General Naranjo: el cerebro de la Policía

General Naranjo: el cerebro de la Policía

Octubre 24, 2010 - 12:00 a.m. Por:
Ana María Saavedra | Editora de Orden
General Naranjo: el  cerebro de la Policía

General Óscar Naranjo Trujillo, director de la Policía Nacional.

Perfil del “mejor policía del mundo”. El general Naranjo, líder de la lucha contra el narcotráfico, fue galardonado ayer en EE.UU.

Gilberto Rodríguez lo llamaban ‘El Ajedrecista’ porque cada uno de sus movimientos eran calculados. No dejaba nada al azar y manejó el Cartel de Cali como un empresario. Era hábil y sagaz. Pero detrás de sus dos capturas y el fin de su imperio estuvo un hombre que logró, con jugadas maestras, llevar tras las rejas al rey y a la mayoría de sus alfiles. El verdadero cerebro de su detención mide 1,85 metros de estatura, tiene una sonrisa cálida, ojos café, voz dulce, de tono casi siempre calmado y cuando habla, gesticula con las manos y une los dedos como formando un círculo. Se encomienda a Dios todos los días con un padrenuestro y asiste a misa cada domingo. El hombre, que durante 31 años de carrera ha puesto en jaque a cientos de narcotraficantes, es un policía al que no le gustan las armas. Lo han llamado desde ‘James Bond Criollo’, el ‘general de los secretos’, ‘el zar de la inteligencia’ hasta el policía más churro y elegante. Al general de dos estrellas Óscar Adolfo Naranjo Trujillo, quien dirige la Policía colombiana desde el 2007, lo nombraron ayer en Estados Unidos el mejor policía del mundo. Es la misma mención que años atrás recibió su mentor, el general Rosso José Serrano.Al acto, realizado durante una conferencia de la Asociación Internacional de Jefes Policiales, lo acompañó su esposa Claudia Marina Luque. Lo conoció cuando él tenía 13 años, ambos eran hijos de oficiales de la Policía, se hicieron novios y se casaron cuando él se graduó de teniente. Llevan 28 años de matrimonio.Ella, la madre de sus dos hijas, la que le esconde los chocolates en la casa para que no acabe con la caja, es, tal vez, una de las pocas personas que logran descifrar al ‘general de los secretos’.Las caras del generalDicen que en la oficina de una persona se puede descubrir su personalidad. El general Naranjo tiene una oficina amplia, elegante. Una sala de muebles de cuero para recibir las visitas. Un escritorio con una agenda temática, un juego de ‘post it’, un portarretrato digital en el que pasan las fotos con su familia, un Cristo a sus espaldas, una pirámide de cristal que le dio el FBI como reconocimiento y otra mención de la CIA. Atrás, dos teléfonos, uno de ellos es el Falcom, el sistema por el que se comunica a diario con el Presidente y el Ministro de Defensa.En la gaveta guarda los tabacos que fuma desde hace 20 años. Sus colaboradores coinciden en decir que se desestresa fumando tabaco y caminando. En el otro extremo está el cuarto privado, con una cama que poco usa, una biblioteca con libros de filosofía y criminalística, una colección de pipas y un televisor para ver las noticias.Estos objetos lo dibujan como un hombre culto, familiar, carismático, ordenado, trabajador, de gustos exquisitos, mediático, que controla cada una de sus palabras y cercano al poder. Un psiquiatra consultado por El País lo describe como “muy inteligente, sagaz, con una capacidad de adaptación superior al promedio y la de leer a las personas y lograr que ellas hagan lo que él quiere, sin que éstas se sientan manipuladas y sobre todo con una gran capacidad política”. Pero, dice el profesional, “es un enigma, vuelto misterio, si él logra leer y analizar a las personas a su alrededor, éstas muy difícilmente logran penetrar en su mente”.Es tal vez esa capacidad de análisis, ese perfil de un hombre que mide cada movimiento y al mismo tiempo reacciona rápido lo que le permitió llegar a ser Director de la Policía, pese a tener una larga lista de enemigos.En los últimos años en tres ocasiones