Así van los preparativos para la esperada visita del Papa a Colombia

Julio 05, 2017 - 11:30 p.m. Por:
Olga Lucía Criollo - Reportera de El País
papa Francisco

El papa Francisco llegará a Colombia el próximo 6 de septiembre.

Agencia EFE

La monumental tarea de preparar la visita de un Papa a Colombia no es nueva para monseñor Fabio Suescún Mutis, quien en julio de 1986 recibió a Juan Pablo II en Bogotá.

Pero 31 años después, dice, las condiciones políticas del país y el auge de los medios de comunicación le dan un toque muy distinto a su labor como director del comité organizador de la venida de Francisco, quien es esperado el 6 de septiembre.

“Hay que tener un ánimo desprevenido y un corazón abierto para recibir sus enseñanzas, su persona, libre de prejuicios y de utilizaciones” políticas, asegura el prelado a dos meses del arribo del Pontífice argentino a territorio colombiano, donde permanecerá cuatro días.

Monseñor, ¿cómo van los preparativos para la visita del Papa?

Hemos adelantado los preparativos para que la venida del Santo Padre sea un acontecimiento para Colombia. No solo lo que se refiere a la logística sino que queremos insistir en la preparación de los corazones para recibir la persona y la enseñanza que venga del Santo Padre, de manera que su visita no sea solo un gran espectáculo, sino una gran experiencia para todos los colombianos y una gran enseñanza de vida.

"No podemos hablar de paz afuera, cuando en el propio hogar muchas veces no existen sino actitudes agresivas o actitudes delirantes que impiden que la gente viva tranquila, como Dios quiere"

¿Y cómo debe ser esa preparación de los corazones?

Es disponer los corazones para que el paso del Papa traiga mucho fruto para las personas, las familias y la sociedad colombiana. Creemos en la oración y por eso invitamos a orar para que el Señor acompañe en todos los sentidos la visita del Santo Padre. Se han editado cartillas de reflexión sobre lo que significa su presencia y los valores cristianos para una convivencia sana: confianza, respeto al otro, eficacia y manejo de la palabra, esperanza, alegría, perdón, reconciliación, valores que tenemos que cultivar en nuestro espíritu para que surja una nueva sociedad, llena de esperanza y confianza en el futuro.

Pero la logística también es necesaria...


Sí. En cada una de las ciudades en las que el Papa estará, tendrá una celebración de la eucaristía con gran asistencia de fieles. En esos lugares se está disponiendo no solo lo que tiene que ver con el terreno, sino también con el sonido, las pantallas de video y la seguridad y la comodidad de la gente, que son factores muy importantes. En cada una también habrá encuentros más pequeños, de seis mil a diez mil personas. Por ejemplo, en Bogotá, tendremos la bienvenida que los jóvenes le van a dar; en Villavicencio, el encuentro de unas ocho mil personas para orar por la paz. En Medellín se reunirá con religiosos, sacerdotes y seminaristas en La Macarena, y en Cartagena se encontrará con otro grupo de jóvenes y con la población afroamericana en el barrio de San Francisco. Es una serie de acontecimientos cuyos lugares se están preparando con la colaboración de los gobiernos de las ciudades y el Gobierno Nacional.

¿Se habla de que miembros de las Farc irán al acto de Villavicencio?

Es un acto fundamentalmente de oración, de pedir para que nuestros corazones se reconcilien con Dios, con los hermanos y con la naturaleza. Indudablemente habrá algunos testimonios sobre el perdón y la práctica de la reconciliación y recibiremos una palabra del Papa junto con algunos signos, que serán una invitación a disponer los ánimos y a dejar atrás el odio, los rencores y tanto dolor porque en Colombia ha quedado mucho dolor causado por la violencia. El hecho de que nosotros aceptemos que hagamos la paz no quiere en manera alguna desconocer tanto dolor en las víctimas y en el país y tantas consecuencias nefastas, pero de cara a un futuro mejor, siguiendo el mandato del Señor de perdonar al que nos ofende, queremos abrir los caminos para un encuentro de todos los colombianos, partiendo de buena voluntad, de una honestidad y de una honradez en el manejo de los recursos y de nuestras relaciones interpersonales.

"Estamos preparando la predicación de los sacerdotes, para que nos orienten en qué significa la persona y el mensaje del Papa para se dispongan los ánimos y su palabra caiga en tierra abonada"

Usted también hizo parte de la organización de la venida de Juan Pablo II, ¿qué diferencia hay entre esa visita y la de Francisco?

