y Pedro Alonso Sanabria Buitrago.

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