estuvo en la cuerda floja: en una de ellas trataron de vincularlo con el narcotraficante Wílber Alirio Varela, pero nunca le probaron nada. “Cuando capturaron a ‘Guacamayo’, uno de los hombres de Diego Montoya (enemigo de Varela), Naranjo le preguntó la razón por la que su organización estaba difundiendo el rumor que tenía vínculos con ese narco; el detenido le contestó que había sido la orden de ‘Don Diego’ porque le estaban dando muy duro”, relata un oficial de inteligencia que trabajó con Naranjo.Y cada vez que le hacen ese señalamiento, el general Naranjo remite a cuando fue comandante de la Policía Metropolitana de Cali y persiguió y desvertebró varias ‘oficinas de cobro’ de Varela. Quizás muchos de sus enemigos le cobran su amistad con el coronel (r) Danilo González, quien pasó de ser uno de los policías más reconocidos por la muerte de Pablo Escobar y la caída de los Rodríguez a ser señalado como socio del Cartel del Norte del Valle.González fue asesinado en el 2005. Naranjo, que había sido su gran amigo cuando trabajaban en inteligencia, le pidió permiso al entonces director de la Policía para ir al entierro. “Porque no tengo nada que ocultar”, le dijo a sus personas más cercanas.Estas dudas estuvieron a punto de truncar su carrera, pues cuando circuló ese rumor, iba a ser llamado a curso de general.La otra ocasión que estuvo en problemas fue por las interceptaciones reveladas por una revista a varias personalidades que hablaban con los paramilitares presos. Su cercanía con los medios de comunicación y sobre todo, haberse ganado la fama como el hombre que tenía ‘chuzados’ a todos durante la guerra contra los carteles de Cali y Medellín y el proceso 8.000, lo convirtieron en el principal sospechoso. Luego, el Presidente comprobó que Naranjo no estaba detrás de las interceptaciones. Hubo poda en la Policía y el oficial pasó a convertirse en el nuevo jefe de la institución, el más joven en llegar a ese cargo.Pero un año antes, el policía reconocido por su lucha contra el narcotráfico, vivió uno de los momentos más difíciles en su vida. Su hermano menor Juan David fue detenido en Alemania, procesado por tráfico de drogas.La llamada la recibió en su oficina de la Dirección de la Policía Judicial, en la misma habitación en la que coordinaba operaciones contra narcos. Reunió a su padre, un oficial retirado de la Policía, quien ha sido su ejemplo, y a sus otros familiares y les contó la noticia. Luego, habló con el Presidente que lo respaldó.Viajó a Pereira a resolver el crimen de Liliana Gaviria, hermana del ex presidente. Y allí en medio de la rueda de prensa por la captura de los autores del asesinato, les contó a los medios de comunicación la noticia de su hermano.Ese fue el golpe más duro del oficial, después del cáncer que sufrió su esposa. En esa ocasión pidió una licencia y viajó a Estados Unidos para acompañarla en el tratamiento. Esa lucha también la ganó la familia Naranjo. Su paso por CaliEn Cali es el comandante de la Policía más recordado. De él hablan desde los empresarios y miembros de la sociedad hasta muchos habitantes y líderes comunales del Distrito de Aguablanca.Uno de sus oficiales de confianza en la capital del Valle recuerda que todas las noches se iba a recorrer Siloé y el Distrito. En una ocasión iba en su caravana por el barrio El Retiro, uno de los más problemáticos de la ciudad, cuando vio un velorio. Descendió para acompañar a la madre del joven asesinado, había muerto en una pelea de pandillas. El oficial recuerda que quedó impactado porque el adolescente iba a ser sepultado sin un ataúd. De su dinero mandó a pagar el sepelio. Esa escena se repitió varias veces. Naranjo era conocido por los líderes de las pandillas como La Ponceña, la Calle Ancha.... Con quienes habló de frente y les propuso un pacto de paz. Incluso, consiguió recursos para montar una fábrica de ataudes.

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