Uno entiende que en el tiempo muchas cosas pasan y muchas cosas quedan. Eso es lo que he percibido a la luz de esta nueva experiencia de preparar la visita del Papa Francisco. Cuando vino el Papa Juan Pablo II políticamente la situación era distinta: existía esa amenaza de la guerrilla y no había tantos medios de comunicación social. Hoy hay otras preocupaciones. Tenemos el desarme que acabamos de celebrar con gran entusiasmo, pero tenemos un país que necesita unidad, reconciliación, perdón, mayor optimismo, confianza, fe y esperanza y tenemos también unos medios de comunicación muy grandes, con los cuales es más cercana la presencia y todo lo que tiene que ver con la visita del Papa.

Monseñor, ¿qué hacer para que la presencia del Pontífice en el país no sea usada políticamente?


Ese es un llamado a la conciencia de las personas, primero, a respetar la persona del Santo Padre, que para nosotros es sagrada y con una misión dentro de la Iglesia y el mundo. Por lo tanto, no puede ser utilizada para intereses personales o de grupo. Creo que hay que partir de ese respeto y también quitar perjuicios, porque a veces uno mira la persona desde la propia óptica y tendemos a encasillarlas de acuerdo con nuestras ideas y conveniencia. Esto mismo hay que decirlo con relación al Papa: hay que tener un ánimo desprevenido y un corazón abierto para recibir sus enseñanzas, su persona, libre de prejuicios y de utilizaciones. Lo otro no sería respetuoso ni de buen gusto ni de buena fe con el Papa.

Hace algunos meses el Papa reunió en Roma al expresidente Uribe y al presidente Santos para tratar de reconciliarlos y no lo logró. ¿Habrá un nuevo intento en Colombia?

Dentro de la programación no hay encuentros específicos personales del Papa con ellos al mismo tiempo. Esperamos que siempre sea un momento propicio para la reconciliación, que entendamos que la polarización que se está creando, no conduce sino a seguir en una actitud de enfrentamiento, y ya la historia nos ha demostrado que la división y a violencia, sea armada o de palabra, no nos lleva a ninguna cosa buena.

"El Papa insiste mucho en una cultura del encuentro, que todos podamos dialogar y encontrar el bien común para todos los colombianos"

La voz del Papa sí será siempre la de reconciliación, porque él insiste mucho en que tenemos que ser misericordiosos, comprensivos con los demás y no dudo en que estas palabras van a caer en buen terreno, ojalá para bien de un país que no puede seguir pensando en la separación y en la exclusión.

Monseñor Salazar dijo en días pasados que Francisco venía a blindar la paz, ¿a qué se refiere?

El Papa viene a trabajar por la paz, para que entendamos que es algo que se hace todos los días, que más allá de unos tratados que nos han traído ese beneficio de la entrega de armas y de que en los campos podamos vivir libres del terrorismo, seamos conscientes de que todos somos artesanos de la paz, que la paz no es algo que nos viene de arriba, sino que tenemos que conseguirla desde nuestro propios corazón, en nuestra propia familia.

Pero sin duda el desarme de las Farc fue una buena noticia para él...
La voluntad del Papa para que tengamos la paz es muy clara. Desde un principio pidió que hiciéramos la paz y ha apoyado los procesos de paz.
Él quiere que vivamos en paz, de tal manera que el que se hayan entregado las armas, hecho confirmado por la ONU, será para el Papa, como tiene que ser para todos los colombianos, motivo de inmensa alegría. Armas de ocho mil personas que confiaban en ellas, que las entreguen, debe llevar a que busquemos caminos de concordia y de bien para todos.

También se hablado de un posible cese el fuego con el ELN con motivo de la visita de Su Santidad...

Todo lo que sea conducente a que cesen los caminos de violencia son bienvenidos. Qué bueno que se tomara la iniciativa de un cese bilateral. Pero también hay que reafirmarlo con hechos concretos, por ejemplo, con que se deje de lado el secuestro y así se muestre una voluntad que todos estamos esperando, que haya un acuerdo con el ELN y que juntos tratemos de buscar caminos para una Colombia mejor, sin necesidad de tantas víctimas, tantos secuestros, tantos atentados contra los recursos naturales; todo lo que sea cese al fuego, es bienvenido.

¿Considera superada la polémica sobre los costos de la presencia de Francisco en Colombia?


Espero que esté superada. Eso siempre va a ser una inquietud en las personas curiosas, pero creo que para hacer un balance de la visita del Papa tenemos que esperar a que pase. Confío en que es una inversión muy buena para el país, para su futuro y para muchas personas, porque va a haber muchos beneficiados en el campo del comercio, el turismo, el transporte, de tal manera que es un acontecimiento muy rico en experiencias y en valores, por lo que uno no se puede quedar atado en una cifra que es muy difícil de manejar, cuando se ve que tiene un fruto bien particular y especial.

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